Servicios Notariales Madrid

Isabel Estapé Tous
Notaría de Madrid
De la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras

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Isabel Estapé Tous, Notaria de Madrid, España

 


Discurso de Ingreso del Académico Numerario Excma. Sra. Dª. Isabel Estapé Tous en la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras

 

AMBITOS DE ACTUACION


         
            Hemos adelantado al principio de nuestro estudio la necesidad de conjugar todos los instrumentos posibles para hacer posible nuestro objetivo e intentar que la cooperación que durante tanto tiempo se ha basado en la discrecionalidad y en la bilateralidad (sin olvidar los efectos tan beneficiosos que la caridad ha tenido y sigue teniendo) adopte nuevas fórmulas dado el escaso resultado logrado hasta la fecha. Para ello nuevas modalidades de ayuda se abren paso y cada vez más se habla de apropiación y asociación. Se trata de la necesidad de que sea el beneficiario y no el donante, el que protagonice y dirija el proceso de cambio que el desarrollo comporta (apropiación) y que la ayuda sea una responsabilidad compartida entre donante y  beneficiario y no un flujo unilateral y discrecionalmente decidido por el primero (asociación). Afortunadamente los resultados empiezan a ser una realidad y la eficacia en la ayuda empieza a ser visible al comprobarse mayores niveles de crecimiento en el receptor, sobre todo cuando éste puede  anticipar el flujo de los recursos que va a recibir y puede controlarlos en sus decisiones presupuestarias. Numerosos estudios avalan esta tesis entre los que cabría destacar los realizados por Burnside y Dollard (1997 y 1998) en el seno del Banco Mundial, así como estudios posteriores como los de Mosley y Hudson (1999), Durbarr y Gemmel y Greenaway (1998), Lensink y Morrisey, sin olvidar en nuestro país los realizados por Alonso.(FECHAS).
     
          Durante mucho tiempo se ha considerado que las infraestructuras tenían que ser la clave de todo proceso de desarrollo y sin quitarles ni un ápice de su importancia está demostrado que siendo necesarias no son ni mucho menos suficientes para el progreso de los países en vías de desarrollo: deben ser inteligentes e innovadoras para generar un marco de competitividad del que han carecido dichos países hasta la fecha y deben concretarse en  inversiones en la red energética, en el transporte, en el abastecimiento de agua, en las comunicaciones y como no, en más salud y educación.
          Diversos son los recursos a utilizar y un recorrido a través de los mismos  nos ayudaran a conseguir nuestro objetivo. Nos centraremos en las siguientes a sabiendas de la existencia de otras que pueden también ser útiles en nuestro propósito.

  1.- Globalización.
  2.- Seguridad Jurídica.
  3.- Microfinanciación.
  4.- Mujer en el Primer y Tercer Mundo.

      Antes de adentrarnos en el estudio de los mismos resaltemos que donde probablemente los éxitos están siendo más patentes, quizás por tener ya datos contrastables, es en el mundo financiero y más concretamente en el ya conocido mundo de los microcréditos. Quién podía suponer hace cerca de treinta años que la iniciativa de una mujer  Ela Bhatt,  en Bangla Desh, iba a revolucionar el campo de la ayuda al desarrollo, no sólo en el Tercer Mundo sino en aquellas capas más desfavorecidas del Primer Mundo. Efectivamente esta herramienta popularizada por Muhammad Yunus, fundador del Grameen Bank,  conocido como el banco de los pobres, ha sido calificada por su Majestad la Reina de España como el factor de integración social quizás  de mayor importancia en la actualidad. En febrero de 2000 doña Sofía afirmó “ El microcrédito  es, además de una idea practica y sencilla, un factor de integración social de gran importancia,  así como un instrumento muy especial de de solidaridad, capaz de vitalizar la conciencia individual y colectiva de millones de personas que tienen ideales y formas de pensar y comportarse diferentes. El microcrédito ha tenido la capacidad de equilibrar, en poco tiempo, conductas de trabajo absolutamente dispares que estaban profundamente enraizadas en sociedades que no tenían  prácticamente elementos de vida en común. Esta facultad aglutinadora e integradora ha sido posible porque la filosofía del microcrédito desarrolla prioritariamente el concepto de la dignidad y la propia autoestima del ser humano, virtudes presentes y altamente valoradas en cualquier tipo de civilización o sociedad”. Ello obedece a que, sin significar la solución a tantos problemas de marginación y miseria, si consigue un mayor desarrollo productivo, económico y social para las capas más desfavorecidas. En esta misma línea The Economist ha calificado al Grameen Bank como la meca de los economistas dedicados al desarrollo, “todo economista debería aterrizar allí en algún momento de su trayectoria profesional”. Probablemente el Banco Grameen ha colaborado a mejorar las vidas de millones de personas en todo el mundo y sobre todo a pesar de sus limitaciones,  ha demostrado que la erradicación de la pobreza puede dejar de ser una utopía.

1.- Globalización

          Después del estrepitoso fracaso de las políticas económicas marxistas (4) , muchos creyeron que el capitalismo y el mercado habían quedado como dogma único. Hoy tanto la social democracia como los conservadores ya sólo creen en la economía de mercado. El denominado Consenso de Washington, cuyo objetivo es establecer una moneda estable y  evitar déficit presupuestarios, en otras palabras, lograr el equilibrio fiscal,  impulsó para todos los países el método neoliberal como doctrina única. Sin embargo este neoliberalismo a ultranza no ha servido de mucho y después de dos décadas de mercado libre parece haberse  abierto todavía más la brecha entre países ricos y pobres y para colmo de males la tan  “ cacareada” globalización, con todos los elementos que la misma conlleva, tales como la revolución digital y el escaso acceso de los más pobres a la sociedad de la información, amenaza con hacer de este instrumento una barrera infranqueable para el Tercer Mundo en lugar de estrechar las diferencias. "La globalización tiene que abrirse paso como elemento indispensable para el desarrollo y no para agrandar las diferencias con los más pobres por una falsa concepción del progreso", en palabras de Don Antonio María Rouco. No obstante, si bien la globalización está demostrando sus efectos positivos en las economías en vías de desarrollo,  no sucede así en aquellas que se encuentran más desfavorecidas. En términos geográficos reales, la globalización ha elevado el nivel de vida de los países costeros de Asia, pero no ha alcanzado a los países montañosos de los Andes,  o al interior de Asia o de África.
           
          Pero a pesar de sus limitaciones sólo el empuje de la economía de mercado, cuyo máximo exponente es la globalización, puede ser capaz de aliviar la pobreza de estos países pues no parece que vaya a surgir ningún sistema que sea capaz de suplantar al capitalismo con ventaja. Siguiendo a Jean Francoise Revel “sólo la democracia y el mercado tienen la llave para salir tanto del consumo como del subdesarrollo “.
         
          Sin embargo la esencia misma del capitalismo, que no es otra que el crecimiento, se ha visto fuertemente contestada en los últimos años. Han surgido así corrientes económicas partidarias de frenar el crecimiento para no  deteriorar el medio ambiente así como aquellas otras, cada vez más en boga que consideran que el crecimiento no aporta la felicidad. En esta línea Andrew Oswald, de la Universidad de Warwick, sostiene que hoy en día, pruebas estadísticas y científicas demuestran que el crecimiento económico no hace más feliz a un país. Según él, y son ya muchos los economistas que consideran que el valor del crecimiento no hace más feliz al hombre, son los ingresos relativos los que realmente importan: cuando en una sociedad todos se enriquecen, el bienestar medio no varía. De forma gráfica “,cuando un país ha llenado la despensa no tiene sentido aumentar la riqueza”.  Se  entraría de lleno en las cada vez más estrechas relaciones entra la economía y la psicología (5). Pensemos en el manifiesto intelectual dirigido por el prestigioso psicólogo  de la Universidad de Illinois, Edward Diener, “Directrices para los indicadores nacionales de bienestar y malestar subjetivo “ que insta a tomar medidas nacionales que incluyan los estados de ánimo y emociones, la salud mental y física, la satisfacción con actividades concretas y la experiencia subjetiva de la asignación del tiempo. Las  críticas al crecimiento son también compartidas por economistas como Benjamín Friedman quien sostiene en “Moral influence on economic growth” que las personas no miden su bienestar en términos cuantitativos sino en comparación con los demás y sobre todo en el tiempo, y que antes o después los políticos terminarán también por asumir que es la felicidad y no el crecimiento económico el objetivo de las generaciones futuras.  

          Según  Braudel se convirtió el capitalismo en un club privado al que no podían acceder todos aquellos que lo único que conseguían era mirar desde fuera: para muchos economistas la solución habrá que buscarla en las propias reglas del sistema capitalista teniendo en cuenta que lo complicado no es iniciar un sistema de economía de mercado sino mantenerlo en el tiempo. Para Samuel Huntington, uno de los principales representantes de la escuela de Max Weber “para poder crear una economía de mercado fiable se necesita de una cultura de la que disponen claramente los anglosajones y más concretamente los protestantes”. Estas palabras nos hacen pensar en los antecedentes históricos a los que hacíamos referencia al inicio de nuestra exposición.

          Sin embargo todas estas corrientes se ven refutadas por todos aquellos economistas que consideran que sólo las economías en crecimiento pueden mantener el medio ambiente y proteger el bienestar y que en cambio las economías estacionarias terminarán con el entorno ecológico y con las protecciones sociales. En esta línea de pensamiento Andreu Mas Colell en su “Elogio al crecimiento “, se hace eco de los peligros que corre un continente como Europa,  cuyos ciudadanos no perciben el crecimiento como un objetivo cultural, quizás por el modelo social alcanzado, a diferencia de lo que sucede en los Estados Unidos de América. 
   
          Todo  ello no debería suponer que los defectos del capitalismo no deban corregirse y que las soluciones habituales arbitradas por El Banco Mundial tales como los préstamos o la tantas veces mencionada condonación de la deuda exterior de los países en desarrollo o las ayudas a la importación (bastante menos a la exportación) recuerde demasiado el recurso a la beneficencia o caridad. Si bien es cierto que los países ricos proporcionaron entre 1.997 y 2.001 una ayuda cercana a los 52.000 millones anuales  en ayuda exterior al desarrollo, en general nadie habla de las cantidades que revertieron directamente a los donantes. La economía cuyo eje central es el capital, es esencialmente una economía de intercambio, de especialización, de división del trabajo, pero para que ello sea posible, para que los intercambios funcionen se debe contar con la confianza  y esta no existe más que en las economías  del Primer Mundo. Muchos países tienen un sistema político inestable, incierto, poco sólido y eso hace que las inversiones allí puedan verse sometidas al vaivén del populismo de sus jefes políticos, como sucede en estos momentos en Venezuela con Chaves y en Bolivia con Evo Morales.
   
          Pero muchos economistas consideran en la  actualidad que no existe un modelo de globalización, sino que la misma no es más que un término moderno especialmente usado para describir los cambios en las sociedades y en la economía mundial y cuya finalidad es proporcionar un incremento sustancial en el comercio internacional y en el ámbito cultural. En efecto el término fue utilizado por vez primera en 1985 por Theodore Levitt en The globalization of markets, para describir las transformaciones que venía sufriendo la economía internacional desde mediados de los 60. Sin embargo, es a raíz  de la caída del Muro de Berlín, en los inicios de la década de los 90, donde alcanza su apogeo. Para muchos  lo único que representa es la asignación de un nuevo nombre a lo que siempre se ha llamado internacionalización, pero con la entrada en acción de unos nuevos protagonistas llamados multinacionales, que si existían adoptan modalidades distintas. En este nuevo contexto los modos de producción y de movimientos de capital se configuran a escala planetaria mientras los gobiernos van perdiendo atribuciones ante lo que se ha venido en llamar sociedad en red. En este marco se registra un gran incremento del comercio internacional y de las inversiones debido a la caída de las barreras arancelarias y la interdependencia de las naciones. El progreso económico basado en el desarrollo es un pájaro de vuelo alto, insomne y prometedor, que busca los mejores mercados, tejiendo sobre el cielo común de la globalización un alfabeto vertiginoso, que aspira a tener un lenguaje cada vez más universal.
   
          ¿Cómo surge la globalización y sobre todo cuáles son los procesos sociales, políticos, económicos y culturales que la impulsan? Como dice el historiador italiano Giuliano Procacci en su libro Historia general del siglo XX (2001) la globalización no aparece como una evolución de última hora, sino como el resultado de una larga  trayectoria que se va tejiendo a los largo de todo el siglo XX. En efecto entre 1970 y 1980 el sistema bipolar empieza a dar graves signos de hundimiento y en los años que mediaron entre la caída del Muro de Berlín y la disgregación de la URSS, estas señales se han multiplicado hasta llegar a provocar la caída de una de las potencias hasta entonces indiscutibles. En lugar de la URSS existen hoy una quincena de repúblicas independientes y en lugar de Yugoslavia hay siete estados, incluyendo los que han obtenido la independencia hace escasas fechas, como son Kosovo y Montenegro. Hemos pasado de una visión bipolar a otra multipolar. Y pienso no solo en los países de  Europa del Este, sino de la situación semianárquica en el que se encuentran  regiones enteras de África, Asia central y caucásica o Hispanoamérica.
      
