Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras
ERRADICAR LA POBREZA: RETO DE TODO ECONOMISTA DEL SXXI
Barcelona, 2006
Sumario
Discurso de ingreso de la Académica Numeraria
EXCMA. SRA. Dª ISABEL ESTAPE TOUS
AGRADECIMIENTOS
INTRODUCCION
¿PUEDE REALMENTE ERRADICARSE LA POBREZA?
ANTECEDENTES HISTORICOS
1.- Origen de la pobreza en la teoría económica
2.- Origen de la pobreza en el mundo
DESCRIPCION Y SITUACION ACTUAL
AMBITO DE ACTUACION
1.- Globalización
2.- Seguridad jurídica
3.- Microfinanciación
a) Introducción
b) El microcrédito como elemento clave de ayuda al desarrollo
c) Mujer y microcrédito
d) El microcrédito en el Primer Mundo
e) Éxito del microcrédito
PAPEL DE LA MUJER OCCIDENTAL EN LA LUCHA CONTRA LA MISERIA
LUCES Y SOMBRAS DEL DESARROLLO.
Bibliografía
Discurso de contestación por el académico numerario
EXCMO. SR. D. ISIDRO FAINE
DISCURSO
PUBLICACIONES DE LA REAL ACADEMIA DE CIENCIAS ECONÓMICAS Y FINANCIERAS
AGRADECIMIENTOS
Excelentísimo Señor Presidente
Excelentísimos Señores Académicos
Colegas
Queridos familiares y amigos
Señoras y señores
En un día tan especial en el que se produce mi ingreso como Académica de Número en la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras quiero iniciar mi discurso con una serie de agradecimientos a todas aquellas personas que han hecho posible este momento. Ante todo al presidente de esta Academia Profesor Jaime Gil Aluja, que ostenta un cuadro de máximas distinciones como Doctor Honoris Causa por numerosas Universidades tanto nacionales como extranjeras e insigne valedor de mi presencia aquí ante ustedes.
Mi agradecimiento más sincero a los académicos que han impulsado mi candidatura y a los que espero no defraudar en mi andadura como Académica: Don Isidro Fainé, Don Ricardo Fornesa y Don Aldo Olcese. Mi agradecimiento más sincero con la esperanza de convertirme en una digna merecedora de la confianza que en mí han depositado. Especial mención para Don Isidro Fainé, trabajador incansable pero sobre todo modelo y referente para todos aquellos que nos movemos en el no siempre fácil mundo financiero y jurídico y del que espero condescendencia en su contestación a mi discurso
El hecho de que esta Real Academia tenga su sede en Barcelona tiene para mí un sabor entrañable, ya que se trata no solo de la ciudad que me vio nacer, sino también del lugar donde se desarrolló mi vida universitaria y mis inicios como economista. En este sentido como no estar agradecida a la Universidad de Barcelona, fraguadora de miles de universitarios, científicos y muchas personas dedicadas al ejercicio práctico de la ciencia, por haberme dado la posibilidad de aprender de tantos catedráticos ilustres que han desfilado por sus aulas. Atención especial debo hacer en este momento, al que ha sido maestro de miles de economistas, mentor de decenas de catedráticos, personaje clave en la vida económica de este país durante décadas y en mi caso padre. Fue él, el que me inició en el interés por los temas económicos pero siempre con la visión de que la economía científica no debía ser una ciencia aislada, ni separarse de otras ramas de la inteligencia. Quizás por ello ví siempre en la Economía una de las ciencias más completas, donde la política, la sociología, las matemáticas, la historia, el derecho e incluso la psicología… podían darse la mano. Por ello siempre mi negativa a considerar a la Economía como una rama del saber meramente técnica o simplemente humanista. Siempre también mi negativa a encasillar a los economistas como incompatibles en función de sus preferencias científicas. ¿Por qué no poder valorar de igual modo a Joseph A. Schumpeter o a John M. Keynes?. ¿Por qué el defender las ideas de David Ricardo debía ser incompatible con admirar a Alfred Marshall?. Todo esto y mucho más se lo debo a Fabián Estapé, al que Salvador Espriu definió como “una persona de viva y desvelada curiosidad que recuerda lo dicho por Montaigne “avoir l´entregent” ”.Y al hablar de él no podré nunca olvidar a la que fue su compañera inseparable durante tantos años y que nunca dejó de apoyarme y de impulsar mi trayectoria universitaria y profesional, inusuales en aquellas fechas para una mujer. Muchísimas gracias a Mariantonia Tous, prestigiosa abogado pero sobre todo madre, colaboradora fiel en todas mis investigaciones.
También un recuerdo entrañable para Luis Rojas, que fue ilustre jurista, Académico de Jurisprudencia y Notario, y que me enseñó la importancia de que el Derecho y la Economía fueran fieles aliados: con que visión tan preclara se dio cuenta que el Derecho y más concretamente el notariado, iban a evolucionar hacia el mundo financiero, ¡Gracias Luis, ya que fuiste el artífice de que me apasionase también por el Derecho!.
También todo mi cariño a las cinco personas que constituyen mi razón de ser en esta vida y que no dejan de ser las grandes perjudicadas por la actividad intelectual y profesional, a veces frenética de su madre en estos años : gracias a Maria Antonia, a Cristina, a Quique, que nunca me deja de su mano, a Isabel y a Almudena.
Finalmente para Enrique Rojas, mi compañero infatigable en los últimos 25 años, bastante más que agradecimiento: su apoyo incondicional, su pasión por todas las ramas del saber, sus infinitas inquietudes culturales, su prolija actividad literaria, han hecho que su influencia en mi vida profesional e intelectual haya sido infinita.
Todos ellos han contribuido, con su formación académica tan completa y polifacética, a que el tema sobre el que voy a disertar y que haya elegido para mi ingreso en esta Real Academia, verse sobre la posible erradicación de la pobreza en el mundo y sobre el rol clave que la mujer debe desarrollar para que este objetivo deje de ser una utopía y se convierta en una realidad y en la prioridad de todo economista, y que esta meta no deba enturbiarse por concepciones políticas extremistas o totalitaristas: este objetivo no debe ser patrimonio de los economistas posicionados en la izquierda política, sino patrimonio y responsabilidad de la humanidad en su conjunto.
INTRODUCCION
En las últimas décadas la ciencia económica ha sido criticada por su contenido en demasía matemático y por haber abandonado su faceta humanística. La crítica, demasiado feroz en ocasiones, podría dirigirse también a cualquier otra rama del saber humano, dado que las matemáticas en ocasiones han dejado de ser un instrumento para convertirse en una finalidad. Sin embargo estas corrientes críticas no dejan muy a menudo de llevar razón y lo que debemos pretender entre todos es retornar a las raíces y recuperar curiosamente el lema del gran economista Alfred Marshall, curiosamente y ahora veremos por que, el gran introductor de las matemáticas en la economía. El despacho de Marshall estaba presidido por un cuadro que representaba a un mendigo y siempre que sus estudiantes le preguntaban la razón de ser del mismo contestaba que no quería nunca olvidar cual debía ser la finalidad de todo economista:” terminar con la miseria del mundo” Estas afirmaciones realizadas en la segunda mitad del S.XIX deberían ser perfectamente válidas 150 años más tarde, y más a la vista de los enormes desarrollos tecnológicos que hemos vivido.
"La pobreza es el principal desafío político y moral del S.XXI y pasa por soluciones fundamentalmente económicas". Esta afirmación reiterada por ilustres economistas de la talla de Jacques Attali, consejero de Francois Miterrand, o de Rodrigo Rato, director del Fondo Monetario Internacional y miembro de esta Real Academia, deberían concienciarnos a todos los economistas del papel que debemos desempeñar en los albores del S.XXI.
El que ha sido considerado por el New York Times como el economista más importante del mundo, Jeffrey Sachs, nos ha repetido que el actual crecimiento económico, el más elevado de la historia debe aplicarse a mitigar la pobreza de un planeta poblado por 6.300 millones de habitantes de los cuales 1.300 se encuentran en la más total de las miserias. Su solución es radical: deben modificarse los factores estructurales ligados a la economía.
Vamos a intentar adentrarnos en el fangoso mundo de la pobreza donde los análisis descriptivos, si bien necesarios, van a ser reducidos al mínimo por ser de todos conocidos. Asimismo las cifras, muchas veces imprescindibles, no deben hacernos olvidar que lo que realmente nos interesa es buscar soluciones y que estas sean factibles. Conceptos hasta hace pocas fechas desconocidos como podían ser los microcréditos, han pasado a convertirse en factores claves del desarrollo e instituciones financieras del Primer Mundo, los utilizan y aplican incluso en el sistema financiero capitalista. Sin embargo, datos tales como que el 46% de la población posea el 1,2% de la renta global, que el 15% de la misma disfrute del 80% de la renta de todo el planeta, que 800 millones de personas no tengan acceso a una alimentación básica, que 1.100 millones sobrevivan con menos de un dólar diario, que el 70 % de las personas pobres sean mujeres, son datos que deberían hacer reflexionar a todo economista.
El estudio de la globalización que ha hecho ya correr ríos de tinta debe asimismo servirnos para comprobar los efectos, muchas veces perniciosos, que la misma está teniendo en los países subdesarrollados.
La seguridad y la microfinanciación constituirán asimismo los ejes fundamentales sobre los que se vertebrará nuestro discurso.
El otro pilar de nuestra intervención, versará sobre el papel que la mujer debe y puede desempeñar para conseguir que desarrollo no sea sólo un concepto propio de congresos, encuentros o discursos políticos. Existe un acuerdo generalizado en aceptar que la mujer debe ser la gran beneficiaria, una vez contrastado el enorme porcentaje que el mundo femenino significa en la población que vive en la extrema pobreza y una vez redescubierto su potencial humano y la influencia de su rol en la vida económica. En América Latina se habla ya de feminización de la ayuda.
Sabemos que cualquier estudio sobre desarrollo debe contemplar necesariamente aspectos claves para impulsarlo como son las políticas sobre empleo e infraestructuras. Sin embargo hemos preferido que las mismas, quizás por más conocidas a la vez que, imprescindibles, o quizás por menos novedosas, no formen parte esencial de nuestro discurso y que sólo de forma accidental salgan a colación.
Asimismo la influencia que la Ayuda al Desarrollo como medio para paliar la miseria ha tenido a lo largo de la historia de la cooperación así como la influencia que la misma pueda tener en un futuro no va a ser considerada como sustancial en nuestra exposición por las controversias ideológicas que la misma entraña así como por la dificultad de valorar los efectos económicos de la misma, al incidir en muchos casos en economías dirigidas por gobiernos absolutamente corruptos que han ocasionado que los fondos no hayan llegado a su destino. Este fenómeno ha provocado un hastío en los responsables de dichas ayudas originando que la misma se haya puesto en entredicho : parece que en los últimos tiempos la esperanza en este instrumento vuelve a renacer.
