Discurso de Ingreso del Académico Numerario Excma. Sra. Dª. Isabel Estapé Tous en la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras
PAPEL DE LA MUJER OCCIDENTAL EN LA LUCHA CONTRA LA MISERIA
Nada más lejos de nuestras intenciones que convertir “estas reflexiones” en un alegato feminista. Nada más lejos que culpabilizar al entorno masculino de que la erradicación de la miseria no haya sido un objetivo primordial con anterioridad. Nada más lejos que considerar la llegada de la mujer a los puestos de responsabilidad en las distintas esferas de la sociedad como el exclusivo cauce para que la solidaridad se haya consolidado como elemento esencial del mundo civilizado. Sin embargo, queremos mantener la tesis, aún a sabiendas que puede resultar impopular, de la necesidad de que la mujer ocupe altas esferas y responsabilidades en la vida económica, hecho que todavía no se ha producido y sobre todo en nuestro país, para que las empresas tomen más conciencia de la importancia de la ayuda al desarrollo. Ni que decir tiene que la vía no consiste en imponer consejos de administración paritarios por decreto. Todavía hoy sólo un tercio de los empresarios y profesores de universidad en España son mujeres, y lo que es peor no llegan a ocupar los puestos de responsabilidad en aquellas grandes empresas que son las que pueden “cambiar el mundo”y sólo son mayoría en las categorías conceptuadas como “ resto del personal administrativo y comercial”. No pensemos que este fenómeno es sólo propio de España ya que si bien en la Unión Europea el números de emprendedoras ha crecido en los últimos años, su porcentaje sigue siendo bajo. La proporción de empresarias es inferior a la de sus colegas masculinos y está por debajo del porcentaje que representan las mujeres en el total de la población. Sólo un tercio del empresariado europeo, concretamente el 28% es femenino. En palabras de Inger Berggren, Presidenta del Banco Mundial de la Mujer en España, “las mujeres son más democráticas a la hora de dirigir empresas. Apuestan por las personas para aumentar la rentabilidad, han introducido una actitud más flexible y tolerante en la gestión empresarial y han eliminado parte de la agresividad existente en el ámbito empresarial”.
Sin llegar a la afirmación de aquel gran empresario y filántropo Andrew Carnegie según la cual “el hombre que muere rico muere desacreditado”, si es cierto que, en los últimos años vivimos en el Primer Mundo una tendencia a la solidaridad desconocida por nuestros antepasados, y probablemente hay que agradecérselo a la incorporación de la mujer al mundo económico. La varias veces mencionada mayor fundación privada del mundo, la Fundación Gates, con unos activos de 35 mil millones de dólares, según los balances de diciembre de 2005, con unas aportaciones anuales equivalentes al 50% de los beneficios del grupo Microsoft, ha sido impulsada por Melinda Gates para la que los esfuerzos combinados y talentos de gentes comprometidas por todo el planeta pueden lograr soluciones a algunos de los problemas más apremiantes .”con trabajo y cooperación se pueden reducir las grandes injusticias del mundo y asegurar que más gente tenga la oportunidad de vivir dignamente”.
Una iniciativa absolutamente destacable fue la constitución en 1975 del Banco Mundial de la Mujer (WWB) con sede en Nueva York, que se creo con la finalidad de luchar por el acceso de las mujeres de todo el mundo al sistema económico y en concreto a los préstamos bancarios .En la actualidad el WWB está presente en más de 50 países y sus sucursal en España, nacida en 1988, fue la primera en conceder un microcrédito. Desde 1989 hasta hoy ha realizado una serie de programas innovadores encaminados a conseguir una efectiva igualdad en el ámbito financiero y son más de 6000 puestos de trabajo creados y más de 3000 empresas las que han tenido su origen gracias a él en nuestro país. Pero lo que realmente queremos destacar de este proyecto, hoy ya realidad, es la transformación que ha supuesto gracias al empuje de mujeres empeñadas en temas de desarrollo.
La mujer del Primer Mundo está consiguiendo que el desarrollo pase a un primer plano, está logrando que la preocupación de los ciudadanos por la solidaridad se refleje en las empresas y sobre todo en la actividad financiera , está obligando a las instituciones económicas occidentales a cambiar sus objetivos empresariales y lo que resulta más innovador, las iniciativas de muchas mujeres del Primer Mundo están haciendo surgir lo que ya se denomina “financiación ética”, cuyo peso en el panorama mundial es aún pequeño, pero que aumenta año tras año. Esta financiación, cuyo objetivo es canalizar los recursos de los ahorradores solidarios para inversiones también solidarias está garantizado por comités éticos y auditorías específicas.
Que mejor broche a este instrumento de erradicación de la pobreza no meramente económico pero no por ello menos importante, que recordar a Juan Pablo II quien en la Carta a las Mujeres señala que la aportación de la mujer resulta indispensable para la “ elaboración de una cultura capaz de conciliar razón y sentimiento”, así como para “ la edificación de estructuras económicas y políticas más ricas de humanidad”.
El genio femenino, con esta aptitud innata de conocer, comprender y cuidar del prójimo , ha de extender su influjo a las estructuras económicas en su conjunto y en último término al conjunto de la sociedad entera.
Isabel Estapé Tous
De la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras
Notaria de Madrid, España
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