             Ha desaparecido la amenaza de un enfrentamiento apocalíptico entre las dos súper potencias. Y ha ido asomando gradualmente  lo que se ha venido en llamarse el fin de las ideologías, un vacío de pensamiento, lo que el pensador italiano Gianni Vátimo ha calificado como pensamiento débil: el relativismo se ha instalado y la filosofía centro europea se ha convertido en un pragmatismo a ultranza, que deja al ser humano actual sin referente y sin remitente, centrado solo en ganar y consumir. 

           La globalización se ha producido así a partir de la confluencia de una serie de factores complejos de índole político, social, económico y cultural. Todos ellos forman un mosaico, una tupida red de ingredientes diversos que es necesario tipificar y en donde las influencias de unos elementos con otros son recíprocas.  Los principales son:

  1. El desarrollo tecnológico, especialmente de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), entre las que se destaca Internet.
  2. La aparición y desarrollo masivo de la computadora personal (PC) en el trabajo y el hogar.
  3. Las transformaciones de la empresa después de la Segunda Guerra Mundial, bajo el impacto del toyotismo, reemplazando a la empresa fordista.
  4. La emergencia de la llamada Sociedad de la Información como superadora de la Sociedad Industrial.
  5. Las Empresas Multinacionales (EMN) y su influencia creciente en la economía mundial.
  6. La caída del  muro de Berlín en 1989 y sobre todo el colapso de la Unión Soviética en 1991 que terminó con el mundo bipolar de la Guerra Fría, y que abrió nuevos horizontes para los países de Europa del este que ahora se están integrando en la Unión Europea (UE) y creando un nuevo escenario favorable a la expansión del mercado internacional. Un itinerario lleno de emboscadas en un principio, que va allanándose poco a poco.
  1. La limitaciones y posterior crisis del Estado de Bienestar que comienzan a manifestarse a final de la década del 60 y que tienen su más clara expresión  histórica en los gobiernos de Reagan (1981-1989) y Thatcher (1979-1990), en Gran Bretaña.

 

  1. La integración de los mercados de capital.

             En este escenario los factores económicos encuentran un terreno favorable para su expansión y la posibilidad de generar nuevas interrelaciones entre los mercados de todo el mundo (consumidores, trabajo, recursos naturales, inversiones financieras, etc.) y por sus características  y por su optima situación van a ser  las empresas multinacionales las que aprovechan el nuevo escenario.        
          
            Estas han sido las pautas de una nueva relación comercial, y países como  China e India, donde la sapiencia política supo conducir los negocios para aprovechar la tecnología que les llegaba se beneficiaron. Actualmente estos dos países no solo ofrecen mano de obra barata, sino que adicionalmente abastecieron de personal altamente capacitado en ciencias, ingeniería, y tecnología que ofrecen consultorías y servicios del  más alto nivel en grandes corporaciones internacionales.
         
            Otro factor de enorme influencia lo hallamos en las crisis internas de los países ricos, que con sus altos costes de producción y la apertura de los países del este, China e India que modifican sus posiciones políticas respecto al mercado de capitales y su inclusión como miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
         
           La globalización en sí misma es un proceso continuo y dinámico, que desafía las leyes de los países en desarrollo, en el sentido de que desnuda irregularidades respecto a leyes de protección a trabajadores, protección del medio ambiente y formas de establecer negocios con corporaciones que si bien pueden dar trabajo a la mano de obra desocupada, también pueden beneficiarse de las irregularidades subsistentes en un determinado país.
         
          Es también un desafío a los planes de desarrollo de los países en vías de desarrollarse, pues al requerir mano de obra cualificada, pone al descubierto las limitaciones del estado de la educación de la población joven potencial a ser empleado en el futuro.
         
          En este nuevo escenario, la condición de los pobres ha mejorado algo pero no de forma significativa y para nada ha alcanzado las expectativas que con la globalización se esperaban. Incluso se puede afirmar que ha incrementado las desigualdades existentes. Para muchos, si bien es una tesis absolutamente discutible, la globalización no es un instrumento apropiado, en tanto en cuanto, es un privilegio del que no pueden disfrutar más de 4.000 millones de personas.  Pero a sensu contrario, es un camino que “asusta” al Primer Mundo que incluso en fechas recientes se ha planteado la posibilidad de volver al proteccionismo para reducir los efectos según ellos “devastadores “  que las economías emergentes están teniendo en las del Primer Mundo. ¿Cómo podemos estar hablando de ayuda al desarrollo, de la posibilidad única en la historia de erradicar la miseria, cuando Occidente teme a las posibilidades de algunas economías de países en vías de desarrollo? Hay aquí una contradicción interna que debe ser aclarada.  
         
            Afortunadamente en fechas recientes el Ecofin ha descartado la posibilidad de acudir de nuevo al proteccionismo para defenderse y ha aceptado que la vía debía ser la potenciación de los mercados interiores. A diferencia de los economistas más especializados en desarrollo, el Ecofin considera que la globalización es un instrumento sumamente útil para todo el mundo pues crea empleo y productos más baratos para los consumidores. Lo que no resulta admisible es que Occidente intente todavía hoy proteger sectores como la agricultura donde los países emergentes tienen mucho que decir pues pueden proporcionar precios mucho más competitivos al contar con una mano de obra más barata.
          
           Desde la perspectiva del Tercer Mundo la globalización se ha convertido en el principal punto de referencia del tiempo presente y en la última fase del capitalismo. Su impacto no sólo en las economías emergentes, sino también en el medio ambiente y en los recursos naturales hacen de la misma un elemento clave para discernir las posibilidades que la misma puede aportar al desarrollo. Se corre el peligro de incrementar la marginación no sólo entre las naciones sino también en su interior. Se está produciendo y esto ya es un hecho real un empeoramiento de la crisis de la deuda externa, de vacío tecnológico y lo que es peor de un intercambio desigual de recursos y productos. Durante la última década han aumentado los procesos de privatización, de desregularización del Estado y de flexibilización laboral, de apertura hacia el exterior en muchos países subdesarrollados, fundamentalmente en Sudamérica y sin embargo el Grupo de Río, con una participación de 20 países, se muestra sumamente escéptico en cuanto a las posibilidades de que todas estas medidas, dictadas al son de la globalización, produzcan efectos positivos en sus  respectivas economías.

      A MODO DE CONCLUSIÓN.
      
          Puede afirmarse que si la globalización acarrea consecuencias negativas éstas son mucho más acusadas en los países pobres, los cuales ven aumentada su dependencia por su déficit estructural tecnológico. También en el Primer Mundo los efectos se han hecho sentir y se ha producido un aumento de suburbios y una mayor dualización de la sociedad urbana.
        
          Para que la globalización tenga ventajas para todos y deje de  acrecentar las desigualdades, para que la globalización pueda convertirse en un instrumento de verdadera ayuda al desarrollo, en suma para mejorar la globalización, se va a necesitar ante todo fomentar un comercio más justo y probablemente y a pesar de la impopularidad que ello acarree en Occidente, utilizar la tasa Tobin para que grave con un impuesto bajo, del orden del 0,10% cada transacción financiera, penalizando así los movimientos especulativos, e invirtiendo estas cantidades en el desarrollo de países emergentes. Sería también conveniente erradicar el fraude fiscal para así poder dedicar más dinero al desarrollo e intentar acercarse al  famoso 0,7%, porcentaje fijado por la ONU y que no se consigue alcanzar prácticamente por ningún gobierno, y finalmente habría asimismo que flexibilizar los flujos migratorios: igual que Europa emigró durante los pasados siglos sería justo que el Primer Mundo permitiese la llegada de  los ciudadanos de las naciones más desfavorecidas. Ello no significa fomentar la migración masiva, pues los problemas deben solucionarse en los lugares de origen y no en los países del Primer Mundo.
   
          Se ha llegado a afirmar que la globalización crea más ilusiones y retos que los problemas que resuelve. Se ha llegado incluso a plantear los efectos sumamente negativos que la misma acarrea en el ámbito medioambiental. En efecto la llamada agenda ambiental va a convertirse en una de las prioridades de nuestra civilización y en este terreno las naciones más desfavorecidas van a tener mucho que decir. La globalización, el libre comercio y el transporte a bajo costo están provocando una reducción de los costos de las materias primas. Los recursos son baratos y aparentemente abundantes pero el uso intensivo de nuevas y poderosas tecnologías de extracción, provocan graves daños a los ecosistemas. Estas afirmaciones pueden entrar en contradicción con lo que ya hemos afirmado en repetidas ocasiones, esto es que, la miseria puede ser combatida de forma eficaz por primera vez en la historia, gracias a los ingentes avances tecnológicos de los últimos años. Sin embargo estos tienen que estar acordes con una protección del medio ambiente y por ello la globalización tiene que ser muy respetuosa con el planeta que queramos dejar a nuestros descendientes.
     
          Es absurdo cuestionar la globalización: la globalización está aquí y es un fenómeno imparable. Lo único que debemos pedir es que sus ventajas se apliquen cada vez más al Tercer Mundo para que pueda convertirse en un eficaz instrumento de ayuda al desarrollo(6) al tiempo que se vean limitados sus inconvenientes.

 

 

2.- Seguridad jurídica
 
           No podíamos abordar el tema de la erradicación de la pobreza sin adentrarnos en el terreno jurídico y sus siempre estrechas relaciones con el mundo económico. La necesidad de dar equilibrio al Tercer Mundo es algo ya incuestionable y esta convicción ha trascendido al plano del Derecho. Si las ayudas financieras son claves no menos lo son sus entronques con la seguridad jurídica. Cada vez más son las voces autorizadas que sitúan al mismo nivel la importancia financiera que la jurídica a la hora de intentar ayudar al Tercer Mundo a salir de la situación en la que se  encuentra. En efecto, para ya muchos  autores la clave de la cuestión debe buscarse en el respeto por la propiedad: si queremos realmente ayudar a los más desfavorecidos debemos empezar respetando su propiedad ya que los ricos la tienen asegurada tanto jurídica como economicamente mientras los pobres del Tercer Mundo no. Esta es una diferencia clave a la hora de salir de la situación en la que se encuentran. En esta línea el presidente del Instituto para la Libertad y la Democracia, Hernando de Soto, peruano nacido en Arequipa, ha sido el máximo defensor de estas tesis. Después de haber propagado sus ideas por todo el mundo y abierto numerosos institutos dedicados a la investigación sobre la relación entre derecho, política y economía, en la actualidad gracias a sus numerosas investigaciones y publicaciones ha conseguido que la seguridad jurídica se convierta en un objetivo de las políticas de desarrollo: entre sus obras destacaríamos “El otro sendero” con un contenido más político en la revolución del Tercer Mundo y  “El misterio del capital”, en el que analiza los motivos por los que  el capitalismo triunfa en occidente y fracasa en el resto del mundo.
     
          Hernando de Soto concede tal importancia a la seguridad como elemento motor del desarrollo que analiza la confianza como base de todo proceso. Se hace eco del estudio de la Universidad de Michigan en el que entre otras consideraciones, se analizaba el grado de confianza que los habitantes tenían de sus propios compatriotas y los resultados eran sumamente esclarecedores: Noruega con un 65% obtuvo el porcentaje más elevado seguido por Suecia y en el otro lado del espectro sólo el 5% de los peruanos o el 4% de los brasileños creían en las palabras de sus compatriotas. El caso español se situaba en un lugar intermedio, dado que,  en el  30% de los encuestados consideraban que los españoles no se engañaban entre sí. Por ello y siguiendo a Russell, si bien los conocimientos iniciales suelen ser por contacto, los que realmente determinan la verdad son los descriptivos, “son las cosas escritas las que testifican la verdad”.
          La tesis de Hernando de Soto se fundamenta en la cantidad de funciones que la propiedad puede alcanzar según la nación en la que se halle. A modo de ejemplo, una vivienda en USA puede cumplir hasta 100 funciones, tales como conseguir un préstamo hipotecario o servir de garantía para la emisión de bonos en el mercado internacional. En este mismo país sin ir más lejos vemos que es la pequeña y mediana empresa la que recibe el 85% de su crédito de las hipotecas que provienen de las viviendas. Pero no es la vivienda la que obliga sino el contrato, el documento que la sustenta. Pues bien en las economías pobres se carece de de esta representación legal.
   
          Un caso esclarecedor del valor que puede llegar a alcanzar un bien si está correctamente documentado lo constituye, si queremos situarnos en el caso español por ser más conocido, la compra que Telefónica España realizó de su homóloga en Perú. La compañía telefónica peruana tenía un valor de capitalización bursátil en la bolsa de Lima cuando se inició su privatización de cerca de 3 millones de dólares. Sin embargo no encontraba compradores porque carecía de títulos de propiedad o certificaciones. El Estado peruano invirtió más de 30 millones de dólares en dotarla de un derecho de propiedad que fuese inteligible a los inversores potenciales. Este proceso, con una duración de tres años se saldó con que en el momento de salir a subasta, Telefónica España pagó no los 53 millones de dólares previstos sino la escalofriante cifra de 2.000 millones de dólares, 37 veces el valor original de la empresa,  lo que incluso hizo pensar a más de uno en una posible irregularidad. El tiempo dio la razón a los responsables de Telefónica España pues su filial peruana sigue siendo una de las más rentables, a pesar del entonces elevado precio que por la misma se pagó, y todo ello gracias a la seguridad jurídica que había alcanzado mediante los títulos que representaban su valor real. Este ejemplo así como otros que podemos ir analizando, nos llevan a comprobar que allí donde no hay títulos de propiedad los valores de las cosas son mínimos. Siguiendo a los economistas clásicos el título de propiedad no sólo crea seguridad sino capital. Tanto Karl Marx como Adam Smith fueron muy claros: el capital no es dinero sino esencialmente el valor potencial que tienen las cosas para iniciar nuevas causas. Una idea metafísica se convirtió en un ideario económico.
         