¿PUEDE REALMENTE ERRADICARSE LA POBREZA?
La respuesta a esta pregunta quiere ser afirmativa, a pesar del grado de utopía que ello pueda significar y “OTRO MUNDO DEBE SER POSIBLE”. “SOMOS LA PRIMERA GENERACION QUE PUEDE ERRADICAR LA POBREZA”. Estas frases acuñadas en el seno de las Naciones Unidas no son afirmaciones retóricas puesto que somos la primera generación que cuenta con los recursos financieros y tecnológicos para lograrlo, y son ya muchos los economistas que así lo consideran. En septiembre del año 2.000, en la Cumbre del Milenio, a propuesta del Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, 289 jefes de Estado y Gobierno se comprometieron firmemente a trabajar juntos para construir un mundo más seguro, próspero y equitativo antes de 2015. Si esto es así, ¿por qué políticos y economistas no llevan a cabo esta tarea? Muchas pueden ser las explicaciones, pero en una primera aproximación la respuesta habría que buscarla en el terreno de la psicología. El Primer Mundo no se atreve a afrontar este reto como primera prioridad por miedo al fracaso al considerarlo una tarea imposible (1). Tenemos que alcanzar la seguridad de que la miseria tiene que pasar a ser un fenómeno propio de la Edad Media y que ello no debe significar que el nivel de vida del Primer Mundo tenga que resentirse. Ello sería caer en una visión simplista de la economía en la que las teorías maltusianas cobrarían su importancia. Sin embargo nada más lejos de la realidad pues Malthus, con su célebre frase , “en el banquete de la vida no hay cubiertos para todos“, no pudo nunca prever que el desarrollo tecnológico alcanzaría cotas tan elevadas y que el mundo sería capaz de producir lo suficiente para que gran parte de la humanidad pudiese sobrevivir. Todo ello sin necesidad de caer en la beneficencia, ni en la caridad mal entendida.
Aproximémonos al estudio de las realidades económicas relacionadas con la pobreza y el desarrollo para intentar encontrar los caminos que nos ayuden a salir del atolladero en que se encuentra el Tercer Mundo. ¡Qué tristeza pensar que los países del Primer Mundo hayan tenido que esperar a la aparición del terrorismo para reaccionar y percatarse que el mismo podía tener su origen en la situación miserable de muchos de estos pueblos y en los excesos llevados a cabo por los sistemas capitalistas durante el S.XIX ¡ Qué dureza escuchar a Hillary Clinton afirmar que los países del Primer Mundo no dedicaban recursos suficientes a luchar contra el subdesarrollo cuando el país por ella representado ha tenido siempre en sus manos la solución a tantos problemas de índole económico. (parecía que cambiaría con Busch). Y sin embargo que maravilla comprobar como el máximo representante del capitalismo actual dedica más de la mitad de los beneficios de su grupo empresarial a luchar y ayudar a los más desfavorecidos. En efecto Melinda y Bill Gates, recién galardonados con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación, están repartiendo dinero a más velocidad que nadie en el mundo con el objetivo de salvar el mayor número de vidas posibles.
Según el Informe 2.002 sobre Desarrollo Humano de las Naciones Unidas al ritmo actual de crecimiento harían falta al menos 130 años para suprimir la miseria de la faz de la tierra. Probablemente muchos economistas firmaríamos porque en el año 2132 los pobres fuesen un recuerdo histórico. Y sin embargo la respuesta quiere ser positiva ya que existen en la historia ejemplos que así lo avalan. Pensemos en lo que sucedió en Brasil y Perú en la década de 1930, países que recibieron olas de migración asiática cercanas al millón de familias. ¿Por qué eligieron América del Sur y no territorios más cercanos como podía ser Japón?. La respuesta está clara: sencillamente porque en aquella época Japón era mucho más pobre que Brasil o Perú. El Producto interior bruto per cápita del Perú era un 25% más elevado que el de Japón y en el caso de Brasil un 50%. Hoy en día Japón es al menos 10 veces más rico que Perú y la relación todavía es mayor si nos fijamos en la distribución de la renta. ¿Qué ha sucedido para que se haya podido erradicar la pobreza en Japón y por otro lado Perú haya caído a unos niveles alarmantes a pesar de los esfuerzos de los últimos años por paliar esta situación? La contestación podría dárnosla en gran medida en un personaje llamado MacArthur, bastante menos conocido que el que dio lugar al Plan Marshall, y sin embargo igual o más efectivo. ¿En qué consistió su fórmula? Pura y simplemente en convencer a los japoneses, defensores del sistema feudal, que había que crear otra forma de dominación territorial, que fuese la propiedad. Bastantes años más tarde el coloso chino, al comprobar las diferencias económicas existentes con sus vecinos Japón, Corea del Sur y Taiwán, no ha dudado en fomentar la propiedad como salida a la pobreza que atenazaba de forma alarmante al país y los resultados empiezan ya a ser efectivos al haberse situado el PIB chino entre los primeros del mundo.
Por lo tanto, Si, la pobreza puede vencerse y será la conjunción de varios instrumentos los que haya que utilizar para que sea asumible este logro.
(1) Uno de los enemigos de este avance es el hedonismo reinante, que consiste en la entronización del placer a toda costa y que en los países ricos y del primer mundo, es uno de los argumentos principales de la felicidad. Para esta corriente de pensamiento y de acción, la felicidad queda reducida a nivel de vida y bienestar.
Pero la felicidad con un fondo humanístico debe consistir en hacer algo que merezca con la propia vida, que busque ayudar a los demás a su mejor desarrollo como personas. El llamado welfare state, estado del bienestar, solo aspira a lo material y descuida la mirada integradora hacia las otras vertientes del ser humano.
Al hedonista más acérrimo le tiene sin cuidado el esfuerzo titánico por desterrar la pobreza, él está en el consumismo a ultranza.
ANTECEDENTES HISTORICOS
No debería ser necesario justificar la necesidad de remontarnos a las raíces históricos de la pobreza y sin embargo resulta imprescindible en un mundo en el que la historia parece haber perdido todo protagonismo ,fenómeno del que no se salva tampoco la ciencia económica. Ya Schumpeter destacaba que “de todas las deficiencias que había detectado en sus clases sobresale el déficit de historia económica y de historia general”.
1.- Origen de la pobreza en la Teoría Económica.
En las sociedades modernas la Economía ha pasado a ser la verdadera religión: Dios ha sido sustituido por el Dinero (con mayúsculas); Dios y el dinero tienen algo en común: son universales y dan sentido a todo. De igual forma que en el universo religioso todo encuentra su razón y fundamento en Dios, en el capitalismo todo se valora en términos de dinero. En efecto, a partir de la Edad Moderna el competidor de la Iglesia ha sido la economía e incluso ha llegado a ocupar sus espacios en la literatura (2). ¿Quiénes fueron los responsables de que esto sucediese? Probablemente los propios religiosos encuadrados en las sectas protestantes. El mismo Adam Smith sostenía que “la mano invisible de Dios mantenía el equilibrio del mercado”. Max Weber, fundador de la sociología moderna, de forma magistral en “La ética protestante y el espíritu del capitalismo” (1905), estudia el nexo causal entre éxito económico y religión y como el trabajo tiene que estar al servicio de Dios. Mientras la fe católica consideraba el enriquecimiento como un pecado, en el protestantismo la obtención de ganancias no se acompañaba de remordimientos.
¿Por qué en el S.XVII la economía floreció en los países protestantes, Inglaterra y Países Bajos fundamentalmente? ¿A qué se debe que al mismo tiempo aconteciera la decadencia de la España católica? ¿Por qué todas las grandes historias de éxito económico referentes a la obtención de una enorme fortuna en una sola generación, proceden del país del puritanismo austero, es decir los Estados Unidos?
Casi cien años más tarde Karl Marx en “Das Capital” (1867), predice el fin del capitalismo y con su teoría de la alienación del trabajo marca no sólo la Economía del S.XX sino también, al mundo intelectual: su influencia en el Tercer Mundo ha sido clave; el mismo nos dice que el capitalismo profundo influye en la psique (3) del trabajador, al no ver los frutos de su trabajo. Sin embargo en palabras de Luhmann, hoy “el volcán se ha extinguido”.
Probablemente John Maynard Keynes, aquel economista adicto al trabajo al que todo interesaba, el arte, la cultura,…salvó al capitalismo, cuando estaba herido de muerte. Nadie como él para estudiar la miseria de 1929 y de los años posteriores. Nadie como él para darse cuenta que lo decisivo no eran los trabajadores sino los inversores, en fin, nadie como él, para darse cuenta que los Estados debían jugar un papel decisivo a la hora de salvar a los países de la pobreza mediante la asunción de deudas. Hasta la década de los 70 ha sido prácticamente la única referencia económica del mundo occidental. ¿Por qué sus teorías han funcionado tan mal en los países pobres y por el contrario, en USA consiguió doblar el Producto Interior Bruto y disminuir el paro del 17 por ciento al 1 por ciento y en Europa ha sido la Biblia económica durante décadas?. Probablemente la respuesta una vez más hay que buscarla en los puntos de partida de las economías subdesarrolladas y en los gobiernos-inversores corruptos. Si los gobiernos que deben actuar como impulsores y catalizadores de las economías, como inversores en palabras de Keynes, no lo hacen, las teorías keynesianas para erradicar la pobreza no tendrán ningún viso de alcanzar sus objetivos.
2.- Origen de la pobreza en el mundo.
Resulta no sólo complicado sino también arriesgado intentar determinar los motivos que han llevado a gran parte del planeta a estar sumido en una pobreza extrema y tampoco es nuestra intención en este lugar realizarlo.
Sin embargo, las principales razones de la miseria hay que buscarlas en el terreno histórico, en la lejanía de los mercados, en las enfermedades y en la climatología.
El hecho de que la mayoría de las naciones pobres estén alejadas de los centros de gravedad económicos del planeta o el hecho de que estos países carezcan de infraestructuras, provoca un encarecimiento del transporte de sus mercancías, que termina por hacer inviable su exportación.
Si algún factor histórico tiene un peso especialmente grave, hay que buscarlo en las enfermedades que han asolado a estos territorios y que han causado una disminución de la esperanza de vida absolutamente trágica.
Finalmente, la historia demuestra que las catástrofes naturales se centran sobre todo en ciertas partes del globo donde la pobreza es más extrema y tenemos que ser conscientes que el cambio climático, del que tanto se habla en el Primer Mundo, va a tener unas consecuencias trágicas para el Tercer Mundo, ya que se van a ver brutalmente afectados por la falta de lluvias producida por el calentamiento del planeta. No nos pertenece a nosotros opinar si este cambio climático es el resultado de las acciones de los países ricos por la combustión de los hidrocarburos, pero si debemos dejar constancia que todos los esfuerzos deben ser pocos para combatirlo, por el bien de la humanidad.
