Discurso de Ingreso del Académico Numerario Excma. Sra. Dª. Isabel Estapé Tous en la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras
LUCES Y SOMBRAS DEL DESARROLLO
Hoy en día los análisis más optimistas confirman que terminar con la pobreza en el Primer Mundo, incluso cuando existiera una voluntad real de hacerlo, sería una tarea tediosamente larga que duraría más de una generación: ¡pocos años para un objetivo tan deseable y que sería apoyado por todas las capas sociales!.
QUE cualquier esfuerzo solidario deba pasar por un marco institucional que se desarrolle como fruto del trabajo de distintas legislaturas y que no sea propio de tal o cual gobierno. LA SOLIDARIDAD DEBE TRASPASAR FRONTERAS Y SOBRE TODO PROCESOS ELECTORALES. Debe ser un patrimonio común de la humanidad, fruto del acuerdo político, del control de los ciudadanos y sobre todo de los poderes económicos que mueven el mundo. Hay que mantener controles y calendarios vinculantes a partir de los cuales los Gobiernos deban examinarse. Pensemos, con sus excepciones referidas básicamente al caso italiano, lo bien que funcionaron las Condiciones de convergencia impuestas en el Tratado de Maastrich.
QUE los fondos se canalicen a los más desfavorecidos y fundamentalmente al desarrollo rural para que no se produzcan las grandes migraciones hacia las ciudades con lo que ello implica de flujos de miseria.
QUE se intente condonar la deuda de los países menos adelantados y que se alivie la del resto de los países para que su desarrollo no se vea ahogado.
QUE se cambien las reglas del comercio internacional para que en lugar de imponerse un modelo único que impulse la privatización y mercantilización de todos los bienes y recursos de la vida se permita a las naciones definir su propio modelo de desarrollo. Es de esperar que la reforma total que prepara el Fondo Monetario Internacional, la más importante desde que en 1944 se aprobaron los Acuerdos de Bretón Woods, sirva de aliciente y acicate a muchas de estas economías .En este sentido se pretende que China, que a pesar de su subdesarrollo en términos de Renta per cápita, constituye la tercera economía del mundo en cuanto a su PIB, entre a formar parte del “club”. La mayor fiscalización de las políticas económicas de sus miembros así como las políticas de tipo de cambios pretenden dar más peso no sólo a China sino también a las economías emergentes.
Todos estos cambios provocados por las nuevas realidades de la economía internacional tienen que facilitar el acceso de muchas economías al FMI y que a este no se le siga acusando de actuar únicamente como banquero de los ricos: EEUU parece dispuesto a perder poder frente a China y sin embargo los países europeos no aceptan una pérdida de voto frente a una economía emergente. Cabría preguntarse los motivos que les conducen a adoptar esta posición, dado el carácter siempre de corte más social de las economías europeas: ¿le produce miedo a las economías de la “vieja” Europa la llegada de nuevaspotencias económicas?.
¿ES POSIBLE ERRADICAR LA MISERIA?. No dejamos de repetir esta afirmación que a pesar de su componente utópico hubiese sido impensable hace unas décadas. ¿Cuáles son las razones para que de repente el mundo occidental haya cambiado de opinión? Probablemente las encontraremos en algunas sociedades que están demostrando que ello es posible, así como en algunos personajes que han influido con sus teorías a demostrar la viabilidad de esta meta. Ultimamente no deja de ponerse de ejemplo el caso del coloso chino, que en las pocas décadas y con el slogan de primero eficacia y luego justicia, ha decidido que con crecimiento se podía paliar la miseria. Absolutamente discutible la tesis pero que duda cabe que ya sólo “son 750 millones de chinos los que viven en el campo con ingresos de 300 dólares anuales y se espera que en el año 2030 esta cifra se reduzca a 600 millones de personas. Se calcula que en este país y en los últimos años más de 200 millones de personas han emigrado a las ciudades:
Entre las personas que nos han hecho creer a muchos economistas que la erradicación de la pobreza debía dejar de ser un sueño, tenemos que destacar al tantas veces mencionado Hernando de Soto y a todos los economistas dedicados al desarrollo que desempeñan una labor grandiosa.
Entre los más sobresalientes Jeffery Sachs, quien a pesar de su juventud, ha asesorado a numerosos gobiernos con dificultades económicas. En estos momentos actúa como consejero del Secretario General de las Naciones Unidas y enseña en la Universidad de Columbia, donde dirige el Instituto Tierra. Su tesis según la cual la pobreza extrema se debe a una compleja combinación de factores que obligan a cambiar el orden económico global la denomina “economía clínica”: ¿Se verán perjudicadas las economías del Primer Mundo?. Todo lo contrario ya que sostiene que ”el fin de la pobreza es el camino más rentable seguro hacia un mundo más próspero y seguro. Invertir en desarrollo es por tanto invertir en paz y en seguridad”.