          En efecto, en Occidente la propiedad se creó bajo las ideas de los antiguos liberales y de esta forma se consiguió terminar con el feudalismo o el derecho de propiedad sólo para aquellos que tenían la sangre azul. Pues bien el concepto de propiedad no sólo terminó con una oligarquía, sino que inventó conceptos tales como plusvalía o valor adicional. Si lo estudiamos veremos que el capital nace como el resultado de incentivar la propiedad con el propósito de crear individualidad, de concentrar el interés y el trabajo de los hombres en las cosas que ya eran suyas y hacerlas producir. La tesis de valor/trabajo, (originario de Locke y no de Karl Marx) como aquella que genera el trabajo-músculo, se está viendo sustituida por el poder del hombre para organizar un sistema de derecho y reglas que permitan una cooperación que aporte nuevo valor a las cosas y sobre todo a los pobres. Ello es así porque al defender la propiedad no estamos defendiendo tesis conservadoras sino sumamente progresistas.

          En esta primera línea los gobiernos socialdemócratas ya se han percatado de ello. No así los radicales que pueden estrellarse estrepitosamente en algunos lugares del planeta, pensemos en Sudamérica sin ir más  lejos y en algunos países de la antigua Europa del este que debido a la falta de reglas y controles han visto como sus riquezas caían en manos de las mafias. Porque la defensa de la propiedad no se reduce a defender los derechos de los ricos sino el poder darle a los pobres que hoy cuentan con una superficie de tierra el instrumento que necesitan para seguir adelante.

           Veamos el ejemplo egipcio estudiado por el Instituto Libertad y Democracia. Según éste los pobres en Egipto habrían acumulado activos por el asombroso valor de 241.000 millones de dólares lo que significa 55 veces la inversión extranjera en este país, 70 veces toda la ayuda exterior recibida por el país desde la época de Napoleón, 35 veces el valor de la Bolsa del país, 40 veces el valor de todos los préstamos concedidos por el Banco Mundial.

           Pues bien todos estos activos, a pesar de su cuantía son en su mayor parte inservibles e improductivos por el hecho de no estar titulizados oficialmente. Un simple título de propiedad multiplicaría por mil el valor potencial de las propiedades, integraría en el sistema de libre mercado a sus titulares y acrecentaría los activos en circulación, en el caso de Egipto en 241.000 millones de dólares. Todos estos  activos, hoy inoperantes en el mundo,  introducidos en el tráfico conseguirían,  gracias al valor de la propiedad formal,  mejorar la situación de millones de personas en nuestro plantea. El problema radica en conseguir titulizar todas estas propiedades, muchas de las cuales, en palabras de Hernando de Soto, son sólo conocidas por “los perros que las guardan y ladran cuando su verdadero propietario es amenazado”. Pensemos que una extensiva encuesta en Perú demostró que existían hasta 20 títulos de propiedad por terreno. En el caso de Perú lo que faltan no son títulos sino buenos títulos que generen confianza y un derecho que los ampare. Para ello es necesario que el título represente un verdadero valor económico. ¿Y cómo se mide este valor económico?. Pues fundamentalmente por el potencial de transmisibilidad del mismo, así como por su facilidad para poder servir de garantía ante cualquier obligación, lo que significa que los contratos que sustentan estas obligaciones sean fácilmente ejecutables. ¿Pero cómo obtener esta seguridad? . El camino no es otro que conseguir un buen título o lo que es lo mismo un título legalmente emitido, con mecanismos seguros de identificación personal y verificación de firmas para evitar que no exista la suplantación de la identidad de los propietarios y que no exista duplicidad de partidas. La seguridad jurídica se obtiene entonces cuando el título es inscribible y al inscribir en el Registro el título supera su valor económico para alcanzar un valor metafísico. En Occidente no somos todavía conscientes de lo que significa para un pobre, tener un título que le asegure la propiedad de aquella  tierra que durante décadas ha pertenecido a sus antepasados. En los países en vías de desarrollo nunca está claro a quien pertenece tal o cual vivienda.
           
            Volvamos al ejemplo egipcio para comprobar como la seguridad jurídica es clave en el entorno económico, para luchar contra la miseria. Hablábamos que los activos acumulados podían rondar los 250.000 millones de dólares, (esta cifra se obtiene considerando el valor de reposición de las viviendas, el valor de los ladrillos, el del cemento, hierro, etc.) pero las cifras asombrosas no terminan aquí :el 92% de las tierras y edificios no están registrados, el 88% de las empresas son ilegales, sólo el 12% de los trabajadores egipcios trabaja legalmente. ¿Dónde se encuentra toda esta riqueza oculta “descubierta” por el equipo de Hernando de Soto?. El mismo nos da la respuesta: no es ni en la inversión privada, ni en el Banco Mundial, ni en la inversión extranjera sino en LOS POBRES.

          A juicio del Instituto Democracia y Libertad el valor de los activos de los pobres en todo el planeta ascendería a  10000 trillones de dólares. Si esta cifra es exagerada o por el contrario se queda corta no nos compete a nosotros decidirlo pero si nos incumbe comprobar el valor de la seguridad jurídica en todas sus facetas. A veces resulta sorprendente que incluso los mismos abogados, no hayan sido conscientes de este fenómeno, pero tampoco los economistas se han dado cuenta del  valor del Derecho. Lo que necesitamos es que como en tantos otros terrenos de la vida,  Derecho y  Economía vayan la mano. Pensemos que en la mayor parte del mundo el trabajo se desarrolla fundamentalmente en el seno de microempresas pero que en realidad lo que son realmente son grupos familiares, lo cual significa que son muchas las personas que trabajan ilegalmente. Todos aquellos que pertenecen al Tercer Mundo saben lo difícil  que es crear una cultura del trabajo en la que las personas sean eficientes. Esto resulta prácticamente imposible a tenor de la inexistencia de por ejemplo títulos de constitución o de libros de contabilidad de las empresas.  Sin ellos no se puede ni obtener  créditos ni  emitir acciones para recibir garantías ni tantas otras cosas: sólo queda el recurso del trabajo en familia. Efectivamente ¿quién puede emitir acciones sin Derecho?. Para ello se necesitaría una empresa, pero 4000 millones de personas trabajan en familias. Desde el S.XIX todos hemos tenido claro  que había que fomentar la iniciativa privada y que no bastaba sólo con que los gobiernos fuesen efectivos desde el punto de vista del orden público.

              A la vista de todas estas consideraciones no nos queda más remedio que preguntarnos porque las grandes instituciones internacionales, conocedoras de estos hechos no dedican más esfuerzos a la inversión en garantías jurídicas. ¿Por qué el  Banco Mundial o el Fondo Monetario no se esfuerzan en que la seguridad jurídica pase a ser prioritaria? Probablemente se escudarán en la falta de confianza política y de corrupción existente en gran parte de estos países. Sin embargo la verdadera respuesta habría que buscarla en la falta de memoria (Hernando de Soto). Si, el Primer Mundo ha olvidado o no quiere enseñar como se produjo su crecimiento y aquellos que podrían hacerlo bien sea los clásicos o Locke dejaron de existir hace muchos años. Occidente tiene que concienciarse que sólo con la ayuda económica, que sólo con la inversión extranjera no se puede combatir la pobreza: Occidente tiene que enseñarle al Tercer Mundo que la propiedad es algo de tal valor, que significa el punto de partida, el primer ladrillo del edificio del Derecho. Hay que ser conscientes de que son muchas las clases de Derecho, que todas son importantes: el derecho penal, el internacional público, el derecho internacional privado. Sin embargo el punto de partida de todos ellos es la propiedad y por una razón muy sencilla, porque el único bien con el que cuentan los pobres es con un pedazo de tierra. Los grandes líderes del mundo así lo han comprendido y desde el “Che” Guevara hasta Mao Tse Tung, pasando por Gorbachov o Billy Brandt, todos ellos se han percatado que la manera de tener a los pobres de su lado era regalándoles propiedades. Otra cosa es que a posteriori se las mantuviesen.
   
          Tampoco andan tan desencaminados los responsables del Banco Mundial y del FMI cuando aseguran que gran parte de la problemática para conseguir títulos de propiedad reside en la corrupción, puesto que la misma tiene un entronque muy cercano con la propiedad: corrupción o ausencia del imperio de la ley vienen a ser lo mismo y esta compra del Derecho es una constante en el Tercer Mundo. La ausencia de orden da lugar a estas situaciones e impide el desarrollo de muchas de estas economías: pensemos que Argentina, sin ser un país extremadamente corrupto tenía el mismo producto interno per cápita que España en 1978, año en el que solicitábamos  nuestro ingreso en la Comunidad Económica Europea y sin embargo tres décadas más tarde España ha multiplicado su renta per cápita por cuatro y es tierra de acogida para muchos argentinos. El fenómeno de la corrupción, de la falta de un sistema administrativo legal que funcione, es un síntoma del desgobierno en el que se halla  el Tercer Mundo y todos los países ex - comunistas, y afecta a 5.000 millones de personas.  En la antigua Unión soviética más del 60% de la población vive de la economía sumergida  Desgraciadamente no es el fenómeno de la excepción sino de la generalidad y probablemente estará presente durante bastantes décadas más en el mundo. Y esta situación no se produce por falta de democracias o por falta de constituciones sino por el hecho de que las mismas no se aplican en un 80%. Desafortunadamente no es el lugar para el análisis de las soluciones políticas pero si hay que ser consciente que sin eliminar  la corrupción, que no es otra cosa que la compra del Derecho (se compra la norma o la utilización de la norma ) y que sin aceptar que la democracia consiste en mucho más que en tener un sistema electoral que permite  votar y ser votado, difícilmente se alcanzará en el Tercer Mundo un nivel de desarrollo aceptable. La verdadera democracia se alcanza cuando se participa y no hay excluidos del Derecho.
  
           La propiedad adquiere tal valor cuando se intenta abordarla como instrumento esencial de lucha contra la pobreza, que recientemente,  el entonces Presidente de la Federal Reserve, Alan Greenspan aseguraba que la única forma con la que él contaba para analizar la liquidez del sistema era analizar las Bolsas de valores y ver el intercambio que en las mismas se originaba. Pero este hecho sólo se puede conseguir, como todos sabemos, a través de títulos de propiedad representados de una u otra manera: en otras palabras el título de propiedad nos dice  cuanta liquidez requiere el mercado. En los países en vías de desarrollo nos encontramos en general con situaciones deflacionarias pero  casi nunca somos capaces de predecir cuanta liquidez necesita el mercado, dado que no tenemos con que medirla. Por ello sería conveniente en todos estos países analizar los vínculos entre liquidez y propiedad. La experiencia empieza ya a demostrar que el mayor número de hipotecas en estas economías tiene lugar cuando los pobres acceden a un título de propiedad inyectando de esta forma más liquidez al sistema (este fenómeno es también perfectamente visible en Occidente).
   
          Debemos agradecer también al Instituto Libertad y Democracia que nos recuerde algo que a veces las sociedades occidentales hemos olvidado: la importancia que para la economía de un país representan los sistemas de transmisión de la propiedad. En efecto, se puede afirmar que el desarrollo económico del mundo occidental se produjo realmente en la Edad Media, cuando una serie de ciudadanos  que se libran del feudalismo van creando riqueza: estos ciudadanos observaron que necesitaban para su actividad un Derecho de la contratación, y así nació el germen del que sería el Derecho Mercantil con la letra de cambio y los contratos mercantiles convirtiéndose el contrato en el motor que mueve el desarrollo económico occidental. Por ello es indudable el potencial de la propiedad si está bien titulada, si es segura y si es susceptible de tráfico de negocio, y sobre todo si puede servir como garantía para obtener financiación para otras actividades. De ahí que el derecho a la propiedad no deba tener sólo un valor estático sino también dinámico: en los países subdesarrollados se trataría no sólo de saber que “mi casa es mía y nadie puede arrebatármela sino también de que pueda ponerla en circulación, de que pueda venderla, de que como hemos ya visto pueda contratar sobre ella”. En pocas palabras la contratación debe ser un elemento clave a la hora de desarrollar una economía y va más allá que la seguridad jurídica de la propiedad: la propiedad necesita de un pasaporte para poder circular, la propiedad debe poder volverse líquida. En el mundo subdesarrollado son todavía muy pocos los que pueden acceder a los notarios y los registros. Debería ser posible alcanzar este logro en la próxima década ya que  estas sociedades deberían disfrutar de los avances del Primer Mundo y no tener que esperar 300 años como sucedió en Europa puesto que el Código napoleónico no se extendió hasta el S.XIX y en algunos casos hasta el S.XX: Alemania tuvo que esperar a que Napoleón venciese a las tropas del Kaiser de Prusia en 1806 para poder titular. Suiza, el país más pobre de Europa occidental, tuvo que imitar las reformas de Alemania entre 1888 y 1908 para convertirse en una economía próspera, y Estados Unidos necesitó de las reformas de Jefferson en 1878 para popularizar el derecho de propiedad entre otros para los 35 millones de inmigrantes que llegaban de Europa. Pero el problema no es que a Europa le costase 300 años extender el sistema de propiedad, el problema radica en como el Tercer Mundo puede absorberlo más rápidamente ya que cuenta con el modelo. Para ello la economía deberá funcionar con “títulos legalmente emitidos e inscritos “,  ello significa que son imprescindibles cuatro características fundamentales, a tenor de lo que establece la Unión Internacional del Notariado Latino-Germánico, que engloba nada más y nada menos, que a los dos tercios de la población mundial y que sería conveniente que sirviese para impulsar el desarrollo en las economías subdesarrolladas:

 - que el título sea creado por funcionarios que garanticen la identidad, capacidad y libre consentimiento de los contratantes.
- que el título garantice por si mismo la legalidad, la fecha y la veracidad de su contenido.
- que el título se pueda inscribir con facilidad, rapidez y bajo costo en un Registro público moderno y eficiente.
- que se evite la duplicidad de verificaciones y funciones que puedan retardar el proceso de formalización.
 