(2) La Edad Media es una época teocéntrica, en donde Dios es el eje sobre el que se vertebra la vida. Fueron los monasterios los lugares claves para el desarrollo de la cultura. El Renacimiento es antropocéntrico: es el ser humano el que pasa a ser el elemento central de la vida y así pasamos de la arquitectura religiosa masiva, a la arquitectura civil y de la literatura espiritual (como sucede con Gonzalo de Berceo) al desarrollo de la prosa (con el que fue el hombre del siglo XIII, Alfonso X el Sabio).
Igualmente en la Edad de la Postmodernidad en la que ahora nos encontramos, la economía de mercado y el consumismo, son los bastiones esenciales que llevan la voz cantante.
(3)La psique o la mente captan cuando el trabajo profesional ayuda a la realización de la persona o cuando la convierte en animal humano de producción y punto.
DESCRIPCION Y SITUACION ACTUAL
Una vez más la experiencia está demostrando que las capacidades transformadoras del sector privado suelen ser superiores y más eficaces que las del sector público y desde los años 80 las políticas económicas neoliberales están dejando atrás todas las actividades llevadas a cabo por los Estados: las fuerzas del mercado se abren paso y Adam Smith se sorprendería al ver sus aportaciones ideadas para el crecimiento de la que entonces era la primera potencia económica del planeta, aplicadas a erradicar la pobreza de las entonces colonias británicas y especialmente de las del sudeste asiático. Los últimos años parecen haber suavizado estas posiciones pero se sigue considerando que el sector privado es el más adecuado para transformar las iniciativas creativas en proyectos empresariales y así crear tejido económico que genere renta y empleo.
El Estado debe salvaguardar la seguridad jurídica como instrumento clave para que la inversión privada no retroceda y las cada vez más importantes organizaciones civiles, deben conseguir que la sociedad se transforme en más participativa, que deje de pensar que sólo las ayudas internacionales pueden transformar sus vidas, que la democracia se abra paso de forma realmente sólida y que la corrupción no sea un obstáculo añadido a las numerosas deficiencias estructurales de estos países.
Necesitamos ante todo rebatir falsedades, que en esta lucha, han arraigado en la sociedad occidental: en efecto, y en primer lugar, no es cierto que cada vez haya menos pobres en el mundo. Lo que sucede es que el descenso no ha sido equilibrado en todas partes del planeta y mientras en el este asiático la cifra se ha dividido por tres, en el África subsahariana se ha multiplicado por dos. Otra de las imprecisiones a la que nos enfrentamos suele ser la de considerar que Africa recibe mucho dinero del Primer Mundo, cuando en realidad la cantidad recibida por habitante de este continente por parte del mundo rico no ha superado en el año 2002 los 12 dólares per cápita.
La pobreza no solo no ha disminuido sino que en algunos aspectos ha empeorado. En efecto si identificamos pobreza con aquellas personas cuyos ingresos no superan 1 dólar al día, la llamada pobreza absoluta, veremos que en 1998 las personas que se hallaban en esta situación alcanzaban los 1200 millones en todo el mundo, es decir casi la cuarta parte de la población mundial. Si resulta positivo apreciar que en una década la intensidad de la pobreza absoluta a escala mundial ha descendido, ya que del 28% se ha pasado al 24%. No obstante estas cifras son engañosas ya que debe hacerse abstracción del fenómeno chino, puesto que este país ha vivido un crecimiento económico sin parangón en la historia y no debe olvidarse el enorme porcentaje que la población china representa en el total mundial.
Estos datos resultan pues escalofriantes a nivel global. ¡Qué decir cuando el análisis se refiere al nivel de distribución de la renta. Solo un dato: la distribución de la renta ha pasado de ser del 1 a 30 a principios de los 60, a ser del 1 al 60 a finales de la década de los 90. Por lo tanto la desigualdad social no sólo no se ha reducido sino que no ha dejado de crecer, en otras palabras se ha profundizado la brecha entre los segmentos de la población. No obstante aquí cabría preguntarse si desde "una perspectiva ideológica neutra" ¿es esto posible? para la Teoría Económica debería serlo, no así para la Política Económica, si esta creciente desigualdad en la distribución tiene que ser un impedimento para suprimir la miseria. En otras palabras si los avances técnicos acontecidos en las últimas décadas podrían ser suficientes para conseguirlo sin perjudicar a de las sociedades ricas. Puede parecer esta una posición económica conservadora pero creemos que imprescindible para que el Primer Mundo se involucre de lleno en el objetivo que perseguimos al no ver su status económico afectado. ¿Puede realmente desde una perspectiva económica y jurídica lograrse? Intentemos demostrar la viabilidad de nuestro objetivo.
AMBITOS DE ACTUACION
Nos centraremos en las siguientes a sabiendas de la existencia de otros que pueden también ser útiles en nuestro propósito.
1.- Globalización.
2.- Seguridad Jurídica.
3.- Microfinanciación.
Los éxitos están siendo más patentes, quizás por tener ya datos contrastables, es en el ámbito financiero y más concretamente en el ya conocido mundo de los microcréditos. Quién podía suponer hace cerca de treinta años que la iniciativa de una mujer Ela Bhatt, en la India, iba a revolucionar el campo de la ayuda al desarrollo, no sólo en el Tercer Mundo sino en aquellas capas más desfavorecidas del Primer Mundo. Efectivamente esta herramienta popularizada por Muhammad Yunus, fundador del Grameen Bank, conocido como el banco de los pobres, ha sido calificada por su Majestad la Reina de España como el factor de integración social quizás de mayor importancia en la actualidad. En esta misma línea The Economist ha calificado al Grameen Bank como la meca de los economistas dedicados al desarrollo, “todo economista debería aterrizar allí en algún momento de su trayectoria profesional”. Probablemente el Banco Grameen ha colaborado a mejorar las vidas de millones de personas en todo el mundo y sobre todo y a pesar de sus limitaciones, ha demostrado que la supresión de la pobreza puede dejar de ser una utopía.
1.- GLOBALIZACIÓN
Después del estrepitoso fracaso de las políticas económicas marxistas (4), muchos creyeron que el capitalismo y el mercado habían quedado como dogma único: hoy tanto la social democracia como los conservadores ya sólo creen en la economía de mercado. El denominado Consenso de Washington, cuyo objetivo es establecer una moneda estable y evitar déficit presupuestarios, en otras palabras, lograr el equilibrio fiscal, impulsó para todos los países el método neoliberal como doctrina. Sin embargo este neoliberalismo a ultranza no ha servido de mucho y después de dos décadas de mercado libre parece haberse abierto todavía más la brecha entre países ricos y pobres y para colmo de males la tan “ cacareada” globalización, con todos los elementos que la misma conlleva, tales como la revolución digital y el escaso acceso de los más pobres a la sociedad de la información, amenaza con hacer de este instrumento una barrera infranqueable para el Tercer Mundo en lugar de estrechar las diferencias. "La globalización tiene que abrirse paso como elemento indispensable para el desarrollo y no para agrandar las diferencias con los más pobres por una falsa concepción del progreso", en palabras de Don Antonio María Rouco. Si bien la globalización está demostrando sus efectos positivos en las economías en vías de desarrollo, no sucede así en aquellas que se encuentran más desfavorecidas. En términos geográficos reales, ha elevado el nivel de vida de los países costeros de Asia, pero no ha alcanzado a los países montañosos de los Andes, o al interior de Asia o de África.
Pero a pesar de sus limitaciones sólo el empuje de la economía de mercado, cuyo máximo exponente es la globalización, puede ser capaz de aliviar la pobreza de estos países pues no parece que vaya a surgir ningún sistema que sea capaz de suplantar al capitalismo con ventaja. Siguiendo a Jean Francois Revel “sólo la democracia y el mercado tienen la llave para salir tanto del consumo como del subdesarrollo “.
No obstante la esencia misma del capitalismo, que no es otra que el crecimiento, se ha visto fuertemente contestada en los últimos años. Han surgido así corrientes económicas partidarias de frenar el crecimiento para no deteriorar el medio ambiente así como aquellas otras, cada vez más en boga que consideran que el crecimiento no aporta la felicidad. En esta línea Andrew Oswald, de la Universidad de Warwick, sostiene que hoy en día, pruebas estadísticas y científicas demuestran que el crecimiento económico no hace más feliz a un país.
Sin embargo todas estas corrientes se ven refutadas por aquellos economistas que consideran que sólo las economías en crecimiento pueden mantener el medio ambiente y proteger el bienestar y que en cambio las economías estacionarias terminarán con el entorno ecológico y con las protecciones sociales. En esta línea de pensamiento Andreu Mas Colell en su “Elogio al crecimiento “, se hace eco de los peligros que corre un continente como Europa, cuyos ciudadanos no perciben el crecimiento como un objetivo cultural, quizás por el modelo social alcanzado, a diferencia de lo que sucede en los Estados Unidos de América.
Pero muchos economistas consideran en la actualidad que no existe un modelo de globalización, sino que la misma no es más que un término moderno especialmente usado para describir los cambios en las sociedades y en la economía mundial y cuya finalidad es proporcionar un incremento sustancial en el comercio internacional y en el ámbito cultural. En efecto el término fue utilizado por vez primera en 1985 por Theodore Levitt en The globalization of markets, para describir las transformaciones que venía sufriendo la economía internacional desde mediados de los 60. Sin embargo, es a raíz de la caída del Muro de Berlín, donde alcanza su apogeo. Para muchos lo único que representa es la asignación de un nuevo nombre a lo que siempre se ha llamado internacionalización, pero con la entrada en acción de unos nuevos protagonistas llamados multinacionales, que si bien existían adoptan modalidades distintas.
En este nuevo escenario, la condición de los pobres ha mejorado algo pero no de forma significativa y para nada ha alcanzado las expectativas que con la globalización se esperaban. Incluso se puede afirmar que ha incrementado las desigualdades existentes. Para muchos la globalización no constituye un instrumento apropiado, en tanto en cuanto, es un privilegio del que no pueden disfrutar más de 4.000 millones de personas. Pero a sensu contrario, es un camino que “asusta” al Primer Mundo que incluso en fechas recientes se ha planteado la posibilidad de volver al proteccionismo para reducir los efectos según ellos “devastadores “ que las economías emergentes están teniendo sobre las del Primer Mundo. ¿Cómo podemos estar hablando de ayuda al desarrollo, de la posibilidad única en la historia de erradicar la miseria, cuando Occidente teme el potencial de algunas economías de países en vías de desarrollo? Hay aquí una contradicción interna que necesita ser aclarada.