Las propuestas de Sachs no sólo combinan los instrumentos citados a lo largo de estas páginas,sino que además, se centran en buscar lo que él denomina “ victorias rápidas”(quick wins) y que pasan por alcanzar el 0,7% del PIB de los países ricos para ayuda al desarrollo y crear un impuesto del 5% sobre los ingresos de más de 200.000 dólares anuales. El resultado a estas medidas tan contundentes provocaría la liberalización de fondos para equipar hospitales y distribuir medicamentos para los enfermos de SIDA y tuberculosis (no olvidemos que cerca de diez mil personas mueren al día a causa de estas enfermedades).
Otra fórmula se basaría en potenciar el comercio de muchas de estas economías. Es inadmisible que a estas alturas haya productos fuertemente subvencionados por los EEUU y por Europa en los que Africa podría ser competitiva :el caso más llamativo es sin lugar a dudas el del algodón, puesto que sólo en Africa occidental más de diez millones de personas viven de este cultivo. Hay que acabar con los subsidios en el Primer Mundo: sólo en la Unión Europea se destinan seis veces más de fondos a subvencionar la agricultura que a ayuda al desarrollo, pero todo ello no será suficiente sino se construyen carreteras, centrales eléctricas y puertos que canalicen dicho comercio.
La cancelación de la deuda externa en la que ya todos los países están de acuerdo y donde ya sólo falta encontrar las vías para ponerla en práctica, debería ser una realidad inminente. Sólo en Africa se gasta cuatro veces más en el pago de la deuda externa que en atención sanitaria y la devolución de la misma es desgraciadamente una de las razones que más estrangula el desarrollo.
Las economías emergentes asiáticas, con un exceso de ahorro, en vez de invertir en su propio desarrollo lo destinan casi totalmente a comprar deuda estadounidense en dólares. El caso mas llamativo lo encontramos una vez mas en la economía china que se ha eregido en la primera financiera del déficit USA. Esta conclusión extraída de la Conferencia de Bancos Centrales en el S.XXI, hace que el desarrollo de muchos países se vea frenado y lo que es peor hace que el modelo en el que se encuentra la economía mundial no sea sostenible.
Finalmente, y tal como ya avanzamos, cualquier progreso en materia de desarrollo se verá abocado al fracaso si no comprendemos que el cambio climático tiene consecuencias perversas en los países pobres: hay que estabilizar las emisiones de gas que provocan el efecto invernadero, hay que atajar el calentamiento global pues en caso contrario la incidencia de sequías e inundaciones se multiplicará, extendiéndose las enfermedades y viéndose amenazados los ecosistemas del planeta.
LAS GENERACIONES VENIDERAS NO NOS PERDONARÍAN NO HABER PUESTO TODOS LOS ESFUERZOS PARA ERRADICAR LA MISERIA. Y esta parece ser la máxima de un capitalista absolutamente singular que debe servir de ejemplo al Primer Mundo. Para él “el dinero no es más que una herramienta para hacer cosas”
En efecto, recogiendo las conclusiones del Acta del Premio Príncipe de Asturias del año 2006, “el desprendimiento por parte de Bill y Melinda Gates constituye una aportación valiosa a la cooperación internacional y una referencia ética que debe llamar la conciencia de cuantos tienen responsabilidad y medios para contribuir a paliar las desigualdades y carencias de tantos millones de personas. Se ha dicho que el matrimonio Gates puede cambiar el mundo dos veces pero que realmente pasará a la historia por su labor en la Fundación a favor de los más necesitados más que por ser el padre de Microsoft.
El altruismo del matrimonio Gates, así como la de cada vez un mayor número de empresarios sensibilizados por la pobreza debería ser un ejemplo para los gobiernos muchas veces condicionados por la obtención de votos y por conseguir consolidarse en el poder.
Efectivamente los donativos constituyen en la actualidad en algunas sociedades avanzadas cantidades ingentes de dinero: sólo en EEUU los donativos particulares representan el 4% de su PIB, mientras que la suma destinada a solidaridad en sus presupuestos no alcanza el 0,2% del mismo. Probablemente el hecho que los mismos constituyan una forma para evitar pagar sumas importantes al fisco ha acrecentado en las últimas fechas esta vía de solidaridad en la economía más rica del mundo. Pero también la forma de ser de los estadounidenses, sumamente individualistas y que no creen que todo el mundo merezca su ayuda y por lo tanto contrarios a entregar el 0,7% del PIB a ayuda al desarrollo, ha sido clave a la hora de incrementarse las ayudas privadas. Adicionalmente, además a los americanos no les gusta la caridad sino la filantropía.¿Dónde radicaría la diferencia? La economista y ex decana de la Universidad de Connecticut Collage, Claire Gaudiani, explica en su libro “The greater Good.How philanthrophy Drives Ther American Economy and can save Capitalism” que la caridad está más cerca de la ayuda cuando se producen crisis humanitarias y se centra en aliviar situaciones de pobreza o necesidad extrema mientras que la filantropía actúa sobre los orígenes de estas situaciones y tiene un enfoque parecido al de un inversor capital-riesgo. Para Gaudiani “ el enfoque inversor expresa los valores tradicionales del pueblo americano de libertad, individualismo y libre empresa”. En otras palabras los americanos, y cada vez más habitantes de otras partes del mundo con posibilidades económicas prefieren decidir ellos mismos- y no el Estado-qué hacer con su dinero.