          Afortunadamente son ya muchos los países que están dándose cuenta de la importancia  de lo que decimos y es por ello que uno los instrumentos más fructíferos de la ayuda lo esté constituyendo el microcrédito garantizado como resultado de incrementarse los títulos de propiedad.

3.MICROFINANCIACIÓN

          Antes de introducirnos en el revolucionario mundo de la microfinanciación, resulta interesante comprobar los motivos que hacen de la financiación  un elemento clave de todo desarrollo. De todos es sabido que en el ámbito de las empresas, verdaderas impulsoras del desarrollo, la función financiera se ha convertido en las últimas décadas, junto al producto, la comercialización y las relaciones humanas, en uno de los pilares de cualquier éxito empresarial.  “Si una empresa no está bien financiada , tanto desde el punto de vista de la liquidez y la solvencia como de la rentabilidad, la empresa acabará hundiéndose, haciendo inútiles los éxitos logrados en otros aspectos”: Estas palabras pronunciadas en el año 2004 por Rafael Termes, insigne economista y Académico, son perfectamente adaptables a cualquier escenario económico y este ha sido el gran éxito de Yunus al intentar combatir la miseria utilizando la financiación como elemento fundamental.
    
          Hasta hace relativamente poco tiempo se pensaba que el sistema financiero seguía al empresarial, canalizando hacia la inversión, la financiación originada por el ahorro de las familias. La famosa frase “el sistema financiero es la criada de la industria” ha sido el lema de muchos economistas y empresarios a lo largo de la historia. Tuvimos que esperar a la llegada del no siempre bien reconocido economista y sin embargo genial Joseph A. Schumpeter, para descubrir que un buen sistema financiero espolea la innovación tecnológica, identificando y financiando a los empresarios  capaces de innovar con éxito en el producto y en el proceso de producción. Más recientemente, y en esta misma línea, los trabajos de Ross Levine, de la Universidad de Minessota, inciden en que “ un creciente volumen  de trabajo tanto teórico como empírico, tiende a empujar incluso hasta los escépticos hacia la creencia de que el desarrollo de las instituciones y mercados financieros es un determinante del crecimiento económico, más que un acompañamiento o una respuesta pasiva a este crecimiento”. Para Levine y sus partidarios existen relaciones intrínsecas entre intermediación financiera y productividad, y dado que las mejoras en la productividad son claves, a largo plazo, en el nivel de desarrollo económico y en la tasa de crecimiento del producto, es posible mantener que el desarrollo económico sostenido resulta de la combinación no sólo de la actividad empresarial y la inversión en capital tangible e intangible, sino también de la intermediación financiera. Los mismos economistas han llegado a la conclusión que existe una clara correlación positiva  entre la rapidez del crecimiento económico y determinados  indicadores del sistema financieros entre los que destaca el tamaño. Sin embargo, no todos los autores comparten estas posiciones y son muchos todavía los que sostienen que “donde la empresa dirige, las finanzas siguen”. Lo cierto es que la causalidad puede ser la inversa pero hoy ya nadie discute que el desarrollo financiero. Es bueno para el desarrollo económico y que las restricciones financieras tienen graves efectos negativos sobre el crecimiento. Todo ello ha llevado al convencimiento de que la microfinanciación tiene que jugar un papel clave a la hora de luchar contra la pobreza y por ello la Cumbre Global de Microcrédito de 2006 se ha fijado como metas:

          1. Trabajar para asegurar que 175 millones de las familias mas pobres del mundo, especialmente las mujeres de esas familias, estén recibiendo créditos para autoempleo y otros servicios financieros y empresariales para fines del año 2015. (Con un promedio de cinco individuos por familia, esto afectará y por tanto beneficiará a 875 millones de personas).

          2. Trabajar para asegurar que los ingresos de 100 millones de las familias mas pobres del mundo asciendan de menos de US $ 1 diario, ajustado a la paridad del poder adquisitivo (PPA), a más de US $1 diario ajustado a la PPA para fines del año 2015. Con un promedio de cinco individuos por familia, esto significará que mas de 500 millones de personas habrán aumentado sus ingresos por encima de un dólar diario, i completando así una de las Metas de Desarrollo del Milenio, como es la de reducir a la mitad la pobreza absoluta.
  
    a/Introducción
   
          Iniciemos esta primera aproximación al ya apasionante mundo del Microcrédito recogiendo las palabras de Amartya Sen, Profesor de la Universidad de Harvard y Premio Nóbel de Economía en 1998: “El movimiento microfinanciero está trayendo esperanza, prosperidad y progreso a muchas de las personas más pobres del mundo”. En la actualidad, alrededor de 900 instituciones entre bancos, ONG y otros tipos de organismos conceden microcréditos siendo la media de los préstamos de 200dólares y el índice de devolución a nivel mundial del 95%. Ante estos datos y ante la proliferación de la microfinanciación en todo el mundo debemos preguntarnos :   ¿A qué llamamos realmente microcrédito?. Rara es la persona del Primer Mundo, y no sólo los economistas, que hablan de ellos y sin embargo pocos son los que realmente pueden imaginar que sólo el Grameen Bank  reparte diariamente un millón y medio de dólares.
         
          La palabra microcrédito no existía antes de 1970 pero en la actualidad muchos la utilizan para referirse a créditos al consumo, a préstamos agrícolas, a préstamos a cooperativas, etc. Por ello sería bueno en un primer momento determinar a que clase de microcrédito nos estamos refiriendo, pues no deberemos hablar de la misma forma al tratarlos en el mundo occidental que en el Tercer Mundo, cuna del microcrédito .Según la definición adoptada en la Conferencia Internacional sobre microcréditos que tuvo lugar en Washington en Febrero de 1997:    ” los microcréditos son programas de concesión de pequeños créditos a los más necesitados de entre los pobres para que éstos puedan poner en marcha pequeños negocios que generen ingresos con los que mejorar su nivel de vida y el de sus familias “ En términos generales, se trata de una herramienta para reducir las diferencias en el acceso a los recursos financieros y como consecuencia para alcanzar mejores condiciones de vida para los más pobres de la sociedad. El objetivo es hacer llegar el dinero, en condiciones muy favorables a pequeños emprendedores de los sectores sociales más desfavorecidos. La idea central que encierran los microcréditos  es, que en lugar de prestar millones para realizar grandes inversiones en infraestructuras para expandir una gran empresa, se  concedan pequeños préstamos a los más necesitados, con el único fin de ayudarles a salir del círculo vicioso de la pobreza. De esta manera, en palabras de Maricruz Lacalle Calderón, en la Ponencia presentada en el Congreso de Economía Mundial sobre Microfinanciación,  celebrado en  abril del 2004, “ayudando a miles de pequeños microempresarios a crear su propio negocio, a crear nuevos puestos de trabajo y a incrementar sus ingresos, se puede romper el círculo en el que viven millones de personas pobres y por tanto llegar a modificar las cifras actuales”. Según palabras de Yunus el marco conceptual en el que descansa la efectividad de los microcréditos es el siguiente:”el contexto, la situación de pobreza en la que se encuentran los más desfavorecidos, les hace parecer inútiles y sin ninguna iniciativa, pero esto en realidad no es cierto. Si a estos seres se les proporciona crédito, utilizarán sus habilidades innatas para poner en marcha algún pequeño negocio con el que incrementar su nivel de ingresos. Se trata de verdaderos artistas en la tarea de sobrevivir” (1996).  Seguiremos aquí la clasificación que del mismo microcrédito hace el propio Yunus:
 
          a) El microcrédito informal tradicional (como puede ser el crédito de los prestamistas, las casas de empeño, los préstamos de los amigos y los parientes, los créditos al consumo en el mercado informal, etc.).

          b) El microcrédito basado en grupos informales tradicionales (como por ejemplo, tontin, su su, ROSCA, etc.)

          c)El microcrédito destinado a un tipo de actividad determinada y contratado a través de bancos convencionales o especializados (como el crédito agrícola, el ganadero, el pesquero, el textil, etc.).

          d) El crédito rural realizado a través de bancos especializados.

          e) El microcrédito cooperativo (crédito cooperativo, cooperativas de crédito, sociedades de ahorro, y préstamos, cajas de ahorro, etc).

          f) El microcrédito de consumo.

          h) El microcrédito de Grameen (el <<Grameencrédito>>).

          i) Otros tipos de microcréditos no gestionados por ninguna ONG pero que tampoco requieren garantía o aval.”

          Esta clasificación resulta de enorme interés para poder evaluar los resultados, el impacto de las “microfinanzas “cada vez que las organizaciones internacionales aportan datos y estadísticas.  Concretamente conseguiremos saber a cuantos prestatarios pobres está dando servicio este o aquel microcrédito, cuál es su distribución, su crecimiento a lo largo de los años, los prestamos pendientes de desembolso, los ahorros generados por los mismos, etc. Esta enumeración ayudará a tomar decisiones políticas de enorme interés para los donantes pues conocerán de primera mano el sector al que están favoreciendo.
   
          Fijémonos en el que ha sido considerado hasta la fecha el microcrédito clásico o Grameencrédito y cuyo impulsor ha sido sin lugar a dudas Yunus. Antes un breve recordatorio de la trayectoria de este bengalí, nacido en 1940 en Chittagong, el mayor puerto de Bangladesh con más de 4 millones de habitantes.  Tercero de 14 hermanos estudió en la Universidad de la ciudad que le vio nacer y logró una beca Fulbright que le permitió estudiar Economía en la Universidad Vanderbilt. En 1972 se convierte con 32 años en el director del departamento de Economía de Chittagong y dos años más tarde cuando la hambruna se apodera del país, descubre que todas las teorías económicas que imparte se alejan cada vez más de la realidad, motivo por el cual decide iniciar sus experimentos económicos en Jobra, aldea cercana al lugar donde se ubica la Universidad. Para ello se impregna de la problemática de los habitantes de la zona. ¡Qué paralelismo tan curioso con la tarea emprendida 100 años antes por Alfred Marshall en la vieja Europa!..
En palabras de Yunus  “ las personas pobres le enseñaron una economía completamente nueva” y se dedicó a estudiar todos los problemas que les afectaban. Buscó soluciones, algunas fracasaron, las más, pero una no sólo funcionó sino que constituyó un punto de partida para la industria artesanal: se trataba de de ofrecer préstamos destinados al autoempleo. Este programa que ha prestado servicio a más de 5 millones de personas en su país ha sido luego adaptado a más de cincuenta países en los cinco continentes.
         
           ¿Qué cabe pues entender por Grameencrédito o microcrédito clásico?.¿Cuáles son sus características que le han convertido ya en un instrumento revolucionario?.

          1. Entiende el crédito como un derecho humano y por lo tanto todos tienen  derecho de acceder al mismo y no sólo aquellos que puedan ofrecer garantías de devolución.
         
          2. Tiene como objetivo ayudar a las FAMILIAS a salir de la pobreza y para ello concede un rol clave, como luego veremos a las mujeres que no sólo constituyen el núcleo de las mismas, sino que además representan una de las bolsas de pobreza más importantes en todo el mundo.

          3.  Su elemento más característico es que su concesión no necesita de ningún tipo de garantía: se basa en la confianza y no en los procedimientos y vías judiciales.

          4. Su concesión tiene como objetivo crear autoempleo y facilitar viviendas a las personas pobres (¡qué no hace una madre para conseguir un alojamiento digno para sus hijos!).Su finalidad no es en ningún caso el consumo.

          5. Renuncia a la metodología de la banca convencional pues la solvencia no debe ser el argumento básico en las concesiones

          6. Característica revolucionaria consiste en  el hecho de que no son los pobres los que solicitan el préstamo sino el banco el que lo ofrece, el que busca  “al pobre”.

          7. Se considera prioritario que sean conjuntos de prestatarios los beneficiarios y no sólo uno pues de esta forma se estimula la devolución y se mitiga el riesgo de impago.