Desde la perspectiva del Tercer Mundo la globalización se ha convertido en el principal punto de referencia del tiempo presente y en la última fase del capitalismo. Su impacto en las economías emergentes, hacen de la misma un elemento clave para discernir las posibilidades que la misma puede aportar al desarrollo. Se corre el peligro de incrementar la marginación no sólo entre las naciones sino también en el interior de las mismas. Se está produciendo y esto ya es un hecho real un empeoramiento de la crisis de la deuda externa, de vacío tecnológico y lo que es peor de un intercambio desigual de recursos y productos.
A modo de conclusión.
Puede afirmarse que si la globalización acarrea consecuencias negativas éstas son mucho más acusadas en los países pobres, los cuales ven aumentada su dependencia por su déficit estructural tecnológico. También en el Primer Mundo los efectos se han hecho sentir y se ha producido un aumento de suburbios y una mayor dualización de la sociedad urbana.
Para que la globalización tenga ventajas para todos y deje de acrecentar las desigualdades, para que la globalización pueda convertirse en un instrumento de verdadera ayuda al desarrollo, en suma para mejorar la globalización, se va a necesitar ante todo fomentar un comercio más justo y probablemente y a pesar de la impopularidad que ello acarree en Occidente, utilizar la tasa Tobin para que grave con un impuesto bajo, del orden del 0,10% cada transacción financiera, penalizando así los movimientos especulativos, e invirtiendo estas cantidades en el desarrollo de países emergentes y habría asimismo que flexibilizar los flujos migratorios: igual que Europa emigró durante los pasados siglos sería justo que el Primer Mundo permitiese la llegada de los ciudadanos de las naciones más desfavorecidas. Ello no significa fomentar la migración masiva, como algún gobierno de forma consciente o inconsciente ha hecho, ya que los problemas deben solucionarse en los lugares de origen y no en los países del Primer Mundo.
Se ha llegado a afirmar que la globalización crea más ilusiones y retos que los problemas que resuelve. Se ha llegado incluso a plantear los efectos sumamente negativos que la misma acarrea en el ámbito medioambiental.
Sin embargo de todo es absurdo cuestionar la globalización: la globalización está aquí y es un fenómeno imparable. Lo único que debemos pedir es que sus ventajas se apliquen cada vez más al Tercer Mundo para que pueda convertirse en un eficaz instrumento de ayuda al desarrollo (5) al tiempo que se vean limitados sus inconvenientes.
2.- SEGURIDAD JURÍDICA
No podíamos abordar el tema de la lucha contra la pobreza sin adentrarnos en el terreno jurídico y sus siempre estrechas relaciones con el mundo económico. La necesidad de dar equilibrio al Tercer Mundo es algo ya incuestionable y esta convicción ha trascendido al plano del Derecho. Si las ayudas financieras son claves no menos lo son sus entronques con la seguridad jurídica. Cada vez más son las voces autorizadas que sitúan al mismo nivel la importancia financiera que la jurídica a la hora de intentar ayudar al Tercer Mundo a salir de la situación en la que se encuentra. En efecto, para ya muchos autores la clave de la cuestión debe buscarse en el respeto por la propiedad: si queremos realmente ayudar a los más desfavorecidos debemos empezar respetando su propiedad puesto que los ricos la tienen asegurada tanto jurídica como económicamente mientras los pobres del Tercer Mundo no gozan de este “privilegio”. En esta línea el presidente del Instituto para la Libertad y la Democracia, Hernando de Soto, peruano nacido en Arequipa, ha sido el máximo defensor de estas tesis. Después de haber propagado sus ideas por todo el mundo ha conseguido que la seguridad jurídica se convierta en un objetivo de las políticas de desarrollo: entre sus obras destacaríamos “El misterio del capital”, en el que analiza los motivos por los que el capitalismo triunfa en occidente y fracasa en el resto del mundo.
Hernando de Soto concede tal importancia a la seguridad como elemento motor del desarrollo que analiza la pag.26…………confianza como base de todo proceso.
La tesis de Hernando de Soto se fundamenta en la cantidad de funciones que la propiedad puede alcanzar según la nación en la que se halle. A modo de ejemplo, una vivienda en USA puede cumplir hasta 100 funciones, tales como conseguir un préstamo hipotecario o servir de garantía para la emisión de bonos en el mercado internacional. En este mismo país sin ir más lejos vemos que es la pequeña y mediana empresa la que recibe el 85% de su crédito de las hipotecas que provienen de las viviendas. Pero no es la vivienda la que obliga sino el contrato, el documento que la sustenta. Pues bien en las economías pobres se carece de esta representación legal.
Un caso esclarecedor del valor que puede llegar a alcanzar un bien si está correctamente documentado lo constituye, si queremos situarnos en un caso español por ser más conocido, la compra que Telefónica España realizó de su homóloga en Perú. La compañía telefónica peruana tenía un valor de capitalización bursátil en la bolsa de Lima cuando se inició su privatización de cerca de 3 millones de dólares. Sin embargo no encontraba compradores porque carecía de títulos de propiedad o certificaciones. El Estado peruano invirtió más de 30 millones de dólares en dotarla de un derecho de propiedad que fuese inteligible a los inversores potenciales. Este proceso, con una duración de tres años se saldó con que en el momento de salir a subasta, Telefónica España pagó no los 53 millones de dólares previstos sino la que se consideró escalofriante cifra de 2.000 millones de dólares, 37 veces el valor original de la empresa, lo que incluso hizo pensar a más de uno en posibles irregularidades. El tiempo dio la razón a los responsables de Telefónica España pues su filial peruana sigue siendo una de las más rentables y todo ello gracias a la seguridad jurídica que había alcanzado mediante los títulos que representaban su valor real. Este ejemplo así como otros que podríamos ir analizando, nos llevan a comprobar que allí donde no hay títulos de propiedad los valores de las cosas son mínimos. Siguiendo a los economistas clásicos el título de propiedad no sólo crea seguridad sino capital. Tanto Karl Marx como Adam Smith fueron muy claros: el capital no es dinero sino esencialmente el valor potencial que tienen las cosas para iniciar nuevas causas. Una idea metafísica se convirtió en un ideario económico.
Al defender la propiedad no estamos defendiendo tesis conservadoras sino sumamente progresistas.
En esta línea de razonamiento los gobiernos socialdemócratas ya se han percatado de ello. No así los radicales que pueden estrellarse estrepitosamente en algunos lugares del planeta, como en Sudamérica sin ir más lejos y en algunos países de la antigua Europa del Este que debido a la falta de reglas y controles han visto como sus riquezas caían en manos de las mafias.
Veamos el ejemplo egipcio estudiado por el Instituto Libertad y Democracia. Según éste los pobres en Egipto habrían acumulado activos por el asombroso valor de 241.000 millones de dólares lo que significa 55 veces la inversión extranjera en este país, 70 veces toda la ayuda exterior recibida por el país desde la época de Napoleón, 35 veces el valor de la Bolsa del país, 40 veces el valor de todos los préstamos concedidos por el Banco Mundial.
Pues bien todos estos activos, a pesar de su cuantía son en su mayor parte inservibles e improductivos por el hecho de no estar titulizados oficialmente. Un simple título de propiedad multiplicaría por mil el valor potencial de las propiedades, integraría en el sistema de libre mercado a sus titulares y acrecentaría los activos en circulación, en el caso de Egipto en 241.000 millones de dólares. Todos estos activos, hoy inoperantes en el mundo, introducidos en el tráfico conseguirían, gracias al valor de la propiedad formal, mejorar la situación de millones de personas en nuestro plantea. El problema radica en conseguir titulizar todas estas propiedades, muchas de las cuales, en palabras de Hernando de Soto, son sólo conocidas por “los perros que las guardan y ladran cuando su verdadero propietario es amenazado”. Pensemos que una extensiva encuesta en Perú demostró que existían hasta 20 títulos de propiedad por terreno. En el caso de Perú lo que faltan no son títulos sino buenos títulos que generen confianza y un derecho que los ampare. Para ello es necesario que el título represente un verdadero valor económico. ¿Y cómo se mide este valor económico? Pues fundamentalmente por el potencial de transmisibilidad del mismo, así como por su facilidad para poder servir de garantía ante cualquier obligación, lo que significa que los contratos que sustentan estas obligaciones sean fácilmente ejecutables. En Occidente no somos todavía conscientes de lo que significa para un pobre, tener un título que le asegure la propiedad de aquella tierra que durante décadas ha pertenecido a sus antepasados..
A juicio del Instituto Democracia y Libertad el valor de los activos de los pobres en todo el planeta ascendería a 10000 trillones de dólares. Si esta cifra es exagerada o por el contrario se queda corta no nos compete a nosotros decidirlo pero si nos incumbe comprobar el valor de la seguridad jurídica en todas sus facetas. A veces resulta sorprendente comprobar que incluso los mismos abogados no hayan sido conscientes de este fenómeno, pero tampoco los economistas se han dado cuenta del valor del Derecho. Lo que necesitamos es que como en tantos otros terrenos de la vida, Derecho y Economía vayan la mano. Pensemos que en la mayor parte del mundo el trabajo se desarrolla fundamentalmente en el seno de microempresas pero que en realidad de lo que realmente se trata son de grupos familiares, lo cual significa que son muchas las personas que trabajan ilegalmente. Todos aquellos que pertenecen al Tercer Mundo saben lo difícil que es crear una cultura del trabajo en la que los individuos sean eficientes.
A la vista de todas estas consideraciones no nos queda más remedio que preguntarnos porque las grandes instituciones internacionales, conocedoras de estos hechos no dedican más esfuerzos a la inversión en garantías jurídicas. ¿Por qué el Banco Mundial o el Fondo Monetario no se esfuerzan en que la seguridad jurídica pase a ser prioritaria? Probablemente se escudarán en la falta de confianza política y en la corrupción existente en gran parte de estos países. Sin embargo la verdadera respuesta habría que buscarla en la falta de memoria. Si, el Primer Mundo ha olvidado o no quiere enseñar como se produjo su crecimiento y aquellos que podrían hacerlo, bien sea los clásicos o Locke, dejaron de existir hace muchos años. Occidente tiene que concienciarse que sólo con la ayuda económica, que sólo con la inversión extranjera no se puede combatir la pobreza: Occidente tiene que enseñarle al Tercer Mundo que la propiedad es algo de tal valor, que significa el punto de partida, el primer ladrillo del edificio del Derecho y por tanto del crecimiento. Hay que ser conscientes de que son muchas las clases de Derecho, todas ellas importantes pero el punto de partida de todos ellos es la propiedad y por una razón muy sencilla, porque el único bien con el que cuentan los pobres es con un pedazo de tierra. Los grandes líderes del mundo así lo han comprendido y desde el “Che” Guevara hasta Mao Tse Tung, pasando por Gorbachov o Willy Brandt, todos ellos se han percatado que la manera de tener a los pobres de su lado era regalándoles propiedades. Otra cosa es que a posteriori se las mantuviesen.