Sin lugar a dudas el individualismo tiene una enorme influencia pero las anteriormente citadas deducciones fiscales suponen un gran acicate en tanto en cuanto las mismas revierten no sólo en la base imponible del Impuesto sobre la Renta sino también y de forma absolutamente decisiva en el Impuesto sobre Sucesiones .En el momento de redactar estas líneas el Gobierno Federal está debatiendo en la Cámara de Representantes la eliminación del Impuesto de Sucesiones. Ello está provocando una agria división dado que son muchos los que oponen a su supresión, al considerar que gran parte del potencial y del ideal norteamericanos se han basado en la riqueza lograda por medio del trabajo personal y no en lo heredado. Los argumentos contrarios se centran en considerar que el Impuesto desincentiva la inversión y genera una industria de donaciones con la sola finalidad de no pagar. Un estudio de la Oficina Presupuestaria del Congreso estadounidense, órgano independiente aunque controlado por el poder legislativo, realizado en el año 2004, estima que en caso de derogarse el Impuesto de Sucesiones, las donaciones a organizaciones sin ánimo de lucro caerían entre un 6% y un 15%. Se puede criticar los motivos que han llevado a numerosos empresarios a constituir fundaciones, y ello suele ser un tema de debate entre la izquierda más radical. Sin embargo que hubiese sido de millones de personas en todo el mundo si John D. Rockefeller no hubiese aportado a su fundación, la primera del género, 450 millones de dólares o en otras palabras la mitad de la fortuna que acumuló a lo largo de su vida empresarial y que equivalía al 0,5% del PIB de Estados Unidos en el momento de su muerte en el año 1937. ¿Cuántos millones de seres humanos se han beneficiado de los trabajos realizados por Howard Florey y Ernst Chaim con la financiación de la mencionada fundación al año siguiente de la muerte de Rockefeller consiguiendo desarrollar el potencial de la penicilina que Alexander Fleming había descubierto la década anterior?. ¿Cómo hubiesen podido multiplicarse las cosechas en el sudeste asiático con la introducción de semillas híbridas si la Fundación Rockefeller no hubiese financiado los gastos de investigación del agrónomo Norman Borlaug creando la llamada “revolución verde”? Sobran ejemplos para agradecerle a él y a tantos otros los resultados de su filantropía.

(1) Millones de dólares destinados a la financiación de proyectos sin ánimo de lucro. Datos de 2004.
(2) Patrimonio en miles de millones de euros. Datos 2004
Fuente: Diario "El Mundo" (2.07.2006)
Qué bella frase la de Jeffrey Sachs según la cual, si sus pronósticos de que la pobreza extrema puede ser erradicada se convierten en realidades “ dedicará a los problemas medioambientales el resto de sus días “ya que el gran desafío del Siglo XXI será el desarrollo sostenible. Varios siglos antes Adam Smith ya nos advertía en “La riqueza de las Naciones” que “una sociedad en la que la mayor parte de sus miembros son pobres y miserables no puede prosperar ni ser feliz”
Para ello va a ser necesario que toda reforma que se arbitre en cualquier campo de los tratados hasta aquí y fundamentalmente en el terreno de la ayuda vaya acompañada de un esfuerzo adicional para demostrar su real eficacia. Todos debemos, y los economistas con mayor responsabilidad, estar convencidos de la viabilidad de lo dicho por uno u otro camino : hay que cambiar la opinión dominante acerca del limitado efecto que la ayuda , por citar una de las vías claves, tiene en términos de desarrollo. Se trata de uno de los factores que más ha contribuido a que la comunidad internacional, tanto donantes como beneficiarios, se hayan mostrado escépticos con este campo de la acción pública; y no cabe esperar que los recursos y el apoyo social a la ayuda se incrementen si ésta no mejora su capacidad de impacto sobre las sociedades receptoras.
Un aspecto positivo que cabe destacar en los últimos tiempos lo constituye el hecho de que la mayor parte de las personas que trabajan en el campo de la solidaridad ya no están dedicadas sólo al alivio de la pobreza sino al desarrollo, y consiguiéndose de esta forma una mejor asignación de recursos.
Esperemos que frases tales como la pronunciada hace escasas fechas por el Director del FMI Rodrigo Rato según la cual “en América latina las diferencias sociales son de las más altas del mundo y la pobreza no se está reduciendo” nos sirvan a todos de estímulo y será necesario que no deba volver a repetirlas.
Si en 1776 Adam Smith lanzaba su inmortal in quanto “INVESTIGACION ACERCA DE LA NATURALEZA Y LAS CAUSAS DE LAS RIQUEZAS DE LAS NACIONES” en el año 2006 habría que proponer que la misma se transformase en “ Investigación acerca de la naturaleza y las causas de las pobrezas de las naciones”.
Y que nos sirva también de antorcha a todos los economistas la máxima de nuestro insigne Don Quijote de la Mancha según la cual“….también los pobres virtuosos y discretos tienen quien les siga, honre y ampare…”.
MUCHAS GRACIAS
Isabel Estapé Tous
De la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras
Notaria de Madrid, España
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