Notarías Madrid, Isabel Estapé Tous, Real Academia de las Ciencias Económicas y Financieras

Isabel Estapé Tous
Notaría de Madrid
De la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras

Notarías Madrid, Isabel Estapé Tous
Isabel Estapé Tous, Notaría de Madrid

 


Discurso de Ingreso del Académico Numerario Excma. Sra. Dª. Isabel Estapé Tous en la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras

 

ANTECEDENTES HISTORICOS

 No debería ser necesario justificar la necesidad de remontarnos a las raíces  históricos de la pobreza y sin embargo resulta imprescindible en un mundo en el que la historia parece haber perdido todo protagonismo ,fenómeno del que no se salva tampoco la ciencia económica. Ya Schumpeter destacaba que “de todas las deficiencias que había detectado en sus clases sobresale el déficit de historia económica y de historia general”.  

1.- Origen de la pobreza en la Teoría Económica.
         
En las sociedades modernas la Economía ha pasado a ser la verdadera religión: Dios ha sido sustituido por el Dinero (con mayúsculas); Dios y el dinero tienen algo en común: son universales y dan sentido a todo. De igual forma que en el universo religioso todo encuentra su razón y fundamento en Dios, en el capitalismo todo se valora en términos de dinero. En efecto, a partir de la Edad Moderna el competidor de la Iglesia ha sido la economía e incluso ha llegado a ocupar sus espacios en la literatura (2). ¿Quiénes fueron los responsables de que esto sucediese?. Probablemente los propios religiosos encuadrados en las sectas protestantes. El mismo Adam Smith sostenía que “la mano invisible de Dios mantenía el equilibrio del mercado”. Max Weber, fundador de la sociología moderna, de forma magistral en “La ética protestante y el espíritu del capitalismo” (1905), estudia el nexo causal entre éxito económico y religión y como el trabajo tiene que estar al servicio de Dios. Mientras la fe católica consideraba el enriquecimiento como un pecado, en el protestantismo  la obtención de ganancias no se acompañaba de remordimientos. La ética calvinista concebía el negocio en un sentido positivo, contemplando después la posibilidad de hacer un buen uso de ese enriquecimiento, ayudando a los más pobres. La ética de los negocios, hoy tan en boga, debe entenderse como el arte de usar de forma correcta la libertad o dicho de otro modo, la ética es el arte de tratar a todos con dignidad, como personas llamadas a un desarrollo lo más pleno posible de sí mismas. Según Weber el capitalismo en su origen se basaba en la ética profesional del calvinismo cuyas características no eran otras que el trabajo continuo, la renuncia al consumo, mientras que hoy en día se ha pasado al extremo contrario, y la reinversión de la ganancia se revierte fundamentalmente en Universidades y Colegios. Según estos parámetros, que son la esencia del self made man, la miseria no existiría en los países protestantes. En efecto, ¿por qué en el S.XVII la economía floreció en los países protestantes, Inglaterra y Países Bajos fundamentalmente?. ¿A qué se debe que al mismo tiempo aconteciera la decadencia de la España católica?. ¿Por qué todas las grandes historias de éxito económico referentes a la obtención de una enorme fortuna  en una sola generación,  proceden del país del puritanismo austero, es decir los Estados Unidos?. Son muchos los interrogantes y trataré de ir respondiendo a algunos de ellos en las páginas que siguen.
 
¡Cómo no mencionar en estos antecedentes históricos al padre de la Economía Política moderna, Adam Smith!.  Para él, la caridad sería negativa para la economía, ya que el libre desarrollo del individuo supone crecimiento económico y por tanto no debe ser limitado. La inversión privada no debe ser bloqueada, el Estado debe quedar al margen de todo proceso económico y por la especialización y división del trabajo es como se conseguirá aumentar la riqueza de las naciones. Estas afirmaciones absolutamente contundentes de Smith tienen hoy perfecta validez  en  economías como la China o India, donde se han comprobado las ventajas de la producción en masa. Sin embargo Adam Smith careció de la visión suficiente para darse cuenta que el factor de la distribución, era igual o más importante que el de la producción y que los ricos serían cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.    

Casi cien años más tarde Karl Marx  en “Das Capital” (1867), predice el fin del capitalismo y con su teoría de la alienación del trabajo marca no sólo la Economía del S.XX sino también, al mundo intelectual: su influencia en el Tercer Mundo ha sido clave; el mismo nos dice que el capitalismo profundo influye en la psique (3) del trabajador, al no ver los  frutos de su trabajo. Sin embargo en palabras de Luhmann, hoy “el volcán se ha extinguido”.

Probablemente John Maynard Keynes, aquel economista adicto al trabajo al que todo interesaba, el arte, la cultura,…salvó al capitalismo, cuando estaba herido de muerte. Nadie como él para estudiar la miseria de 1929 y de los años posteriores. Nadie como él para darse cuenta que lo decisivo no eran los trabajadores sino los inversores, en fin, nadie como él, para darse cuenta que los Estados debían jugar un papel decisivo a la hora de salvar a los países de la pobreza mediante la asunción de deudas. Hasta la década de los 70 ha sido prácticamente la única referencia económica del mundo occidental. No obstante, la pregunta que cabría plantearse es por qué sus teorías han funcionado tan mal en los países pobres y por el contrario, en USA consiguió doblar el Producto Interior Bruto y disminuir el paro del 17 por ciento al 1 por ciento y en Europa  ha sido la Biblia  económica  durante décadas. Probablemente la respuesta una vez más hay que buscarla en los puntos de partida de las economías subdesarrolladas y en los gobiernos-inversores corruptos. Si los gobiernos que deben actuar como impulsores y catalizadores de las economías, como inversores en palabras de Keynes, no lo hacen, las teorías  keynesianas para erradicar la pobreza no tendrán ningún viso de alcanzar sus objetivos.