Tampoco andan tan desencaminados los responsables del Banco Mundial y del FMI cuando aseguran que gran parte de la problemática para conseguir títulos de propiedad reside en la corrupción, puesto que la misma tiene un entronque muy cercano con la propiedad: corrupción o ausencia del imperio de la ley vienen a ser lo mismo y esta compra del Derecho es una constante en el Tercer Mundo. La ausencia de orden da lugar a estas situaciones e impide el desarrollo de muchas de estas economías: pensemos que Argentina, sin ser un país particularmente corrupto tenía el mismo producto interno per cápita que España en 1978, año en el que solicitábamos nuestro ingreso en la Comunidad Económica Europea y sin embargo tres décadas más tarde España ha multiplicado su renta per cápita por cuatro y es tierra de acogida para muchos argentinos. El fenómeno de la corrupción es un síntoma del desgobierno en el que se halla el Tercer Mundo y todos los países ex - comunistas, y afecta a 5.000 millones de personas, curiosamente una cifra similar a la de los pobres que pueblan la faz de la tierra.
La propiedad adquiere tal valor cuando se intenta abordarla como instrumento esencial de lucha contra la pobreza, que recientemente, el hasta hace poco Presidente de la Federal Reserve, Alan Greenspan aseguraba que la única forma con la que él contaba para analizar la liquidez del sistema era examinar las Bolsas de valores y ver el intercambio que en las mismas se originaba. Pero este hecho sólo se puede conseguir, como todos sabemos, a través de títulos de propiedad representados de una u otra manera: en otras palabras el título de propiedad también nos dice cuanta liquidez requiere el mercado. En los países en vías de desarrollo nos encontramos en general con situaciones deflacionarias pero casi nunca somos capaces de predecir cuanta liquidez se necesita, dado que no tenemos con que medirla. La experiencia empieza ya a demostrar que el mayor número de hipotecas en estas economías tiene lugar cuando los pobres acceden a un título de propiedad inyectando de esta forma más liquidez al sistema (este fenómeno es también perfectamente contrastable en Occidente).
Debemos agradecer también al Instituto Libertad y Democracia que nos recuerde algo que a veces las sociedades occidentales hemos olvidado: la importancia que para la economía de un país representan los sistemas de transmisión de la propiedad. En efecto, se puede afirmar que el desarrollo económico del mundo occidental se produjo realmente en la Edad Media, cuando una serie de ciudadanos que se libran del feudalismo van creando riqueza: estos individuos observaron que necesitaban para su actividad un Derecho de la contratación, y así nació el germen del que sería el Derecho Mercantil con la letra de cambio y los contratos mercantiles convirtiéndose el contrato en el motor que movió el desarrollo económico occidental. Por ello es indudable el potencial de la propiedad si está bien titulada, si es segura y si es susceptible de tráfico de negocio, y sobre todo si puede servir como garantía para obtener financiación para otras actividades. De ahí que el derecho a la propiedad no deba tener sólo un valor estático sino también dinámico: en los países subdesarrollados se trataría no sólo de saber que “mi casa es mía y nadie puede arrebatármela sino también de que pueda ponerla en circulación, de que pueda venderla, de que como hemos ya visto pueda contratar sobre ella”. En pocas palabras la contratación debe ser un elemento clave a la hora de desarrollar una economía y para ello la economía deberá funcionar con títulos legalmente emitidos e inscritos, lo que significa que son imprescindibles las características que establece la Unión Internacional del Notariado Latino-Germánico, que engloba nada más y nada menos, que a los dos tercios de la población mundial y que sería conveniente que sirviese para impulsar el desarrollo en las economías subdesarrolladas.
Afortunadamente son ya muchos los países que están dándose cuenta de la importancia de lo que decimos y es por ello que uno los instrumentos más fructíferos de la ayuda lo esté constituyendo el microcrédito garantizado como resultado de incrementarse los títulos de propiedad, motivo por el cual no deben oponerse microcrédito y seguridad jurídica como medios de combatir la pobreza sino que deben complementarse e ir de la mano.
3.MICROFINANCIACIÓN
“Si una empresa no está bien financiada , tanto desde el punto de vista de la liquidez y la solvencia como de la rentabilidad, la empresa acabará hundiéndose, haciendo inútiles los éxitos logrados en otros aspectos”: Estas palabras pronunciadas en el año 2004 por Rafael Termes, insigne economista y Académico, son perfectamente adaptables a cualquier escenario económico y este ha sido el gran éxito de Yunus al intentar combatir la miseria utilizando la financiación como elemento fundamental.
Hasta hace relativamente poco tiempo se pensaba que el sistema financiero seguía al empresarial, canalizando hacia la inversión, la financiación originada por el ahorro de las familias. La famosa frase “el sistema financiero es la criada de la industria” ha sido el lema de muchos economistas y empresarios a lo largo de la historia. Tuvimos que esperar a la llegada del no siempre bien reconocido economista y sin embargo genial Joseph A. Schumpeter, para descubrir que un buen sistema financiero espolea la innovación tecnológica, identificando y financiando a los empresarios capaces de innovar con éxito en el producto y en el proceso de producción. Más recientemente, y en esta misma línea, los trabajos de Ross Levine, de la Universidad de Minessota. Los mismos economistas han llegado a la conclusión que existe una clara correlación positiva entre la rapidez del crecimiento económico y determinados indicadores del sistema financieros entre los que destacan el tamaño. Todo ello ha llevado al convencimiento de que la microfinanciación tiene que jugar un papel clave a la hora de luchar contra la pobreza y por ello la Cumbre Global de Microcrédito de 2006 se ha fijado como metas:
1. Trabajar para asegurar que 175 millones de las familias entre las más pobres del mundo, especialmente las mujeres de esas familias, estén recibiendo créditos para autoempleo y otros servicios financieros y empresariales para fines del año 2015. (Con un promedio de cinco individuos por familia, esto afectará y por tanto beneficiará a 875 millones de personas).
2. Trabajar para asegurar que los ingresos de 100 millones de las familias mas pobres del mundo asciendan de menos de US $ 1 diario, ajustado a la paridad del poder adquisitivo (PPA), a más de US $1 diario ajustado a la PPA para fines del año 2015. Con un promedio de cinco individuos por familia, esto significará que mas de 500 millones de personas habrán aumentado sus ingresos por encima de un dólar diario completando así una de las Metas de Desarrollo del Milenio, como es la de reducir a la mitad la pobreza absoluta.
a/Introducción
Iniciemos esta primera aproximación al ya apasionante mundo del Microcrédito recogiendo las palabras de Amartya Sen, Profesor de la Universidad de Harvard y Premio Nóbel de Economía en 1998: “El movimiento microfinanciero está trayendo esperanza, prosperidad y progreso a muchas de las personas más pobres del mundo”. En la actualidad, alrededor de 900 instituciones entre bancos, ONG y otros tipos de organismos conceden microcréditos siendo la media de los préstamos de 200 dólares y el índice de devolución a nivel mundial del 95%. Ante estos datos y ante la proliferación de la microfinanciación en todo el planeta debemos preguntarnos a qué llamamos realmente microcrédito. Rara es la persona del Primer Mundo, y no sólo los economistas, que hablan de ellos y sin embargo pocos son los que realmente pueden imaginar que sólo el Grameen Bank reparte diariamente un millón y medio de dólares.
La palabra microcrédito no existía antes de 1970 pero en la actualidad muchos la utilizan para referirse a créditos al consumo, a préstamos agrícolas, a préstamos a cooperativas, etc. Por ello sería bueno en un primer momento determinar a que clase de microcrédito nos estamos refiriendo, pues no deberemos hablar de la misma forma al tratarlos en el mundo occidental que en el Tercer Mundo, cuna del microcrédito .Según la definición adoptada en la Conferencia Internacional sobre microcréditos que tuvo lugar en Washington en Febrero de 1997: ” los microcréditos son programas de concesión de pequeños créditos a los más necesitados de entre los pobres para que éstos puedan poner en marcha pequeños negocios que generen ingresos con los que mejorar su nivel de vida y el de sus familias “ En términos generales, se trata de una herramienta para reducir las diferencias en el acceso a los recursos financieros y como consecuencia para alcanzar mejores condiciones de vida para los más pobres de la sociedad. El objetivo es hacer llegar el dinero, en condiciones muy favorables a pequeños emprendedores de los sectores sociales más desfavorecidos. La idea central que encierran los microcréditos es, que en lugar de prestar millones para realizar grandes inversiones en infraestructuras para expandir una gran empresa, se concedan pequeños préstamos a los más necesitados, con el único fin de ayudarles a salir del círculo vicioso de la pobreza. De esta manera, en palabras de Maricruz Lacalle Calderón, “ayudando a miles de pequeños microempresarios a crear su propio negocio, a crear nuevos puestos de trabajo y a incrementar sus ingresos, se puede romper el círculo en el que viven millones de personas pobres y por tanto llegar a modificar las cifras actuales de pobreza”. Según palabras de Yunus el marco conceptual en el que descansa la efectividad de los microcréditos es el siguiente:”el contexto, la situación de pobreza en la que se encuentran los más desfavorecidos, les hace parecer inútiles y sin ninguna iniciativa, pero esto en realidad no es cierto. Si a estos seres se les proporciona crédito, utilizarán sus habilidades innatas para poner en marcha algún pequeño negocio con el que incrementar su nivel de ingresos. Se trata de verdaderos artistas en la tarea de sobrevivir” (1996).
Fijémonos en el que ha sido considerado hasta la fecha el microcrédito clásico o Grameencrédito y cuyo impulsor ha sido sin lugar a dudas Yunus. Antes un breve recordatorio de la trayectoria de este bengalí, nacido en 1940 en Chittagong, el mayor puerto de Bangladesh con más de 4 millones de habitantes. Tercero de 14 hermanos estudió en la Universidad de la ciudad que le vio nacer y logró una beca Fulbright que le permitió estudiar Economía en la Universidad Vanderbilt. En 1972 se convierte con 32 años en el director del departamento de Economía de Chittagong y dos años más tarde cuando la hambruna se apodera del país, descubre que todas las teorías económicas que imparte se alejan cada vez más de la realidad, motivo por el cual decide iniciar sus experimentos económicos en Jobra, aldea cercana al lugar donde se ubica la Universidad. Para ello se impregna de la problemática de los habitantes de la zona. ¡Qué paralelismo tan sorpredente con la tarea emprendida 100 años antes por Alfred Marshall en la vieja Europa!