          8. Otro factor absolutamente novedoso en su día provenía de la seguridad de saber que si un préstamo era devuelto automáticamente un siguiente préstamo era concedido,  así como el hecho de que más de un préstamo podía ser contratado al mismo tiempo.

          9.Los préstamos deben ser siempre devueltos en plazos o cuotas extremadamente cortos :hablamos de una periodicidad quincenal o incluso semanal.

          10.Los préstamos suelen ir acompañados de programas de ahorro con lo que se facilita unas mayores posibilidades para acceder a la vivienda.

          11.Generalmente estos préstamos se conceden a través de organizaciones sin ánimo de lucro o de instituciones cuyos propietarios son los propios prestatarios lo que constituye otra idea revolucionaria. En caso de tratarse de entidades convencionales, llámese instituciones financieras, se intenta que el tipo de interés se ajuste a un nivel que no afecte a la sostenibilidad del programa pero sin primar la rentabilidad de los inversores. Como veremos más adelante son ya algunas las entidades financieras de nuestro país, que no sólo conceden programas  de micro financiación en nuestro país sino también en el Tercer Mundo, entre las que cabe destacar la Obra Social de la Caixa .

          12. Asimismo se concede una elevada prioridad a la construcción de capital social: en esta línea se pone especial énfasis en la formación de capital humano y de interés por la protección del medio ambiente, se supervisa la educación de los hijos, se facilitan becas y préstamos para educación superior.
   
          El Grameencrédito se basa en la premisa de que las personas pobres tienen habilidades que han sido infrautilizadas: lo que hace que los pobres sean pobres no es la ausencia de dichas aptitudes. Yunus llega a afirmar que los pobres no crean la pobreza sino que los responsables son las instituciones y las políticas que los rodean.  Cabría ir incluso ir más lejos y asegurar que fundamentalmente la historia de las tierras que los vieron nacer ha estado repleta de guerras, inestabilidades, y corrupciones políticas. En muchos casos condiciones naturales absolutamente adversas que han imposibilitado las inversiones en infraestructuras y cuando éstas se han acometido, en general con capital extranjero, han sido con la única finalidad de permitir a las empresas multinacionales llevar a cabo sus inversiones. Cuando éstas han finalizado el mantenimiento de las infraestructuras se ha extinguido por falta de recursos. Esta situación sin embargo más propia del S.XIX ha desaparecido y en la actualidad todas las empresas con proyección internacional llevan a cabo importantes inversiones no sólo en infraestructuras sino también en el ámbito social: pensemos en el  caso español en que empresas como Telefónica, por citar una de las  más representativas, no deja de fomentar los programas de ayuda al desarrollo nada más desembarcar en cualquier país del Tercer Mundo. Las multinacionales asimismo han sido determinantes para el desarrollo de Bangladesh, la India o China y las empresas farmacéuticas están jugando un papel clave junto a la  Organización Mundial de la Salud, para combatir las numerosas enfermedades que asolan las zonas más paupérrimas del planeta.

b/El microcrédito como elemento clave de ayuda al desarrollo

              A pesar de las críticas vertidas por algunos economistas a la eficacia de la microfinanciación dado que la misma no alcanza ni al 0,5% de la población , los resultados ,como ahora veremos no dejan de ser espectaculares. Efectivamente titulizar la propiedad, la tierra, las casas, las chabolas, las  favelas puede conllevar unos éxitos superiores pero se trataría de un instrumento con resultados a mas largo plazo y en todo caso y  una vez más, debemos insistir  en la necesidad de conjugar los distintos instrumentos de ayuda al desarrollo.
   
          Actualmente, según el último informe de la Cumbre Mundial del Microcrédito (2004), cerca de 60 millones de las familias más pobres en todo el mundo han recibido microcréditos a finales del 2003 y han podido mejorar su nivel de bienestar y el de sus familias. El    crecimiento en el número total de familias pobres beneficiadas es absolutamente espectacular. A finales de 1997, año en que se inauguró la Campaña de la  Cumbre del Microcrédito, los microcréditos llegaban a 7,6 millones de familias. A finales del 2001, este número creció más de un 350%, llegando a 26,8 millones de familias. A finales del 2002, los microcréditos  alcanzaban a casi 42 millones de familias pobres. El objetivo de la  Campaña es alcanzar a 100 millones de las familias del mundo en 2005, año proclamado Año Internacional  del Microcrédito. Si esta cifra se ha alcanzado, es todavía pronto para poder contrastarlo, se habrá conseguido una de las principales metas  de Desarrollo del Milenio, consistente en reducir a la mitad el número de personas que viven en la extrema pobreza para el Año 2015.
                 
    c/Mujer y microcrédito
  
           En tanto en cuanto se considera que el 70% de las personas pobres del planeta son mujeres, y en tanto en cuanto los microcréditos han alcanzado sus mayores logros en el campo femenino parece de justicia dedicarle un tratamiento especial .
   
          “La pobreza tiene nombre de mujer”. Esta frase que para algunos puede llegar a parecer exagerada no es sólo ya una realidad absolutamente contrastada no sólo  en el Tercer Mundo, con especial incidencia en los países musulmanes, sino también en el mundo occidental.
   
          Efectivamente, si bien en términos relativos los niveles de pobreza en el mundo se han reducido levemente, al estudiar lo que hoy se denomina pobreza de género”, nos damos cuenta que la tendencia cambia. Según el informe 2003 del Fondo de Población de las Naciones Unidas “ el número de mujeres que actualmente viven en la pobreza es mayor que el de los hombres y esta disparidad no ha cesado de aumentar en la última década”. Hoy se habla de “feminización de la pobreza”.Todos somos conscientes de que resulta imposible conocer el dato de cuantos hombres y mujeres pobres por separado existen y tampoco es esta nuestra intención ya que los datos que deberíamos utilizar tales como consumo e ingresos se recogen por hogares, pero las diferentes organizaciones internacionales, utilizando datos en materia de salud, educación, etc , coinciden en afirmar que si bien las mujeres representan más del 50% de la población mundial, sin embargo sólo aportan una tercera parte de la fuerza laboral oficial (World´Women 2005) y por el contrario cumplen con las dos terceras partes de todas las horas de trabajo en el mundo.” Las mujeres trabajan más horas que los hombres en el campo pero no tienen control sobre las cosechas y tienen menos comida para ellas y para alimentar a sus hijos. De los 115 millones de niños que existen en el mundo sin escolarizar, las tres quintas partes son niñas. De los  casi 900 millones de analfabetos totales que existen en el mundo los dos tercios son mujeres”.Estas afirmaciones extraídas del Informe de Desarrollo Humano 2003 demuestran que las mujeres están todavía hoy marginadas de los recursos económicos, sociales y políticos de sus países y que si bien existe en la actualidad el consenso que la lucha contra la miseria pasa fundamentalmente por abordar la problemática de la miseria femenina en el mundo, lo cierto es que las medidas para luchar contra la misma son muchos menos sistemáticas que las utilizadas para luchar contra la pobreza en términos globales. Y va ser en el mundo del microcrédito donde se ha podido demostrar la capacidad para mejorar la situación de las mujeres y su posición en la sociedad. La forma en que los microcréditos están organizados ha permitido capacitar a muchas mujeres para mejorar sus recursos financieros, para poner en marcha  actividades generadoras de ingresos y para tener acceso a más información y conocer mejor sus derechos. En general han permitido fortalecer las relaciones entre las mujeres de manera que hoy en muchos lugares del mundo su opinión tiene más fuerza que hace 10 años. Invertir en mujeres, en su educación, en su participación en el mundo laboral, en su salud y en su acceso a los recursos financieros a través de los microcréditos, es una estrategia para reducir la pobreza entre las mujeres y permitir que estas sean un agente más en el proceso de desarrollo de sus respectivos países. Intentemos demostrar que estas afirmaciones no obedecen a meras ilusiones sino que son realidades efectivas en la lucha contra la pobreza femenina permitiendo un desarrollo sostenido a través de la implantación de pequeñas empresas o negocios, que genere los ingresos suficientes como para que las prestatarias puedan ir devolviendo el principal más los intereses, incrementar su nivel de vida y el de sus familias y además poder ahorrar parte de dichos ingresos. Aunque la tasa de ahorro sea muy reducida es la que permitirá a la prestataria poder expandir su pequeño negocio en el futuro (Adams, Awimbo, Goldberg y Sánchez, 2000).
    
          En términos macroeconómicos, una mayor inversión en la mujer incrementa las tasas de rentabilidad económica permitiendo el desplazamiento  desde actividades mal remuneradas y de baja productividad hacia otras de más alto valor económico. Además de estos resultados se conseguirán aumentos en los niveles de productividad. Un estudio realizado en Kenia demuestra como el aumento de oportunidades para que la mujer obtenga una mejor preparación y un libre acceso a los bienes de capital y otros recursos reduce las pérdidas derivadas de una asignación ineficiente de los recursos productivos y humanos.
  
           En la actualidad existen ya pruebas irrefutables según las cuales obstaculizar la inversión en la educación de las mujeres frena el desarrollo económico. Según un estudio del Banco Mundial realizado por Dollar y Gotti (1999) un incremento del 1% en la tasa de matriculación secundaria de las niñas provoca un aumento del 0,3% en la tasa de crecimiento económico del país : “ la educación contribuye a una mejor salud y una mejor educación  incrementa la productividad que conduce al crecimiento económico”.Estas afirmaciones extraídas del Banco Mundial se ven corroboradas por Hill y King (1993) según los cuales en los países donde la proporción entre la matriculación escolar entre niños y niñas es inferior al 0,75% el Producto Nacional Bruto este resulta ser un  25% inferior al de otros países.
  
           Por otro lado con más educación y mejor acceso a los servicios sanitarios se permite reducir las tasas de mortalidad infantil al mejorar la nutrición y el cuidado de los hijos. En definitiva no se podrán conseguir los objetivos del milenio sino se invierte en educación en el campo femenino. Aquí hay grandes diferencias, por tanto, muchos matices: en los países del Africa negra los únicos productores de petróleo eran Gabón y Nigeria: esta recién salida de una guerra civil y con una población de unos 115 millones de habitantes; otros, con sucesivos golpes de estado hace difícil una educación continuada, como Congo, Ghana, Ruanda Etiopía o Madagascar …, mientras que Namibia con la pesca y la industria y tanzania, con su gran riqueza son la otra cara de la moneda.
         
          Algo parecido sucede en Hispanoamérica: Chile en un gran momento y Méjico que tiene todo a la vez: 1º, 2º, 3º, y 4º mundo mezclado, siguen un curso muy deficiente: Honduras, Guatemala, Salvador y Bolivia. Argentina y Perú tienen recurso suficientes.
    
           Insisto, Brasil y Méjico son los más brillantes, con una tasa de crecimiento de PIB anual del 6,5 al 10-11% entre 1985-2005.
  
          Efectivamente también se puede afirmar que la concesión de microcréditos contribuye a potenciar el papel de las mujeres no sólo dentro del seno familiar sino también públicamente en sus comunidades.


Notaria Madrid
         Fuente: “Female participación in microloan Programmes in Western Europe”.Tamara Underwood;October 2005

          Los programas microfinancieros han demostrado ser el primer paso en toda una cadena de actividades de desarrollo comunitario pues las familias al ver crecer sus ingresos  ven alguna posibilidad de disfrutar de un futuro digno y para ello comienzan a luchar por  ciertos servicios comunitarios básicos como el acceso al agua potable y un medio ambiente limpio y seguro y para ello las mujeres gozan de una sensibilidad especial.
   
          Por último, y fuera del campo estrictamente económico la prestación de servicios microfinancieros a las mujeres estimula su autoestima y confianza  pues descubren por si solas que pueden adquirir, invertir y devolver el dinero que les ha sido prestado. Esta confianza hace que aumente su capacidad en la toma de decisiones y que comprendan mejor el contexto en el que viven al conseguir  mejorar sus derechos socioeconómicos (World Rural Women Day 2002).
  
           En la actualidad, y según los datos presentados en el último Informe de la Campaña de la Cumbre del Microcrédito (Daley-Harris, 2004), de los 55 millones de clientes más pobres que durante el 2003 están recibiendo servicios de microcréditos, 45 millones correspondían a mujeres. Estas mujeres constituyen el 82,5% de las personas con más bajos recursos del mundo que actualmente están siendo alcanzados por programas microfinancieros. El crecimiento en el número de mujeres muy pobres beneficiadas ha pasado de aproximadamente 19 millones en 1999 a los 45 millones antes citados en 2003. Pensemos que sólo en España el 61% de los microcréditos concedidos han ido destinados a mujeres y esta cifra alcanza el 70 % cuando se analizan los microcréditos concedidos por las principales instituciones microfinancieras.