Iniciábamos esta aproximación histórica con referencias económicas religiosas y queremos terminarla afirmando que hoy la religión  ha sido también sustituida en el ámbito económico por la publicidad, que representa la omnipresencia del capitalismo. En palabras de Beigbeder, “la publicidad inhabilita y destruye las bases de la sociedad”, en tanto en cuanto su eje fundamental es el consumo masivo: en algunas esferas Dios ha sido sustituido por consumo:”Gasto, luego existo “. Sin embargo esta característica es propia del mundo capitalista occidental, ya que este consumo masivo al no existir en el Tercer Mundo hace que  la publicidad tenga una menor influencia.

2.- Origen de la pobreza en el mundo.

Resulta no sólo complicado sino también arriesgado intentar determinar los motivos que han llevado a gran parte del planeta a estar sumido en una pobreza extrema y tampoco es nuestra intención en este lugar realizarlo, sin embargo, algunas precisiones son necesarias para que podamos seguir adelante.
       
En síntesis, las principales razones de la miseria hay que buscarlas en el terreno histórico, en la lejanía de los mercados, en las enfermedades y en la climatología. En efecto, sólo en África entre 10 y 15 millones de esclavos fueron sacados de sus países de origen durante el tiempo que duró la esclavitud y a 300 años de esclavitud, les siguieron 100 de colonialismo, que lejos de elevar económicamente dicho continente, lo único que consiguió fue dejar a sus ciudadanos sin casi educación, sin infraestructuras básicas y sin instalaciones sanitarias. Otras razones históricas hay que buscarlas en las fronteras, muchas veces arbitrarias, que hipotecaron el futuro de los Estados, y  más recientemente, en los estragos causados por la Guerra  Fría.
         
El hecho de que la mayoría de las naciones pobres estén alejadas de los centros de gravedad económicos del planeta o el hecho de que estos países carezcan de infraestructuras, provoca un encarecimiento del  transporte de sus mercancías, que termina por hacer inviable su exportación. Este fenómeno resulta particularmente grave en aquellos territorios que carecen de salida al mar, con unos costes tan inmensos que provocan un empobrecimiento constante. Probablemente los problemas prácticos, tanto físicos como geográficos, son tan o más importantes como los políticos y culturales.
   
Si algún factor histórico tiene un peso especialmente grave,  hay que buscarlo en las enfermedades que han asolado a estos territorios y que han causado una disminución de la esperanza de vida absolutamente trágica: sin pensar en el fenómeno más reciente del sida, que asola determinadas zonas como el Africa meridional, la malaria sigue afectando hoy en día, a más de 500 millones de personas ubicadas en un 90% en el Africa subsahariana. ¿Cabe pensar qué esto sea todavía hoy posible en pleno S.XXI?.

Finalmente, la historia demuestra que las catástrofes naturales se centran sobre todo en ciertas partes del globo donde la pobreza es más extrema y tenemos que ser conscientes que el cambio climático, del que tanto se habla en el Primer Mundo, va a tener unas consecuencias trágicas para el Tercer Mundo, ya que se van a ver brutalmente afectados por la falta de lluvias producida por el calentamiento del planeta. No nos pertenece a nosotros opinar si este cambio climático es el resultado de las acciones de los países ricos por la combustión de los hidrocarburos, pero si debemos dejar constancia que todos los esfuerzos deben ser pocos para combatirlo, por el bien de la humanidad.

 

(2) La Edad Media es una época teocéntrica, en donde Dios es el eje sobre el que se vertebra la vida. Fueron los monasterios los lugares claves para el desarrollo de la cultura. El Renacimiento es antropocéntrico: es el ser humano el que pasa a ser el elemento central de la vida y así pasamos de la arquitectura religiosa masiva, a la arquitectura civil y de la literatura espiritual (como sucede con Gonzalo de Berceo) al desarrollo de la prosa (con el que fue el hombre del siglo XIII, Alfonso X el Sabio).

Igualmente en la Edad de la Postmodernidad en la que ahora nos encontramos, la economía de mercado y el consumismo, son los bastiones esenciales que llevan la voz cantante. 

(3) La psique o la mente captan cuando el trabajo profesional ayuda a la realización de la persona o cuando la convierte en animal humano de producción y punto.

 

Isabel Estapé Tous
De la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras
Notaría de Madrid


Inicio Isabel Estapé Tous, Notarías de Madrid

Notarías Madrid, RACEF De la Real Academia de las Ciencias Económicas y Financieras

Isabel Estapé Tous
Notaria de Madrid

Paseo de la Castellana 98, 1º Dcha.
28046 Madrid
Tel: 91.782.20.00 Fax: 91.563.58.52