En palabras de Yunus “ las personas pobres le enseñaron una economía completamente nueva” y se dedicó a estudiar todos los problemas que les afectaban. Buscó soluciones, algunas fracasaron, las más, pero una no sólo funcionó sino que constituyó un punto de partida para la industria artesanal: se trataba de de ofrecer préstamos destinados al autoempleo. Este programa que ha prestado servicio a más de 5 millones de personas en su país ha sido luego adaptado a más de cincuenta países en los cinco continentes.
¿Qué cabe pues entender por Grameencrédito o microcrédito clásico? ¿Cuáles son sus características que le han convertido ya en un instrumento revolucionario?
1. Se entiende el crédito como un derecho humano.
2. Tiene como objetivo ayudar a las FAMILIAS a salir de la pobreza y para ello concede un rol clave, a las mujeres que no sólo constituyen el núcleo de las mismas, sino que además representan una de las bolsas de pobreza más importantes en todo el mundo.
3. Su elemento más característico es que su concesión no necesita de ningún tipo de garantía.
4. Su concesión tiene como objetivo crear autoempleo y facilitar viviendas a las personas pobres (¡qué no hace una madre para conseguir un alojamiento digno para sus hijos!). Su finalidad no es en ningún caso el consumo.
5. Renuncia a la metodología de la banca convencional pues la solvencia no debe ser el argumento básico en las concesiones
6. Característica revolucionaria consiste en el hecho de que no son los pobres los que solicitan el préstamo sino el banco el que lo ofrece, el que busca “al pobre”.
7. Se considera prioritario que sean conjuntos de prestatarios los beneficiarios y no sólo uno pues de esta forma se estimula la devolución y se mitiga el riesgo de impago.
8. Si un préstamo era devuelto automáticamente un siguiente préstamo era concedido, así como el hecho de que más de un préstamo podía ser contratado al mismo tiempo.
9. Los préstamos deben ser siempre devueltos en plazos o cuotas extremadamente cortos: hablamos de una periodicidad quincenal o incluso semanal.
10. Los préstamos suelen ir acompañados de programas de ahorro con lo que se facilita unas mayores posibilidades para acceder a la vivienda.
11. Generalmente estos préstamos se conceden a través de organizaciones sin ánimo de lucro o de instituciones cuyos propietarios son los propios prestatarios lo que constituye otra idea revolucionaria. En caso de tratarse de entidades convencionales, llámese instituciones financieras, se intenta que el tipo de interés se ajuste a un nivel que no afecte a la sostenibilidad del programa pero sin primar la rentabilidad de los inversores. Son ya algunas las entidades financieras de nuestro país, que no sólo conceden programas de micro financiación en España sino también en el Tercer Mundo, entre las que cabe destacar la Obra Social de la Caixa .
12. Asimismo se concede una elevada prioridad a la construcción de capital social.
En resumen se basa en la premisa de que las personas pobres tienen habilidades que han sido infrautilizadas: lo que hace que los pobres sean pobres no es la ausencia de dichas aptitudes. Yunus llega a afirmar que los pobres no crean la pobreza sino que los responsables de la misma son las instituciones y las políticas que los rodean.
b/El microcrédito como elemento clave de ayuda al desarrollo
Actualmente, según el último informe de la Cumbre Mundial del Microcrédito, cerca de 60 millones de las familias más pobres en todo el mundo han recibido microcréditos a finales del 2003 y han podido mejorar su nivel de bienestar y el de sus familias. El crecimiento en el número total de familias pobres beneficiadas es absolutamente prodigioso.
c/Mujer y microcrédito
“La pobreza tiene nombre de mujer”. Esta frase que para algunos puede llegar a parecer exagerada no es ya sólo una realidad absolutamente verificada no sólo en el Tercer Mundo, con especial incidencia en los países musulmanes, sino también en la sociedad occidental.
Efectivamente, si bien en términos relativos los niveles de pobreza en el mundo se han reducido levemente, al estudiar lo que hoy se ha dado por denominar denomina “pobreza de género”, nos damos cuenta que la tendencia cambia. Según las Naciones Unidas “ el número de mujeres que actualmente viven en la pobreza es mayor que el de los hombres y esta disparidad no ha cesado de aumentar en la última década”. Hoy se habla de “feminización de la pobreza”.
La forma en que los microcréditos están organizados ha permitido capacitar a muchas mujeres para mejorar sus recursos financieros, para poner en marcha actividades generadoras de ingresos y para tener acceso a más información y conocer mejor sus derechos. En general han conseguido fortalecer las relaciones entre las mujeres de manera que hoy en muchos lugares del mundo su opinión tiene más fuerza que hace 10 años.
En términos macroeconómicos, una mayor inversión en la mujer incrementa las tasas de rentabilidad económica permitiendo el desplazamiento desde actividades mal remuneradas y de baja productividad hacia otras de más alto valor económico. Además de estos resultados se conseguirán aumentos en los niveles de productividad.
En la actualidad existen ya pruebas irrefutables según las cuales obstaculizar la inversión en la educación de las mujeres frena el desarrollo económico. Según una investigación del Banco Mundial realizado por Dollar y Gotti (1999) un incremento del 1% en la tasa de matriculación secundaria de las niñas provoca un aumento del 0,3% en la tasa de crecimiento económico del país : “ la educación contribuye a una mejor salud y una mejor educación incrementa la productividad que conduce al crecimiento económico”.
Finalmente se ha descubierto que la tasa de devolución de los créditos es muy superior en el ámbito femenino. El motivo por el que los impagados es prácticamente inexistente entre las mujeres probablemente habría que buscarlo en el terreno de lo psicológico y fundamentalmente en las diferencias intrínsecas existentes entre el hombre y la mujer a la hora de contemplar la conservación de la familia.
d/El microcrédito en el Primer Mundo
Son muchas las circunstancias que han originado que la microfinanciación se esté imponiendo en el Primer Mundo y sin lugar a dudas los focos de pobreza que han aparecido en las economías occidentales, originados en gran medida por el fenómeno nuevo para Europa no así para América, conocido como inmigración, son las responsables de que las entidades financieras estén destinando cada vez más un mayor volumen de recursos a mitigar la que se ha venido en calificar pobreza occidental, la otra pobreza, la nueva pobreza.
¿Por qué se dice que la pobreza occidental es especial? No es sólo ya un problema estadístico sino también conceptual pues en Occidente se distingue entre pobreza absoluta y pobreza relativa lo cual ha provocado una enorme confusión. Sin ir más lejos la Unión Europea ha optado por un criterio de tipo relativo, definiendo como población pobre “ aquellos individuos, familias y grupos de personas cuyos recursos materiales y sociales son tan escasos que están excluidos de los modos de vida mínimos aceptables en el Estado en el que viven”.
Otro de los problemas con los que nos encontramos a la hora de definir la pobreza occidental radica en la facilidad existente a la hora de confundir, superponer o utilizar indistintamente los términos de pobreza y desigualdad: mientras la desigualdad hace referencia a la distancia entre los miembros de una sociedad, la pobreza lo hace a la insatisfacción de las necesidades básicas de una parte de las mismas. LA POBREZA ES UNA DE LAS MANIFESTACIONES DE LA DESIGUALDAD SOCIAL, QUIZÁS LA MAS ABSOLUTA Y EXTREMA DE TODAS.
Para la temática en la que nos hallamos debemos prestar una especial atención a la “exclusión” ejercida sobre las personas que además de ser pobres o en riesgo de serlo no pueden acceder a los recursos financieros.
Afortunadamente las sociedades occidentales han tomado conciencia del hecho que los grupos excluidos no dejan de crecer y ha surgido la necesidad de intentar identificar a que sectores se están ampliando: desempleados de larga duración o de forma reiterada, asalariados con contratos precarios, trabajadores agrícolas sin tierra, obreros no cualificados, analfabetos y personas escasamente formadas, deficientes físicos y psíquicos, padres y madres sin cónyuge, niños que trabajan, mujeres, inmigrantes, refugiados, miembros de minorías raciales, religiosas y étnicas,…el abanico puede ampliarse sin parar y resulta imposible definir a los excluidos por un solo criterio.
Si nos centramos en el fenómeno de la inmigración, sin lugar a dudas uno de los focos de la nueva pobreza en el primer Mundo, observaremos sin embargo que la misma puede ser también un elemento motor de desarrollo para muchos países subdesarrollados. En efecto ya se puede afirmar que las remesas de inmigrantes reducen la pobreza en los países de origen. Comparadas con otros movimientos de capitales hacia los países en desarrollo, las remesas de inmigrantes no alcanzan el volumen de las inversiones directas (equivaldrían al 87,5% de ellas), pero triplican la ayuda pública al desarrollo. Además constituyen una fuente de ayuda muy estable, que a diferencia de otras no depende de la coyuntura, y que sobre todo no deja de aumentar. A mayor nivel de subdesarrollo del país de origen y mayor el nivel de la emigración más importancia adquieren estas remesas en relación a su PIB nacional. Es claro que las transferencias de capital de los emigrantes contribuyen a mejorar el bienestar de los familiares que han quedado en la tierra natal y constituyen una fuente de renta importante para familias de nivel de ingresos bajo o medio. Más discutible puede parecer la afirmación de que pueden ser consideradas como instrumento de desarrollo del país pues si crean una demanda superior a la capacidad de respuesta de esta economía pueden tener un efecto inflacionista. En este sentido países como Egipto han visto como se disparaban los precios de los terrenos agrícolas. En la misma línea de repercusiones negativas habría que considerar el hecho de que la emigración de personas en edad activa crea una dependencia en los beneficiarios que se acostumbran a disponer del dinero que les es transferido. A pesar de ello preferimos quedarnos con los efectos positivos: influencias directas sobre estas economías tales como la compensación de déficit de la balanza de pagos, el aumento de la disponibilidad de divisas, e indirectas pues desbloquean ingresos para inversiones y tienen un efecto multiplicador sobre los gastos de consumo. Esta consideraciones nos llevan una vez más a considerar que la pobreza en el Primer Mundo debe ser combatida al menos por un doble motivo : éticamente, porque el ser humano no puede admitir que persista en sociedades que han alcanzado tales cotas de bienestar y porque es la forma de ayudar a salir del subdesarrollo a muchas economías cuando se centra en las cada vez mayores bolsas de inmigrantes.
A pesar de todas estas reflexiones a fecha de hoy sólo dos países Francia y Estados Unidos gozan de una ley especial que regule el microcrédito. Es de esperar que en breve sean muchas las legislaciones que se acojan a estas iniciativas dado el éxito que la microfinanciación está alcanzando en el mundo occidental: Sobre una muestra de 850 clientes, después de 17 meses transcurridos desde la concesión del primer préstamo, y en la mayor parte incluyendo un segundo préstamo posterior, los ingresos de estas personas se habían incrementado entre un 38% y un 54% de media. Pero todavía más sorprendente si se analiza dentro de los 850 un subgrupo de 312 con tres o más préstamos nos encontramos con que sus negocios habían superado el millón de dólares. El aspecto negativo se situaría en la escasa creación de empleo que estas iniciativas han supuesto, debido a la gran influencia del entorno familiar en todos estos proyectos.