          A la vista de estos datos cabe preguntarse por qué la gran mayoría de los clientes de estas instituciones son mujeres? En primer lugar y tal  como se ha adelantado porque las mujeres constituyen el colectivo más pobre entre los pobres. En segundo lugar y tal como Yunus adelantó hace años los mayores beneficios para los integrantes de sus familias los derivan las mujeres. En tercer lugar porque todas las instituciones internacionales se han propuesto desde hace años reducir las desigualdades entre los hombres y las mujeres como objetivo primordial  de sus programas. Pensemos que, estadísticamente en todo el mundo sólo un 3% del dinero va a parar a manos de mujeres ( en España este porcentaje alcanza el 6%  según datos de 1999 y el índice de morosidad entre las españolas es inferior al 0,2%). Finalmente porque desde hace ya décadas las instituciones  financieras han descubierto que la tasa de devolución de los créditos es muy superior en el ámbito femenino. El motivo por el que los impagados sea prácticamente inexistente entre las mujeres probablemente habría que buscarlo en el terreno de lo psicológico y fundamentalmente en las diferencias intrínsecas existentes entre el hombre y la mujer a la hora de contemplar la conservación de la familia.
     
d/El microcrédito en el Primer Mundo

              Son muchas las circunstancias que han originado que la microfinanciación se esté imponiendo en el Primer Mundo y sin lugar a duda  los focos de pobreza que han aparecido en las economías occidentales, originados en gran medida por el fenómeno nuevo conocido como inmigración, son las responsables de que las entidades financieras estén destinando cada vez más un mayor volumen de recursos a mitigar la que se ha venido en calificar  pobreza occidental, la otra pobreza, la nueva pobreza.¿Puede realmente tener cabida en las sociedades  avanzadas este instrumento para paliar la pauperización que se está adueñando de ellas? Al hablar de sociedades avanzadas nos referimos a aquellas donde el nivel de desarrollo económico es muy superior al de la mayoría de los países africanos, latinoamericanos, o asiáticos, pero también a sociedades donde todavía persisten importantes bolsas de pobreza y marginación. En estas sociedades una amplia parte de la población también se encuentra al margen o excluida de alguno de los recursos económicos estratégicos  y  es aquí donde el  concepto de exclusión se convierte en clave; y dentro de la exclusión es la exclusión financiera la que cobra mayor relevancia al impedir el acceso a los recursos financieros, a la disponibilidad de capital circulante o de rotación, factor de primer orden en la participación productiva. A la luz de las experiencias existentes se puede ya afirmar que el microcrédito no sólo tiene cabida sino que además es un arma esencial como estrategia de lucha por la mejora y la democratización de las condiciones socioeconómicas de los más desfavorecidos en el Primer Mundo.
  
           ¿POR QUÉ DECIMOS QUE LA POBREZA OCCIDENTAL ES ESPECIAL? Distintas son las respuestas que deben darse. Pensemos que no es sólo ya un problema estadístico sino también conceptual pues en Occidente se distingue entre pobreza absoluta y pobreza relativa lo cual ha provocado una enorme confusión. Sin ir más lejos la Unión Europea ha optado por un criterio de tipo relativo, definiendo como población pobre “ aquellos individuos, familias y grupos de personas cuyos recursos materiales y sociales son tan escasos que están excluidos de los modos de vida mínimos aceptables del Estado en el que viven”. Pues bien para que consigamos conocer cuales son estos niveles de vida básicos la política hacia la pobreza en los países ricos es definida con respecto a una población específica, a un momento del tiempo y a un lugar particular, llegándose a establecer verdaderas “líneas de pobreza”.En el caso antes citado de la Unión Europea se considera pobres a aquellas personas que se encuentran por debajo del 40%,50% ó 60% de la media de gastos (consumo) o de ingresos (renta) del país en cuestión. Este sistema de medición se está imponiendo en otros lugares del mundo con fuerza a pesar de las limitaciones  que evidencia a primera vista: por ejemplo si tomamos el gasto como referencia y para categorizarle utilizamos un conjunto de bienes, enseguida nos damos cuenta de que tal grupo de bienes no servirá para medir la pobreza longitudinalmente, pues los precios y el significado de los mismos va a cambiar a lo largo del tiempo, necesitándose entonces revisiones periódicas. Los estándares de vida crecientes se modifican al alza, mientras que el poder adquisitivo del pobre lo hace a la baja, no pudiendo seguir el ritmo que se impone desde “arriba”. Este fenómeno se ha visto agravado en los últimos años con la llegada de la era de las comunicaciones. A pesar de estas dificultades conceptuales los datos estadísticos ofrecen unos resultados aceptables y lo que es más importante consiguen un alto nivel de transparencia.

          Otro de los problemas con los que nos encontramos a la hora de definir la pobreza occidental radica en la facilidad existente a la hora de confundir, superponer o utilizar indistintamente los términos de pobreza y desigualdad: mientras la desigualdad hace referencia a la distancia entre los miembros de una sociedad, la pobreza lo hace a la insatisfacción de las necesidades básicas de una parte de las mismas. LA POBREZA ES UNA DE LAS MANIFESTACIONES DE LA DESIGUALDAD SOCIAL, PERO QUIZÁS ES LA MAS ABSOLUTA Y EXTREMA DE TODAS. La desigualdad entre las sociedades, los grupos y entre las personas es algo inherente a la pobreza, aunque no siempre, pero no es el único factor que interviene. En este sentido puede decirse que en general se ha optado por una visión más bien estática de la desigualdad y habría que empezar a incluir elementos más dinámicos como son el empobrecimiento y la exclusión.
   
          Tanto los análisis estáticos como los dinámicos nos indican que la pobreza crece en el Primer Mundo y que resulta preocupante y desalentador comprobar como las políticas gubernamentales no sólo no saben como mitigar este problema sino que además están totalmente indecisas en la forma de abordarlo. Se ha llegado a afirmar que esta situación “ ha pillado por sorpresa”a muchos gobiernos centrales y que en estos momentos la prosperidad de los países de la OCDE no es ni mucho menos la prosperidad de todos: según la Unión Europea existen más de 50millones de pobres que sufren  graves carencias cuando en 1975 “sólo” eran 37 millones. Si nos atenemos a los datos proporcionados por la OCDE en el conjunto de sus territorios los pobres superan los 100millones de personas. Para todos nosotros surge la incógnita de preguntarnos si el crecimiento no ha producido nuevas formas de empobrecimiento.
   
          Una tercera matización del concepto de pobreza occidental nos lleva a afirmar que la misma es caprichosa y dependiente de marcos referenciales que van desde el Estado-nación hasta las áreas urbanas de una ciudad, lo cual hace más difícil establecer sus límites. En todo caso nos referimos a un número indeterminado de personas que no consiguen estar por encima de un nivel de bienestar digno. Hay que admitir que cada vez más vivimos en sociedades mucho más fragmentadas y vulnerables  de lo que pensamos y que el nivel de bienestar mínimo deseable es una quimera para muchos. Para la temática en la que nos hallamos debemos prestar una especial atención a la “exclusión” ejercida sobre las personas que además de ser pobres  o en riesgo de serlo no pueden acceder a los recursos financieros.
   
          Desde tiempos de Marx, pero también desde mucho antes, la dialéctica inclusión-exclusión ha estado presente en las esferas económica, social y política. El desarrollo de las sociedades se ha visto jalonado por “cierres sociales” cuyas dinámicas se han constituido en auténticos motores de evolución. Según Tezanos, cuando hablamos de “exclusión social” nos estamos refiriendo a aquellas personas o grupos de personas que de algún u otro modo se encuentran fuera de las oportunidades vitales de igualdad que son relativas a la ciudadanía social y su significado en las sociedades contemporáneas y desarrolladas. El propio pensamiento marxista ilustra este dualismo: la posición ventajosa de bienestar, de estatutos jurídicos de la clase capitalista frente a una masa de proletarios al margen de este bienestar. Así la idea de grupos diferenciados se refiere explícitamente a la integración o no de éstos, a la denominada dinámica “dentro-fuera”.No es el momento ni el lugar de buscar alineaciones ideológicas en la lucha por el desarrollo económico ya que, tal y como se ha afirmado en otros momentos, sólo con crecimiento dentro de un sistema capitalista es posible combatir la pobreza, pero si es cierto que la cada vez mayor exclusión social fue ya pronosticada por el pensamiento marxista a pesar de sus repetidos fracasos a la hora de intentar erradicarla.
   
          Afortunadamente las sociedades occidentales han tomado conciencia del hecho  que los grupos excluidos no dejan de crecer y ha surgido la necesidad de intentar identificar a que sectores se están ampliando: desempleados de larga duración o de forma reiterada asalariados con contratos precarios, los trabajadores agrícolas sin tierra, obreros no cualificados, analfabetos y personas escasamente formadas,   físicos y psíquicos, padres y madres sin cónyuge, niños que trabajan, mujeres, inmigrantes, refugiados, miembros de minorías raciales, religiosas y étnicas,…el abanico puede ampliarse sin parar y resulta imposible definir a los excluidos por un solo criterio.
   
          Si  nos centramos en el fenómeno de la inmigración, sin lugar a dudas uno de los focos de la nueva pobreza en el primer Mundo, observaremos sin embargo que la misma puede ser también un elemento motor de desarrollo para muchos países subdesarrollados. En efecto ya se puede afirmar que las remesas de inmigrantes reducen la pobreza en los países de origen según el análisis realizado por el Informe de la  OCDE “ Perspectivas de las migraciones internacionales”. En 2002 las transferencias de capital hacia sus respectivos países suponían 149000 millones de dólares. Según un estudio más reciente realizado por el Banco Mundial en el año 2005 se habría llegado a los 225000 millones de dólares. Comparadas con otros movimientos de capitales hacia los países en desarrollo, las remesas de inmigrantes no alcanzan el volumen de las inversiones directas         (equivaldrían al 87,5% de ellas), pero triplican la ayuda pública al desarrollo. Además constituyen una fuente de ayuda muy estable, que a diferencia de otras no depende  de la coyuntura y que sobre todo no deja de aumentar. ¿Hacia dónde se dirigen estas transferencias de fondos? En el año 2002 Asia alcanzó el 44% del volumen total, lo cual no debe sorprendernos ya que se trata del continente más poblado y el que tiene una diáspora más numerosa. A continuación encontraríamos a Sudamérica con un 21%, seguida de Europa del Este con el 15% y Africa y Oriente Medio con un 10% cada uno. A mayor nivel de subdesarrollo del país de origen y mayor el nivel de la emigración más importancia adquieren estas remesas en porcentaje de su PIB nacional. Sin ir más lejos en Gaza estaríamos hablando del 35%, del 15% en Nicaragua y en El Salvador y de cerca del 10% en Filipinas. Es claro que las transferencias de capital de los emigrantes contribuyen a mejorar el bienestar de los familiares que han quedado en la tierra natal y constituyen una fuente de renta importante para familias de nivel de ingresos bajo o medio. Más discutible puede parecer la afirmación de que pueden ser consideradas como instrumento de desarrollo del país pues si crean una demanda superior a la capacidad de respuesta de esta economía pueden tener un efecto inflacionista. En este sentido países como Egipto han visto como se disparaban los precios de los terrenos agrícolas. En la misma línea de repercusiones negativas habría  que considerar el hecho de que la emigración de personas en edad activa crea una dependencia en los beneficiarios que se acostumbran a disponer del dinero que les es transferido. A pesar de ello nos quedamos con los efectos positivos : influencias directas sobre estas economías tales como la compensación de déficit de la balanza de pagos, el aumento de la disponibilidad de divisas, e indirectas pues desbloquean ingresos para inversiones y tienen un efecto multiplicador sobre los gastos de consumo. Esta consideraciones nos llevan una vez más a considerar que la pobreza en el Primer Mundo debe ser combatida al menos por un doble motivo : éticamente el ser humano no puede admitir que  exista en sociedades que han alcanzado tales cotas de bienestar y porque es la forma de ayudar a salir del subdesarrollo a muchas economías cuando se centra en las cada vez mayores bolsas de inmigrantes.
  
           ¿Qué relaciones de índole económico surgen  pues entre pobreza y exclusión en el Primer Mundo? Siguiendo a Atkinson para comprender porque la miseria sigue existiendo en los países ricos hay que atender a dos líneas de análisis. Por un lado el impacto de las economías sobre los ciudadanos y la forma en como se manifiesta, no todos participan del crecimiento económico, y por otro los efectos de la política económica que en muchas ocasiones ha perjudicado a los más pobres. Si nos fijamos en el primero nos daremos cuenta que existe una íntima relación entre pobreza, desempleo y exclusión. De todos es sabido que un mayor desempleo aumenta la pobreza y esto no ha dejado de suceder en los últimos treinta años llegándose a doblar las cifras en algunas economías postindustrializadas. Las causas a este mayor desempleo habría que buscarlas tanto en una demanda del mercado cada vez más flexible como en las crisis sectoriales y tecnológicas así como en la renuncia a crear empleo, etc. Además el empleo que se crea es cada vez más precario, de poca estabilidad y duración. Pero no sólo el desempleo es excluyente ya que la relación entre pobreza y exclusión también podemos encontrarla en otros ámbitos tales como en el mercado tradicional del consumo. Mucha gente es incapaz de participar en las actividades de consumo medio de la sociedad en la que viven: tanto los precios, la oferta, las decisiones de los distribuidores, la competencia monopolística excluyen a los más pobres del sistema. Pero la exclusión va más allá de la carencia de recursos y afecta también a los servicios y más concretamente a los servicios financieros. Hasta fechas muy recientes las empresas de servicios y las entidades financieras han evitado a los clientes de bajos ingresos por considerarlos poco rentables. Ya hemos visto que esta tendencia está afortunadamente rompiéndose.
   