Debemos ahora plantear algún tipo de metodología que nos ayude a explorar y a abrir nuevos caminos a las posibles puestas en marcha de programas futuros de microfinanciación en nuestras sociedades porque paradójicamente siguen siendo muy escasos.
1.- El entorno urbano.
2.- La disponibilidad de capital que poder prestar. La conciencia ciudadana será clave y en esta línea los bancos comerciales y fundamentalmente las Cajas de Ahorro tienen que jugar el papel determinante para que el microcrédito sea una realidad en el Primer Mundo: qué maravilla sería comprobar que se abren ventanillas para esta clase de servicios siempre teniendo presente que deben ser acordes con las necesidades de los más desfavorecidos y de los ciudadanos con bajos ingresos. Lamentablemente la banca privada todavía no muestra el interés que debiera, no así las Cajas de Ahorro con una estructura que se nos presenta como “ideal” para este cometido: el objetivo de las mismas es la propia “Obra Social”, insertada en su misma naturaleza. Quizás sería en este punto aconsejable solicitar de los máximos responsables de estas entidades que publicitasen más y mejor todas estas actividades que en muchas ocasiones no llegan al núcleo de la población: no olvidemos que la publicidad se ha constituido en el nuevo referente de las sociedades opulentas.
3.- Existe otro sector que debería mostrarse interesado en la microfinanciación en el Primer Mundo : se trata del empresarial y más concretamente de la gran empresa. En la actualidad muchas de ellas intervienen en campañas de carácter social debido tanto a sus propias inquietudes como a la constatación de que se trata de una demanda con muy buena acogida por parte de la sociedad en su conjunto.
4.- Los microcréditos pueden ser individuales pero también ofrecidos por grupos o familias : la experiencia está demostrando que una vez más la familia constituye un núcleo integrador con gran potencial también en el ámbito de la empresa. Destaquemos como en todo el mundo, y especialmente como en la tierra en la que hoy nos encontramos las grandes empresas e iniciativas han sido fruto del espíritu y empuje familiar.
En resumen todos los esfuerzos y la generosidad serán pocos por parte de las entidades otorgantes porque de forma que debería resultar inexplicable las bolsas de pobreza no dejan de aumentar en el mundo occidental. Esperemos que el fin de la miseria se produzca también en el seno de las naciones que disfrutan de un mayor nivel de bienestar. Para ello la microfinanciación jugará un papel decisivo siempre que la misma vaya acompañada por la FORMACION (6).
¿Qué está sucediendo en España?
Solo unos datos en 2000 los niveles de pobreza en España en el año 1999 se situaron en torno al 20% de la población total, estimándose que existían aproximadamente 2 millones de hogares en los que vivían cerca de 8 millones de personas bajo el umbral de la pobreza. Si bien estos datos han mejorado no lo han hecho en la forma que cabría esperar después del auge económico vivido por España en los últimos años, y probablemente las causas principales se encontrarían en las cada vez mayores bolsas de inmigración que se forman en nuestro territorio así como en el envejecimiento demográfico de España.
A la vista de estos datos es obvio que cualquier iniciativa tendrá un efecto exponencial enorme y más si nos centramos en el terreno financiero.
NO podemos detenernos en PROGRAMAS DE MICROFINANCIACION EN ESPAÑA, destaquemos unicamente que:
Los principales beneficiarios resultan ser, al igual que en el resto de las sociedades avanzadas, los inmigrantes, los parados y las mujeres. En este sentido pensemos que España es el país de la Unión Europea con mayor tasa de desempleo femenino.
¿Cuáles son las principales actividades puestas en marcha a través de los microcréditos? En general, destacan las actividades relacionados con el sector comercio y de la hostelería.
En cuanto a la distribución geográfica de los microcréditos nos encontramos que casi la tercera parte de los que se conceden se concentra en nuestro país en cuatro Comunidades Autónomas: Madrid, Andalucía, Galicia y Cataluña.
En conclusión durante los últimos cuatro años no sólo se han multiplicado el número de instituciones sino también el número de operaciones realizadas. Hasta hace poco prácticamente nadie en nuestro país había oído hablar de este instrumento. Hoy incluso el Gobierno lo utiliza en su programa de Política Económica para luchar contra el paro, a través del autoempleo y para mejorar las condiciones de vida de las clases más marginadas de la sociedad.
e) Éxito del microcrédito.
Después de varias décadas de implantación de la microfinanciación en el planeta se puede ya afirmar que ha ayudado a numerosas personas a salir de la miseria: ha tenido un efecto generalmente positivo allí donde se ha utilizado. Habrá que ser cautos cuando hablemos de éxito pero de lo que no cabe ninguna duda es que las microfinanzas se encuentran en expansión y constituyen claramente una experiencia y una esperanza de futuro para muchas de las personas de los países pobres (y ricos).
Una crítica a la que no se puede sustraer la microfinanciación es la que se le atribuye cuando se afirma que con la microfinanciación se está haciendo negocio con la pobreza. Para los críticos al microcrédito, si bien el mismo cumple una función importante en tanto en cuanto llega a aquellas capas que no tienen alternativa alguna, no deja de ser un negocio para las esferas más opulentas.
No debe considerarse como una solución única para combatir la pobreza. Según las Naciones Unidas la microfinanciación no es útil con personas que no tienen destreza para los negocios o que carecen de motivación para la actividad empresarial. Por ello la ONU recomienda que los préstamos se proporcionen en un contexto de acceso a la tierra, tecnología apropiada, consejo y otros proyectos. Además existe el riesgo de que los costes adicionales, incluidos gastos administrativos y altos tipos de interés impidan un margen de beneficio aceptable.
A pesar de las críticas , no podemos por menos que congratularnos con este “negocio” que realiza el Banco Grameen y tantos otros bancos dedicados a la microfinanciación en el Tercer Mundo y ya en muchos lugares del Primer Mundo : sin este “negocio “ la población de muchas partes del planeta sólo seguiría teniendo acceso a créditos al 40% de interés……..
(4) El marxismo representó una ilusión política y económica enorme: en primer plano la lucha de clases, la igualdad y el Estado comunista como gran valedor y motor de todo. Esto llevó hasta la caída del muro de Berlín en 1989, a la ruina de la gran mayoría de los países satélites, exceptuando Hungría. La desmotivación del trabajador que seguía ganando lo mismo trabajase bien o mal, rindiera mucho o casi nada, condujo a la demostración de que el sistema no funcionaba. Un experimento humano que duró más de medio siglo.
(5) La belleza de la solidaridad es distinta de la lógica de los negocios. La actitud benevolente con los más necesitados, la generosidad permite realizar obras excelentes. Por ahí no encaminamos al humanismo de la unidad y la solidaridad. Vamos contra el homo homine lupus (el hombre es un lobo para el hombre) y nos dirigimos al omnia munda mundi (todos es limpio para los limpios). Humanizar la sociedad la irá haciendo más habitable y afectiva.
(6) INFORMACION, son datos, cifras, hechos. Mientras que FORMACION es criterio, pautas de conducta bien diseñadas, buscando la mejor actuación posible.
PAPEL DE LA MUJER OCCIDENTAL EN LA LUCHA CONTRA LA MISERIA.
Nada más lejos de nuestras intenciones que convertir “estas reflexiones” en un alegato feminista. Nada más lejos que culpabilizar al entorno masculino de que la lucha contra la miseria no haya sido un objetivo primordial con anterioridad. Nada más lejos que considerar la llegada de la mujer a los puestos de responsabilidad en las distintas esferas de la sociedad como el exclusivo cauce para que la solidaridad se haya consolidado como elemento esencial del mundo civilizado. Sin embargo, queremos mantener la tesis, aún a sabiendas que puede resultar sorpredente, de la necesidad de que la mujer ocupe altas esferas y responsabilidades en la vida económica, hecho que todavía no se ha producido, y menos en nuestro país, para que las empresas tomen una mayor conciencia de la importancia de la ayuda al desarrollo. Ni que decir tiene que la vía no consiste en imponer consejos de administración paritarios por decreto.
Sin llegar a la afirmación de aquel gran empresario y filántropo Andrew Carnegie según la cual “el hombre que muere rico muere desacreditado”, si es cierto que, en los últimos años vivimos en el Primer Mundo una tendencia a la solidaridad desconocida por nuestros antepasados, y probablemente hay que agradecérselo a la incorporación de la mujer al mundo económico. La ya varias veces mencionada mayor fundación privada del mundo, la Fundación Gates, con unos activos de 35 mil millones de dólares, y con unas aportaciones anuales equivalentes al 50% de los beneficios del grupo Microsoft, ha sido impulsada por Melinda Gates.
Una iniciativa absolutamente destacable fue la constitución en 1975 del Banco Mundial de la Mujer (WWB) con sede en Nueva York, que se creó con la finalidad de luchar por el acceso de las mujeres de todo el mundo al sistema económico y en concreto a los préstamos bancarios .En la actualidad el WWB está presente en más de 50 países y su sucursal en España, nacida en 1988, fue la primera en conceder un microcrédito. En palabras de Inger Berggren, Presidenta del Banco Mundial de la Mujer en España, “las mujeres son más democráticas a la hora de dirigir empresas. Apuestan por las personas para aumentar la rentabilidad, han introducido una actitud más flexible y tolerante en la gestión empresarial y han eliminado parte de la agresividad existente en dicho ámbito”.
La mujer del Primer Mundo está consiguiendo que el desarrollo pase a un primer plano, está logrando que la preocupación de los ciudadanos por la solidaridad se refleje en las empresas y sobre todo en la actividad financiera , está obligando a las instituciones económicas occidentales a cambiar sus objetivos empresariales y lo que resulta más innovador, las iniciativas de muchas mujeres del Primer Mundo están haciendo surgir lo que ya se denomina “financiación ética”, cuyo peso en el panorama mundial es aún pequeño, pero que aumenta año tras año. Esta financiación, cuyo objetivo es canalizar los recursos de los ahorradores solidarios hacia inversiones también solidarias está garantizada por comités éticos y auditorías específicas.
El genio femenino, con esta aptitud innata de conocer, comprender y cuidar del prójimo, ha de extender su influjo a las estructuras económicas en su totalidad y en último término al conjunto de la sociedad.
Que mejor broche a este instrumento de la lucha contra la pobreza, no meramente económico pero no por ello menos importante, que recordar a Juan Pablo II quien en la Carta a las Mujeres señala que la aportación de la mujer resulta indispensable para la “ elaboración de una cultura capaz de conciliar razón y sentimiento”, así como para “ la edificación de estructuras económicas y políticas más ricas de humanidad”.
LUCES Y SOMBRAS DEL DESARROLLO
Hoy en día los análisis más optimistas confirman que terminar con la pobreza en el mundo, incluso cuando existiera una voluntad real de hacerlo, sería una tarea tediosamente larga que duraría más de una generación: ¡pocos años para un objetivo tan deseable y que sería apoyado por todas las capas sociales.
QUE cualquier esfuerzo solidario deba pasar por un marco institucional que se desarrolle como fruto del trabajo de distintas legislaturas y que no sea propio de tal o cual gobierno. LA SOLIDARIDAD DEBE TRASPASAR FRONTERAS Y SOBRE TODO PROCESOS ELECTORALES. Debe ser un patrimonio común de la humanidad, fruto del acuerdo político, del control de los ciudadanos y sobre todo de los poderes económicos que mueven el mundo. Hay que mantener controles y calendarios vinculantes a partir de los cuales los Gobiernos deban examinarse. Pensemos, con sus excepciones referidas básicamente al caso italiano, lo bien que funcionaron las Condiciones de convergencia impuestas en el Tratado de Maastricht.
QUE los fondos se canalicen a los más desfavorecidos y fundamentalmente al desarrollo rural para que no se produzcan las grandes migraciones hacia las ciudades con lo que ello implica de flujos de miseria.
QUE se intente condonar la deuda de los países menos adelantados y que se alivie la del resto de los países para que su desarrollo no se vea ahogado.
QUE se cambien las reglas del comercio internacional para que en lugar de imponerse un modelo único que impulse la privatización y mercantilización de todos los bienes y recursos de la vida se permita a las naciones definir su propio modelo de desarrollo. Es de esperar que la reforma total que prepara el Fondo Monetario Internacional, la más importante desde que en 1944 se aprobaron los Acuerdos de Brettón Woods, sirva de aliciente y acicate a muchas de estas economías .En este sentido se pretende que China, que a pesar de su subdesarrollo en términos de renta per cápita, constituye la tercera economía del mundo en cuanto a su PIB, entre a formar parte del “club”.
Todos estos cambios provocados por las nuevas realidades de la escena económica internacional tienen que facilitar el acceso de muchas economías al FMI y que a éste no se le siga acusando de actuar únicamente como banquero de los ricos. Pensemos que Asia acumula cerca de una cuarta parte del Producto Interior Bruto Mundial mientras que su cuota es una tercera parte de lo que le corresponde de acuerdo con este potencial. EEUU parece dispuesto a perder poder frente a China y sin embargo los países europeos no aceptan una pérdida de voto frente a una economía emergente. Cabría preguntarse los motivos que les conducen a adoptar esta posición, dado el carácter siempre de corte más social de las economías europeas: ¿les produce miedo a las economías de la “vieja” Europa la llegada de nuevas potencias económicas? Todo ello provoca que los nuevos parámetros aplicables no hayan sido todavía definidos y que desgraciadamente habrá que esperar a la reunión anual del FMI del 2007 o incluso a la del 2008 para que se produzca una reforma integral del sistema de cuotas.
ES POSIBLE SUPRIMIR A MISERIA. No dejamos de repetir esta afirmación que a pesar de su componente utópico hubiese sido impensable hace unas décadas. ¿Cuáles son las razones para que de repente el mundo occidental haya cambiado de opinión? Probablemente las encontraremos en algunas sociedades que están demostrando que ello es posible, caso de China, así como en algunos personajes que han influido con sus teorías a demostrar la viabilidad de esta meta.
Entre las personas que nos han hecho creer a muchos economistas que la supresión de la pobreza debía dejar de ser un sueño, tenemos que destacar al tantas veces mencionado Hernando de Soto y a todos los economistas dedicados al desarrollo que desempeñan una labor grandiosa.
Entre los más sobresalientes el también citado, Jeffrey Sachs, quien a pesar de su juventud, ha asesorado a numerosos gobiernos con dificultades económicas. Su tesis según la cual la pobreza extrema se debe a una compleja combinación de factores que obligan a cambiar el orden económico global la denomina “economía clínica”: ¿Se verán perjudicadas las economías del Primer Mundo? Todo lo contrario ya que sostiene que ”el fin de la pobreza es el camino más rentable hacia un mundo más próspero y seguro. Invertir en desarrollo es invertir en paz y en seguridad”.
Las propuestas de Sachs no sólo combinan los instrumentos citados a lo largo de estas páginas, sino que además, se centran en buscar lo que él denomina “ victorias rápidas”(quick wins) y que pasan por alcanzar el 0,7% del PIB de los países ricos para ayuda al desarrollo y crear un impuesto del 5% sobre los ingresos de más de 200.000 dólares anuales. El resultado a estas medidas tan contundentes provocaría la liberalización de fondos.
Otra fórmula se basaría en potenciar el comercio de muchas de estas economías. Es inadmisible que a estas alturas haya productos fuertemente subvencionados por los EEUU y por Europa en los que Africa podría ser competitiva :el caso más llamativo es sin lugar a dudas el del algodón, puesto que sólo en Africa occidental más de diez millones de personas viven de este cultivo. Hay que acabar con los subsidios en el Primer Mundo: sólo en la Unión Europea se destinan seis veces más de fondos a subvencionar la agricultura que a ayuda al desarrollo, un primer paso por tanto, sería abolir la ayuda agrícola a la UE: pero todo ello no será suficiente sino se acompañan de infraestructuras que canalicen dicho comercio.
A sensu contrario lo que tampoco puede ser es que las economías emergentes asiáticas, con un exceso de ahorro, en vez de invertir en su propio desarrollo lo destinan casi totalmente a comprar deuda estadounidense en dólares. El caso mas llamativo lo encontramos una vez mas en la economía china que se ha eregido en la primera financiadora del déficit USA. Ello hace que el desarrollo de muchos países se vea frenado y lo que es peor hace que el modelo en el que se encuentra la economía mundial no sea sostenible.
LAS GENERACIONES VENIDERAS NO NOS PERDONARÍAN NO HABER PUESTO TODOS LOS ESFUERZOS PARA ERRADICAR LA MISERIA. Y esta parece ser la máxima de un capitalista absolutamente singular que debe servir de ejemplo al Primer Mundo. Para él “el dinero no es más que una herramienta para hacer cosas”, según las conclusiones del Acta del Premio Príncipe de Asturias del año 2006. Se ha dicho que el matrimonio Gates puede cambiar el mundo dos veces pero que por lo que realmente pasará a la historia será por su labor en la Fundación a favor de los más necesitados más que por ser el padre de Microsoft.
El altruismo del matrimonio Gates, así como la de cada vez un mayor número de empresarios sensibilizados por la pobreza, debería ser un ejemplo para los gobiernos muchas veces condicionados por la obtención de votos y por conseguir consolidarse en el poder.
Efectivamente los donativos constituyen en la actualidad en algunas sociedades avanzadas cantidades ingentes de dinero: sólo en EEUU los donativos particulares representan el 4% de su PIB, mientras que la suma destinada a solidaridad en sus presupuestos no alcanza el 0,2% del mismo. Probablemente el hecho que los mismos constituyan una forma para evitar pagar sumas importantes al fisco ha acrecentado en las últimas fechas esta vía de solidaridad en la economía más rica del mundo. Pero también la forma de ser de los estadounidenses, sumamente individualistas y que no creen que todo el mundo merezca su ayuda y por lo tanto contrarios a entregar el 0,7% del PIB a ayuda al desarrollo. En otras palabras los americanos, y cada vez más habitantes de otras partes del mundo con posibilidades económicas prefieren decidir ellos mismos- y no el Estado-qué hacer con su dinero.
Se puede criticar los motivos que han llevado a numerosos empresarios a constituir fundaciones, y ello suele ser un tema de debate entre la izquierda más radical. Sin embargo que hubiese sido de millones de personas en todo el mundo si John D. Rockefeller no hubiese aportado a su fundación, la primera del género, 450 millones de dólares o en otras palabras la mitad de la fortuna que acumuló a lo largo de su vida empresarial y que equivalía al 0,5% del PIB de Estados Unidos en el momento de su muerte en el año 1937. ¿Cuántos millones de seres humanos se han beneficiado de los trabajos realizados por Howard Florey y Ernst Chaim con la financiación de la mencionada fundación al año siguiente de la muerte de Rockefeller consiguiendo desarrollar el potencial de la penicilina que Alexander Fleming había descubierto la década anterior? ¿Cómo hubiesen podido multiplicarse las cosechas en el sudeste asiático con la introducción de semillas híbridas si la Fundación Rockefeller no hubiese financiado los gastos de investigación del agrónomo Norman Borlaug creando la llamada “revolución verde”? Sobran ejemplos para agradecerle a él y a tantos otros los resultados de su filantropía.
Qué bella palabras las de Jeffrey Sachs según el cual, si sus pronósticos de que la pobreza extrema puede ser erradicada se convierten en realidades “dedicará el resto de sus días a intentar resolver los problemas medioambientales ya que el gran desafío del Siglo XXI será el desarrollo sostenible”. Varios siglos antes Adam Smith ya nos advertía en que “una sociedad en la que la mayor parte de sus miembros son pobres y miserables no puede prosperar ni ser feliz”.
Esperemos que frases tales como la pronunciada hace escasas fechas por el director del FMI Rodrigo Rato según la cual “en América latina las diferencias sociales son de las más altas del mundo y la pobreza no se está reduciendo” nos sirvan a todos de estímulo y sería maravilloso que no tuviera que volver a repetirlas.
Si en 1776 Adam Smith lanzaba su inmortal in quanto “INVESTIGACION ACERCA DE LA NATURALEZA Y LAS CAUSAS DE LAS RIQUEZAS DE LAS NACIONES” en el año 2006 habría que proponer que la misma se transformase en “ INVESTIGACIÓN ACERCA DE LA NATURALEZA Y LAS CAUSAS DE LA POBREZA DE LAS NACIONES”.
300 años mas tarde en 1979, Juan Pablo II …… en América, exhortaba a la humanidad –creyente o no- a crear una verdadera cultura globalizadota de la solidaridad.
Que nos sirva finalmente de antorcha a todos los economistas la máxima de nuestro insigne Don Quijote de la Mancha según la cual“….también los pobres virtuosos y discretos tienen quien les siga, honre y ampare…”.
MUCHAS GRACIAS
(Esta es la Versión Resumida, para ver el contenido íntegro entrar por el índice o descargar el archivo .pdf))
Isabel Estapé Tous
De la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras
Notario de Madrid
|