          En segundo lugar señalábamos a las políticas gubernamentales como las responsables del incremento de la pobreza y exclusión en las sociedades ricas.¿ Por qué han fracasado las políticas asistenciales del Estado de Bienestar? Sin ánimo de profundizar sobre ello señalemos únicamente que las causas habría que buscarlas, entre otras, en que las mismas se han centrado excesivamente sobre grupos flexibles y no fijos (como los pobres) y porque tampoco se han formulado correctamente los objetivos sociales y los mecanismos bajo los cuales podrían haber sido protegidas muchas personas. Evitar que la pobreza siga creciendo va a depender de nuestra lucha contra la exclusión tantas veces mencionada teniendo en cuenta que no debe confundirse exclusión social con exclusión económica, conceptos que se mezclan muy a menudo y que desgraciadamente corren el riesgo de terminar siendo lo mismo. Pero evitar el aumento de la pobreza va a depender en gran medida de la intervención estatal lo cual no significa descartar nuevas propuestas como la que estamos tratando. Pensemos  que la ya clásica idea de que “el mercado distribuye y el Estado redistribuye” empieza a agotarse sino lo ha hecho ya.
   
          Todavía no contamos con estudios que nos permitan valorar cuantas personas se encuentran excluidas del crédito normal dado que sería muy difícil medir la relación entre voluntariedad para obtener préstamos y la negación de los mismos. Además existen las llamadas “barreras culturales (7): muchos pobres desconocen el funcionamiento de los sistemas formales de crédito o los requisitos para montar una empresa, ignorancia provocada por la situación marginal en que se encuentran; el déficit educativo, la desintegración con la comunidad de referencia juegan un papel importante en la explicación de este proceso.
    
          A pesar de todas estas reflexiones a fecha de hoy sólo dos países Francia y Estados Unidos gozan de una ley especial que regule el microcrédito. Es de esperar que en breve sean muchas las legislaciones que se acojan a estas iniciativas dado el éxito que la microfinanciación está alcanzando en el mundo occidental. Las experiencias más conocidas son ACCION en USA, pionera en Microfinanciación y que lleva operando más de 20 años teniendo como objetivo abordar las necesidades de los más desprotegidos del continente americano y ADIE en Francia que presta especial atención a los parados de larga duración. Esta organización que bautiza al microcrédito como “crédito solidario” trabaja con voluntarios y tiene contabilizados sólo en Francia más de 7 millones de pobres. Su lema “ necesitamos tus talentos “ pretende que el mundo de la empresa se enriquezca con sus clientes y lograr con ello capacidad de ofrecer asesoramiento y gestión de nuevos partícipes.
   
          Los resultados de una y otra organización empiezan a ser esperanzadores y en el caso de ACCION absolutamente impactantes : a modo de ejemplo, un estudio realizado en tres años ha revelado que sobre una muestra de 850 clientes, después de 17 meses transcurridos desde la concesión del primer préstamo, y en la mayor parte incluyendo un segundo préstamo posterior, los ingresos de estas personas se habían incrementado entre un 38% y un 54% de media. Pero todavía más sorprendente si se analiza dentro de los 850 un subgrupo de 312 con tres o más préstamos nos encontramos con que sus negocios habían superado el millón de dólares. El aspecto negativo se encuentra en la escasa creación de empleo que estas iniciativas han supuesto, debido a la gran influencia del entorno familiar en todos estos proyectos.

          A la vista de estas iniciativas y resultados debemos preguntarnos cómo podría establecerse un modelo de aplicación de programas de microcréditos en las sociedades desarrolladas como objetivo inherente y principal pero ante todo como meta ineludible de todo gobierno.
   
          Hasta ahora nos hemos aproximado al concepto de microfinanciación y a su potencial. En todo momento ha estado  presente la idea de que es fundamental  que los programas de microempresa tengan como objetivo inherente y principal prioridad la reducción de la pobreza, la mejora de las condiciones de vida del solicitante independientemente de otros que puedan plantearse. También hemos intentado acercarnos a la problemática de la exclusión, como mecanismo creador de la desigualdad en las sociedades postindustriales.
     
          Debemos ahora plantear algún tipo de metodología que nos ayude a explorar y a abrir nuevos caminos a las posibles puestas en marcha de programas futuros de microfinanciación  en nuestras sociedades porque paradójicamente siguen siendo muy escasos.

          1.- El entorno urbano se sitúa como el principal ámbito espacial de aplicación de programas de microfinanciación en las sociedades tecnológicas avanzadas, principalmente porque es en las ciudades, y sobre todo en las más grandes, donde se hallan los principales focos de exclusión, marginación, problemática social y creciente pauperización , a diferencia de los entornos rurales, debido básicamente a la emigración. Son lugares que no dejan de aumentar tanto demográfica como espacialmente y sin embargo no garantizan para toda la población la participación en la vida económica. Sin que haya que olvidar la vida rural es en las ciudades donde deben centrarse los programas de microfinanciación ya que es allí donde las microempresas pueden tener una mayor cabida debido a la existencia de mercados más amplios y redes de servicios, en suma pueden ser muy útiles como distribución organizativa.

          2.- Pero siendo importante contar con una buena organización, el principal elemento motriz es, sin lugar a dudas, la disponibilidad de capital que poder prestar: la buena gestión de las entidades microfinancieras será uno de los pilares esenciales sobre los que se asiente el éxito del sistema financiero aplicado. La búsqueda de apoyo institucional y privado con la que crear fondos será una opción lógica hasta que las entidades puedan generar sus propios recursos. Pueden sin embargo utilizarse experiencias pilotos utilizando “la subsidiaridad “ como fórmula para ir logrando poco a poco la autonomía, pero teniendo  claro que no debería ser ésta una primera opción y que debería ser más bien la propia comunidad la que debería crear mecanismos para resolver sus carencias, en este caso el crédito. La conciencia ciudadana será clave y en esta línea los bancos comerciales y fundamentalmente las Cajas de Ahorro tienen que jugar el papel determinante para que el microcrédito sea una realidad en el Primer Mundo: qué maravilla sería comprobar que se abren ventanillas para esta clase de servicios siempre teniendo presente que deben ser acordes con las necesidades de los más desfavorecidos y de bajos ingresos. Lamentablemente la banca privada todavía no muestra el interés que debiera, no así las Cajas de Ahorro con una estructura que se nos presenta como “ideal” para este cometido: el objetivo de las mismas es la propia “Obra Social”, insertada en su misma naturaleza. Desde su propio nacimiento nacen con una clara vocación social, de servicio a la comunidad. La “Obra Social” es la principal manifestación de su dimensión social: excedentes obtenidos por las Cajas para revertirlos o devolverlos en acciones sociales que redunden en beneficio de las  sociedades. La labor social constituye, junto con la cultural, la docente, la investigación y la sanidad, una de las cinco grandes áreas de intervención. Resaltemos que las Cajas españolas, pioneras en estas actividades, destinan todos los años miles de millones en obras sociales y que sería también de desear que además se colaborase por su parte con otras instituciones mediante la aportación de bienes o servicios para el desarrollo del proyecto en cuestión así como mediante la realización de inversiones reales necesarias para la puesta en marcha de las mismas. Se constata en los últimos años que las Cajas de Ahorro han aumentado y potenciado su labor asistencial : el análisis de las nuevas demandas de la población está constituyendo parte primordial de sus planes y presupuestos. Quizás sería en este punto deseable solicitar de los máximos responsables de estas entidades que publicitasen más y mejor todas estas actividades que en muchas ocasiones no llegan al núcleo de la población: recordemos que en nuestra aproximación histórica en la que destacábamos que la publicidad se había constituido en el nuevo referente de las sociedades opulentas.
 
          3.- Existe otro sector que debería mostrarse interesado en la microfinanciación en el Primer Mundo : se trata del empresarial y más concretamente de la gran empresa. En la actualidad muchas de ellas intervienen en campañas de carácter social debido tanto a sus propias inquietudes como a la constatación de que se trata de una demanda de la sociedad en su conjunto con muy buena acogida.

          4.-En definitiva sería interesante conocer con que instituciones se puede contar y a partir de este punto redefinir la cuestión social de los países desarrollados ya que desde la sociología actual se intuye que las naciones opulentas están experimentando procesos sociales realmente cambiantes, originando con ello una situación, diferente a la de hace unos años : hay que replantear “la cuestión social” de nuestros días, a principios del SXXI desde todas las ópticas posibles y elaborar un nuevo contenido de lo que debe ser la cohesión social.

          5.-Una vez redefinido el ámbito en el nos movemos deberíamos tener presente el tipo de créditos y de servicios que pueden ofrecerse :dependerán de las distintas necesidades y posibilidades y para ello habrá que considerar factores tan diversos como la capacidad de implantación, la eficacia, la accesibilidad y la oferta de garantías entre otros. Los microcréditos pueden ser individuales pero también ofrecidos por grupos o familias : la experiencia está demostrando que una vez más la familia constituye un núcleo integrador con gran potencial también en el ámbito de la empresa. Pensemos como en todo el mundo, y especialmente como en la tierra en la que hoy nos encontramos las grandes empresas e iniciativas han sido fruto del espíritu familiar.

          6.- Elemento esencial lo constituirá el criterio de selección para definir el perfil del cliente buscado: probablemente la única condición sine qua non la debería constituir el que fuese una persona excluida del mercado de trabajo. El resto debería ir en función de las especialidades de las instituciones otorgantes :debe sacarse el máximo partido del potencial empresarial del cliente al margen de sus posibilidades vitales. “Hay que creer en él”. Puede tratarse de parados de larga duración, de emigrantes, de madres solteras o de aquellos donde la exclusión social y económica es más llamativa y tiene sus efectos más perversos : los integrantes del Cuarto Mundo, en denominación originaria del francés Wresinski, que viven en unas  condiciones absolutamente penosas frente a la impasividad de las instituciones.
   
          En resumen todos los esfuerzos y la generosidad serán pocos por parte de las entidades otorgantes porque de forma que debería resultar inexplicable las bolsas de pobreza no dejan de aumentar en el mundo occidental. Esperemos que el fin de la miseria se produzca también en el seno de las naciones que disfrutan de un mayor nivel de bienestar. Para ello la microfinanciación jugará un papel decisivo siempre que la misma vaya acompañada por  la FORMACION(8). No cabe microfinanciación sin capacitación : unos conocimientos básicos son necesarios para la buena gestión y el uso productivo del préstamo. En palabras de Luis Miguel Monje “binomios como finanzas con capacitación o formación deben ser irrompibles”.
   
          ¿Qué está sucediendo en España?

          Si consideramos el criterio de la Unión Europea más comúnmente admitido según el cual se consideran pobres a aquellas familias con unos ingresos por debajo del umbral de la renta media disponible neta en el conjunto del Estado, comprobaremos que según el Informe FOESSA DEL AÑO 2000, los niveles de pobreza en España en el año 1999 se situaron en torno al 20% de la población total, estimándose que existían aproximadamente 2 millones de hogares en los que vivían cerca de 8 millones de personas bajo el umbral de la pobreza. Si bien estos datos han mejorado no lo han hecho en la forma que cabría esperar después del auge económico vivido por España en los últimos años, y probablemente las causas principales se encontrarían en las cada vez mayores bolsas de inmigración que se forman en nuestro territorio así como en el envejecimiento demográfico de España.


Notaria Madrid
    Fuente: INE, 2004.

          A la vista de estos datos es obvio que cualquier iniciativa del tipo que sea tendrá un efecto exponencial enorme y más si nos centramos en el terreno financiero.
   
          Pretendemos analizar brevemente las  experiencias que se han puesto en práctica así como quiénes han sido los principales actores microfinancieros con especial referencia al fenómeno de la mujer.

PROGRAMAS DE MICROFINANCIACION EN ESPAÑA

    Del desarrollo de los microcréditos se deduce que existen dos tipologías:

  • Los programas propios de las entidades financieras y, de manera muy especial, de las cajas de ahorro, lanzados a comienzos de esta década dentro de su función social de evitar la exclusión financiera y fomentar el desarrollo económico y el progreso social.
  • Los programas de las entidades financieras adheridos a iniciativas de la Administración Pública, dentro de los cuales destacan dos: La línea de microcréditos del Instituto de Crédito Oficial(ICO) y el Programa de microcréditos para Mujeres Emprendedoras y Empresarias, promovido por el Instituto de la Mujer en colaboración con la Dirección general de la Pequeña y Mediana Empresa (DGPYME) del Ministerio de Economía.

   
          En cuanto a las primeras las más activas resultarían ser LA CAIXA, CAIXA DE GALICIA, CAIXA DE GRANADA Y BBK. Desde el año 2000 estas entidades han realizado operaciones por valor de cerca de 20 millones de euros. Estas cifras se han incrementado sensiblemente en los últimos años pero siguen quedando muy lejos de las necesidades de la población marginal española.

          Las fuentes de  financiación de las mismas  se encuentran fundamentalmente en los fondos provenientes de sus Obras Sociales.


 .Notaria Madrid



   * Nota: Los datos de Caixa Cataluña y Caixa Galicia son a cierre 2003. Los datos de la Caixa, BBK, y Caja Granada son a cierre primer semestre 2004.
         Nota: Los datos incluyen los microcréditos gestionados a través de los programas de microcréditos impulsados desde la Administración Pública (La Línea de microcréditos del Instituto de Crédito Oficial y el Programa de Microcréditos, para Mujeres Emprendedoras y Empresarias del instituto de la Mujer).

Fuente: Cuaderno Monografico nº 1. Foro Nantik Lum de Microfinanzas. Informes del Cajas de Ahorro.

 

          Los principales beneficiarios resultan ser, al igual que en el resto de las sociedades avanzadas, los inmigrantes, los parados y las mujeres. En este sentido pensemos que  España es el país de la Unión Europea con mayor tasa de desempleo femenino. A ello hay que añadirle que en la última década, y a pesar del crecimiento económico alcanzado por nuestro país con cotas desconocidas hasta ahora, la precariedad laboral ha aumentado de forma espectacular y se ha centrado en gran medida en las mujeres. En efecto el mundo laboral español se caracteriza en la actualidad por las elevadas tasas de   temporalidad y desempleo, de economía sumergida, de segregación ocupacional y profesional y de significativas diferencias salariales de las mujeres respecto a los hombres. Los datos revelan que las mujeres para acceder al mercado laboral necesitan crear sus propios puestos de trabajo. Según la Encuesta de Población Activa de 2005, en España hay dos millones de personas que trabajan por cuenta propia de las cuales un tercio son mujeres. De estas cerca de un 25% son inmigrantes. Pensemos que el 65% del número de préstamos tramitados por el Banco Mundial de la Mujer en nuestro país se ha dirigido a financiar préstamos para mujeres inmigrantes Las previsiones nos dicen que en los próximos años surgirán como mínimo 400.000 nuevos empleos por cuenta propia de los que más del 50% serán de mujeres, y muchas de ellas lo harán solicitando microcrédito. Este es el motivo por el cual no sólo en España sino en el Primer Mundo en general muchas entidades financieras se hayan sumado al horizonte del microcrédito pues en él han visto un negocio seguro, Arriesgan muy poco al no superar los importes concedidos los 25000 euros y sólo en casos excepcionales se producen insolvencias. Los tipos de interés aplicados por estas instituciones han sido a veces criticados por su carestía pero sin embargo nos encontramos en la actualidad con entidades como el BMM que los concede al 3,5%, si bien aportando avales, y La Caixa trabaja en los últimos meses con préstamos con seis meses de carencia, al 5% y sin aportar garantías.
         
          Pero no sólo las Cajas se han sumado al reto del microcrédito. También algunas entidades adheridas a programas de la Administración Pública tales como el ICO que con su acertado lema “TU PALABRA ES TU AVAL” abrió una línea de microcrédito en el año 2003 de 18 millones de euros de los que sólo se ejecutaron 15 millones lo que provocó que en el año 2004 sólo fuese dotada  con 12 millones de euros. Quizás hubiera sido preferible arriesgar un poco más en la selección de los beneficiarios para no ver reducidos sus fondos en casi un tercio.
   
          ¿Cómo son seleccionados los proyectos financiados con microcréditos? Cuatro son los criterios que se utilizan: de menor a mayor importancia se considera

          1/La posibilidad de generación de empleo del proyecto
          2/La situación de exclusión social y financiera del beneficiario
          3/La confianza en  la entidad social que presenta la operación
          4/Fundamentalmente la viabilidad del proyecto

         
Notaria Madrid


     Nota: Este gráfico se basa en una muestra de nueve entidades de crédito y sociales de apoyo al microcrédito (La CaiXa/Obra social de “La Caixa”, Fundación Caja Granada Desarrollo Solidario, Obra Social Caixa Galicia, Cruz Roja Española, MITA-ONG,SECOT, banco Mundial de la Mujer, Fundación INCYDE, Ayuntamiento Collado Villalba.
         Fuente: “La Caixa”.

          ¿Cuáles son las principales actividades puestas en marcha a través de los microcréditos? En general, y tal como se aprecia en el gráfico anterior, destacan las actividades relacionados con  el sector comercio y de la hostelería.
              
          En cuanto a la distribución geográfica de los microcréditos nos encontramos que casi la tercera parte de los que se conceden se concentra en nuestro país en cuatro Comunidades Autónomas: Madrid, Andalucía, Galicia y Cataluña.
  
           En conclusión durante los últimos cuatro años no sólo se han multiplicado el número de instituciones sino también el número de operaciones realizadas. Hasta hace unos años prácticamente nadie en nuestro país había oído hablar de este instrumento. Hoy incluso el Gobierno lo utiliza en su programa de Política Económica para luchar contra el paro, a través del autoempleo y para mejorar las condiciones de vida de las clases más marginadas de la sociedad.
  
            A pesar de una trayectoria tan corta en tiempo y en volumen algunas recomendaciones pueden ya extraerse siguiendo las recogidas por Nantik Lum, Fundación de ayuda al desarrollo dedicada a la investigación en temas de pobreza en nuestro país :

          -que dada la baja cualificación profesional existente todavía hoy en nuestra nación sería recomendable conceder periodos de adaptación que  contemplen periodos prudenciales para la generación de beneficios. En otras palabras que ni los beneficiarios ni los otorgantes se desanimen si los resultados tardan en llegar. Para ello hay que presionar a las entidades financieras para que amplíen los periodos de carencia hasta que el ciclo de del negocio pueda adaptarse al ciclo de reposición del microcrédito. En caso contrario los beneficiarios de los microcrédito resultarán fallidos o se destinarán a los no excluidos que poseen fuentes alternativas de ingresos.

          - Los programas de microcrédito deben incluir un programa de capacitación en gestión empresarial y de apoyo técnico a lo largo de la vida del microcrédito a favor de los beneficiarios

          - En cuanto a las entidades financieras y administraciones deberían dotarse de un mayor grado de profesionalización a base de una selección eficiente de los clientes, una mayor eficiencia administrativa, la optimización de las herramientas de gestión, la adaptación de los productos a las necesidades de los beneficiarios, la combinación con otros recursos financieros, la incorporación de valores sociales entre los empleados,etc.
         
          - El microcrédito debe ser contemplado como una alternativa válida de inserción laboral y generación de autoempleo a favor de los colectivos excluidos de nuestra sociedad .debemos convertir el microcrédito en “la caridad del SXXI”.

          - Intentemos entre todos que para las entidades financieras el microcrédito no sea sólo una imagen corporativa sino que sea una necesidad para los responsables y forme parte activa de los productos de su cartera.

          - El microcrédito debe convertirse en una herramienta eficaz de sensibilización sobre un ahorro más ético y responsable :en concreto los préstamos deben promover ciertos valores morales y culturales como son la protección a la familia, el fomento del asociacionismo, el cooperativismo, el cuidado del medioambiente y la solidaridad en su concepto más amplio. El dinero no debe prestarse sólo porque el beneficiario sea pobre sino también para que transforme las deficiencias de la sociedad.
   
          Muchas de estas afirmaciones pueden resultar chocantes y somos conscientes de ello pero se trata de espolear a la sociedad española para que tome conciencia que la pobreza no se combate sólo cuando acontecen las grandes catástrofes : la lucha contra la pobreza es una tarea diaria , que afecta a todos sea cual sea su condición social o profesional pero que sin lugar a dudas debe estimular ante todo a los que más han recibido.
 
          Dado que los programas de microcréditos son sumamente recientes en España resulta todavía complicado evaluar sus resultados pero a la vista de lo sucedido en otros países estamos convencidos que sus frutos van a ser espectaculares.

e) Éxito del microcrédito.

          Después de varias décadas de implantación de la microfinanciación en el planeta se puede ya afirmar que ha ayudado a numerosas personas a salir de la miseria. Se puede destacar que ha tenido un efecto generalmente positivo allí donde se ha utilizado. Habrá que ser cautos cuando hablemos de éxito pero de lo que no cabe ninguna duda es que el microcrédito o las microfinanzas se encuentran en expansión y constituyen claramente una experiencia y una esperanza de futuro para muchas de las personas  de los países pobres (y ricos).

          Las experiencias de desarrollo de programas relacionados con los microcréditos en los últimos 25 años son ya muchas y abarcan a la totalidad del planeta. Es cierto que algunos autores , como Hulme y Mosley (1996) y Gotees y Gupta (1994) rechazan la hipótesis de que todo microcrédito concedido, sobre todo a mujeres, provoque un efecto directo positivo sobre su situación económica y social. En el ámbito femenino ninguna institución se atreve a afirmar que el microcrédito cree igualdad de oportunidades económicas, sociales y políticas. Incluso el Grameen  ha reconocido que los hombres controlan y desvían una parte de los préstamos concedidos a sus mujeres (Hashemi y Sydney1997).Sin embargo el optimismo suele ser la nota dominante allí donde actúa el microcrédito dirigido al espectro femenino. Pensemos que la concesión de estos créditos a las mujeres de Bangladesh ha provocado ya un cambio fundamental en sus vidas.
   
          Hernando de Soto, al que muchos han calificado como un fisiócrata moderno, es sin embargo muy escéptico con respecto a la efectividad de la microfinanciación como instrumento de ayuda al desarrollo: “Sólo será eficaz cuando los pobres se inserten en el sistema y esto no se producirá mientras toda la masa de población que está off-shore, cerca del 80%, no se inserte en la economía de mercado.

          Una crítica a la que no se puede sustraer la microfinanciación es la que se le atribuye cuando se afirma que con la Microfinanciación se está haciendo negocio con la pobreza. Para los críticos al microcrédito, si bien el mismo cumple una función importante en tanto en cuanto llega a aquellas capas que no tienen alternativa alguna no deja de ser un negocio para las esferas más opulentas. En algunos países sudamericanos no representa ni el 2% del crédito que se maneja en los mismos, quedándose las capas más prósperas con el 98 % restante que sin embargo procede también de los ahorros de los pobres.

      En 1998 un informe elaborado por el Departamento de Asuntos Sociales y Económicos de la ONU señalaba que la política de microfinanciación tiene limitaciones y ya advertía que no debía considerarse como una solución única para erradicar la pobreza. Según Naciones Unidas la microfinanciación no es útil con personas que no tienen destreza para los negocios o que carecen de motivación para la actividad empresarial. Por ello la ONU recomienda que los préstamos se proporciones en un contexto de acceso a la tierra, tecnología apropiada, consejo y otros proyectos. Además existe el riesgo de que los costes adicionales, incluidos gastos administrativos y altos tipos de interés impidan un margen de beneficios.
       
          A pesar de las críticas , no podemos por menos que congratularnos con este “negocio”  que realiza el Banco Grameen y tantos otros bancos dedicados a la microfinanciación en el Tercer Mundo y ya en muchos lugares del Primer Mundo : sin este “negocio “ la población de muchas partes del planeta sólo seguiría teniendo acceso a créditos al 40% de interés!!!……..

          Pensemos en dos casos claves: India y China. A lo largo del año 2000, el índice de crecimiento en la economía de la India fue alrededor del 6-7%, aunque, muy inferior al de los Tigres asiáticos y en especial China.

 


(4) El marxismo representó una ilusión política y económica enorme: en primer plano la lucha de clases, la igualdad y el Estado comunista como gran valedor y motor de todo. Esto llevó hasta la caída del muro de Berlín en 1989, a la ruina de la gran mayoría de los países satélites, exceptuando Hungría. La desmotivación del trabajador que seguía ganando lo mismo trabajase bien o mal, rindiera mucho o casi nada, condujo a la demostración de que el sistema no funcionaba. Un experimento humano que duró más de medio siglo.
(5) El mundo actual se ha psicologizado. La psicología ha entrado de lleno en el mundo de las finanzas, colándose por los entresijos de la publicidad objetiva y subliminal. Ya Victor Frankl, el psiquiatra alemán que pasó algunos años en Austwitz y Birkenau, escribió en su célebre libro El hombre en busca de su sentido, que la felicidad es sobre todo interior y significa un estado de ánimo positivo al observar la lucha y el esfuerzo por sacar lo mejor que uno tiene dentro de sí, superando las adversidades sin cuento a las que se puede ver sometido el ser humano.
La felicidad consiste en la administración inteligente del deseo. Pero hay que aspirar a lo que se ha llamado una felicidad razonable, alejada de las viejas y nuevas utopías.
(6)La belleza de la solidaridad es distinta de la lógica de los negocios. La actitud benevolente con los más necesitados, la generosidad   permite realizar obras excelentes. Por ahí no encaminamos al humanismo de la unidad y la solidaridad. Vamos contra el homo homine lupus (el hombre es un lobo para el hombre) y nos dirigimos al omnia munda mundi (todos es limpio para los limpios). Humanizar la sociedad la irá haciendo más habitable y afectiva.

(7)El problema Norte-Sur sigue ahí: ya en 1980 Willy Brant dijo que era crucial para el futuro de la humanidad acortar las distancias económicas entre las dos.
Hoy el trabajo del Fondo Monetario Internacional y las reformas habidas en el Banco Mundial van hacia este objetivo

(8)INFORMACION, son datos, cifras, hechos. Mientras que FORMACION es criterio, pautas de conducta bien diseñadas, buscando la mejor actuación posible.

 

 

Isabel Estapé Tous
De la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras
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